EN LA AUDIENCIA NACIONAL Y LA DE ZARAGOZA

Vuelve la perito del caso Bretón: de los caníbales al empresario emparedado

Josefina Lamas, la perito que “erró” con los huesos del crimen de José Bretón, será una pieza clave el próximo día 8 en la Audiencia Nacional

Foto: Imagen del empresario emparedado (Archivo)
Imagen del empresario emparedado (Archivo)

Josefina Lamas, la perito que “erró” con los huesos del crimen de José Bretón, será una pieza clave el próximo día 8 en la Audiencia Nacional para el juicio que tendrá lugar por uno de los asesinatos más atroces de los últimos tiempos. A Milan Jurisic, miembro del clan Zemun conocido como ‘Los Tigres de Arkan’ y cuyos miembros asesinaron al exprimer ministro serbio Zoran Djindjic en 2003, lo mataron en 2006 en su casa de Madrid a martillazos. Después lo desollaron, trocearon su cuerpo y tiraron parte de sus restos por el inodoro.

Después trituraron la carne restante y, en un macabro ritual, sus asesinos la cocinaron y se la comieron, no sin antes hacerse una careta con la piel de su cara y con su pelo. Sus huesos aparecieron en el fondo del río Manzanares. Según ha sabido El Confidencial de fuentes de la investigación, los asesinos confesaron que “se comieron los testículos del asesinado para garantizar su virilidad”. Tardaron cinco días en quitarle la carne, picarla y tirarla por el wáter. La perito Josefina lamas recompuso el esqueleto como si fuera un puzzle. Al final los asesinos confesaron y encontraron a Milán Jurisic en el Manzanares debajo de uno de los puentes.

Clan criminal de caníbales

De este crimen atroz se tuvo noticia cuando la Policía detuvo en un restaurante de Valencia al líder del clan criminal, Luka Bojovic, junto a dos de sus más estrechos colaboradores. En los registros posteriores a esos arrestos, entre un inmenso arsenal, los agentes encontraron una carta en la que se relataba al detalle el asesinato de Jurisic y se acusaba de éste a otro miembro de la banda, Sretko Kalinic, apodado “La Bestia”, actualmente encarcelado en Serbia por asesinar a dos de los testigos protegidos que esclarecieron el magnicidio de Djindjic.

El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu viajó a Belgrado para tomar declaración a Kalinic, quien desvelaría que fue Vladimir Milisavijevic, «Vlada el bobo», el encargado de triturar los huesos de Jurasic en el piso que ocupaban en Madrid. El próximo miercoles día 8 todos se sentaran en el banquillo de la Audiencia Nacional. La declaración de la perito que llevó la investigación será clave en el proceso judicial.

El ataúd de hormigón en el cibercafé

Éste no es el único juicio pendiente de la perito Josefina Lamas desde que la apartaran del caso de las Quemadillas. Desde esta semana, la investigadora declara en la Audiencia Provincial de Zaragoza en el juicio de uno de los crímenes más macabros perpetrados en los últimos años en esta ciudad. Un asesinato donde los criminales eligieron hacer un ataúd de hormigón para su victima. Se trata del caso de Rubén Fauste, el joven empresario al que su socio y uno de sus empleados le arrebataron la vida asestándole trece hachazos y al que sepultaron después en hormigón en un cibercafé de Las Delicias en un fallido intento de hacer desaparecer el cadáver.

Según ha sabido El Confidencial, los agentes tardaron más de un día en poder sacar el cadáver emparedado en el hormigón: la cabeza era imperceptible por los trece hachazos. Los dos participantes en el crimen se culpan entre ellos pero reconocen que lo mataron. Los hechos juzgados se remontan al 10 de junio de 2011 cuando, supuestamente, los dos acusados citaron al fallecido en su cibercafé para hablar de negocios. En un momento dado, según el escrito de la acusación, uno de ellos asestó un primer hachazo al empresario para rematarlo posteriormente en el suelo con otros doce hachazos. Los acusados se enfrentan a penas de entre 24 y 30 años de prisión.

España
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios