reclama 50.000 EUROS A IRENE LOZANO

Aznar Jr. demanda a una diputada de UPyD por un artículo sobre los correos de Blesa

José María Aznar Botella, el hijo mayor del expresidente del Gobierno y de la alcaldesa de Madrid, exige 50.000 euros a la diputada de UPyD, Irene Lozano, por lo que considera una intromisión ilegítima en su derecho al honor

Foto: El expresidente José María Aznar y su hijo José María Aznar Jr. (I.C.)
El expresidente José María Aznar y su hijo José María Aznar Jr. (I.C.)

José María Aznar Botella, el hijo mayor del expresidente del Gobierno y de la alcaldesa de Madrid, exige 50.000 euros a la diputada de UPyD, Irene Lozano, por lo que considera una intromisión ilegítima en su derecho al honor. Aznar junior reclama casi 3.000 euros por palabra por una frase que Lozano, colaboradora de El Confidencial, publicó en este diario a raíz de las informaciones de los llamados “correos de Blesa” y el intercambio de mensajes entre el expresidente de Caja Madrid y el vástago de los Aznar.

El artículo, titulado “Blesaleaks”, fue publicado el pasado 20 de diciembre, pero una frase, en evidente tono irónico, sobrepasa, según la defensa de Aznar Botella, “el límite de lo humana y personalmente razonable”. En el artículo, la diputada de UPyD reflexionaba sobre las relaciones entre Miguel Blesa y los Aznar. En concreto, el intento a toda costa de que la entidad financiera adquiriera una colección completa del escultor Gerardo Rueda por importe de 54 millones de euros, “un precio disparatado”, en opinión de Rafael Spottorno, hoy jefe de la Casa de SM y en aquel momento secretario general de la Fundación Caja Madrid. La operación quedó finalmente en nada y, entonces, un Aznar junior enfadado le reprochó amargamente a Blesa su actitud para con el expresidente del Gobierno: “Con los pelos que se ha dejado por ti, es impresentable lo que has hecho”.

Sobre todo esto escribía Lozano en este periódico y añadía: “Qué ternura ese Aznar junior haciendo sus pinitos en las artes mafiosas del chantaje y la extorsión”. Aznar Botella considera que esta referencia le ha ocasionado graves daños morales y también en su faceta profesional de los que debe ser indemnizado con 50.000 euros y además, solicita en su demanda que la sentencia que dicte un juez, cuando sea firme, sea publicada no sólo en El Confidencial, sino también en otros tres diarios nacionales de papel. El artículo de la diputada señalaba a continuación que “el poder retira el velo” a los excesos del establishment, “nos hace sentir un escalofrío”. “Lo sabíamos, lo intuíamos. Pero contábamos con que, como en las tragedias griegas, lo más terrible no se mostrara en escena: lo obsceno”.

En su favor, el hijo de Aznar argumenta que no puede ser considerado un personaje público o como una persona que suscite el interés general. Y añade también que, del intercambio de correos con Blesa, se puede concluir “a lo sumo” que hubo una queja o un desencuentro con él, “pero jamás una extorsión o un chantaje”.

La diputada de UPyD Irene Lozano. (EFE)
La diputada de UPyD Irene Lozano. (EFE)
UPyD: “Utiliza su nombre cuando le viene bien”

Lozano no sale de la extrañeza ante lo que considera una reacción incomprensible del propio Aznar Botella, que ha centrado su defensa del honor en el artículo de El Confidencial y no en otras tantas informaciones y comentarios de opinión difundidos a finales del año pasado a raíz de los citados correos de Blesa. Ahí reside una de las principales defensas del equipo jurídico de UPyD, que muestra también su sorpresa por el hecho de que la demanda civil de Aznar vaya sólo contra la diputada y no se incluya en ella a este diario ni se haya pedido tampoco la retirada del citado artículo de la hemeroteca virtual de El Confidencial.

Demanda con “carácter amedrentador”

Por ello, el abogado de UPyD Andrés Herzog considera que la demanda tiene un claro “carácter amedrentador y puramente crematístico” como aviso a quienes, en un futuro, quieran escribir u opinar sobre el hijo de Aznar. UPyD entiende también que el artículo tiene un “marcado tono satírico e irónico” y que el derecho de la libertad de expresión comprende también la crítica, “por más que la misma pueda molestar”. “A menudo la ironía y el sarcasmo es el único modo de captar la complejidad de los acontecimientos y sobrellevar nuestras limitaciones frente a ellos”, añaden.

La defensa de la diputada no acepta tampoco que el artículo en cuestión sea el origen del eventual descrédito de Aznar Botella y pone en cuestión que este no sea tampoco un personaje público. Sobre todo, después de que “él mismo se ha dedicado a fomentar, tanto en su vida privada como en los negocios”, esa condición “siendo manifiestamente contradictorio el aprovechamiento que realiza del nombre de su padre con la simultánea negación de su condición de personaje público”.

En el intercambio de correos con Blesa queda patente, según UPyD, “que, a fin de influir en beneficio de un proyecto personal suyo, no tiene ningún reparo en utilizar a su padre, el expresidente del Gobierno, para presionar al entonces presidente de Caja Madrid, a la sazón amigo personal de su padre, recordándole expresamente “los pelos que se ha dejado por ti”. Por ello, concluyen que “lo que no podemos admitir es que quien utiliza de esa manera la influencia de su padre cuando le viene bien, pretenda luego presentarse como un mero ciudadano normal y corriente”.

La contestación de UPyD a la demanda, añade, en este sentido, otros tantos artículos publicados aquellos días con calificativos parecidos a los utilizados por Irene Lozano, así como referencias en prensa seria y del corazón a la vida pública y privada del propio hijo de Aznar. En las próximas semanas se fijará una audiencia previa para dilucidar si se sigue adelante con el juicio. Hay que recordar que los diputados gozan de “inviolabilidad” penal –no así civil– por las opiniones que manifiesten en el ejercicio de su cargo.

España
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
37 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios