Es noticia
Menú
Elpidio Silva Pacheco, un juez rebelde y polémico, abre la veda contra los banqueros
  1. España
ES CONOCIDO EN LA JUDICATURA POR CONFLICTOS DISCIPLINARIOS

Elpidio Silva Pacheco, un juez rebelde y polémico, abre la veda contra los banqueros

Elpidio José Silva Pacheco es un juez rebelde que no atiende a razones y que, sin duda, genera polémica. Sin embargo, se ha atrevido a enviar

Foto: Elpidio Silva Pacheco, un juez rebelde y polémico, abre la veda contra los banqueros
Elpidio Silva Pacheco, un juez rebelde y polémico, abre la veda contra los banqueros

Elpidio José Silva Pacheco es un juez rebelde que no atiende a razones y que, sin duda, genera polémica. Sin embargo, se ha atrevido a enviar a prisión a un banquero, aunque éste haya permanecido menos de 24 horas en el centro penitenciario. La caída del expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, puede marcar un antes y un después en los tradicionalmente conocidos como los intocables, los delincuentes de guante blanco.

La definición de aquellos que le conocen no es clara. Además, no es un hombre especialmente conocido en el mundo judicial. Algunos le han intentado comparar con la ya apartada Coro Cillán pero esa idea parece descartable. Precisamente, esta jueza cruzó el pasillo de la cuarta planta mientras Blesa declaraba este jueves en el despacho de Silva porque, a pesar de no poder ejercer, sigue paseándose por los juzgados madrileños de Plaza de Castilla.

Las comparaciones entre ambos jueces vienen sobre todo del entorno del exbanquero, que busca desacreditar al instructor y dejar constancia que su decisión ha sido injusta, extralimitada y sin sentido. Son críticas veladas, lo dicen pero no lo quieren decir, interponen queja contra el juez en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) pero no quieren que se sepa –dicen-  para que no se piense que el poderoso utiliza su telaraña de contactos y estrategias para apartar a un instructor molesto.

El nombre de Elpidio José Silva Pacheco es totalmente desconocido para el común de los mortales pero familiar para los miembros de la comisión disciplinaria del órgano de los jueces. Cuando el jueves saltó la noticia de que un juez había encarcelado a Blesa, en el CGPJ no les sorprendió. Su nombre, según fuentes del órgano, es conocido por los conflictos y problemas que genera en el ámbito disciplinario. Dicen que se trata de un hombre conocido y peculiar aunque insisten en que eso no le impide ejercer.

Silva es una persona inusual, impredecible e impuntual. Sus retrasos en las citaciones son su tónica habitual, algunos creen que porque está ocupado, aunque otros sostienen que lo hace para generar intranquilidad y desasosiego en el testigo o imputadoTiene quejas e incluso alguna condena pero ni el CGPJ ni el Tribunal Supremo a día de hoy han considerado que sus actuaciones o comportamientos merezcan que sea apartado de la carrera judicial y, por lo tanto, está en plenas condiciones para dictar resoluciones.

La decisión de enviar al expresidente de Caja Madrid sorprendió a todos desde el principio. Ya llamó la atención, por excepcional, que citara a Blesa de urgencia el mismo día que se notificó a los procuradores. Después de dos horas de espera en los pasillos del juzgado número 9 de Madrid, el juez hizo llegar al abogado de la defensa y a la letrada de la acusación que representa el sindicato Manos Limpias su decisión de celebrar una vistilla para estudiar las medidas cautelares pertinentes contra el imputado.

Para los abogados que han tratado con él, Silva es una persona inusual, impredecible e impuntual. Sus retrasos en las citaciones son su tónica habitual, algunos creen que porque está ocupado, aunque otros sostienen que lo hace para generar intranquilidad y desasosiego en el testigo o imputado, que ve pasar por los pasillos personas esposadas y escenas de tensión características de los juzgados de Plaza de Castilla.

Es un juez impredecible porque los letrados nunca saben cuál va a ser su siguiente movimiento y les desconciertan sus cambios de criterio. De ahí que en su despacho anunció a Blesa que iba a enviarlo a prisión sin fianza aunque añadió antes de acabar la vista que tendría en cuenta sus alegaciones. Cuatro horas después cambió de opinión y optó por fijar una fianza de 2,5 millones de euros, que el banquero pagó ayer para salir de prisión. 

Un juez de carácter 

Silva tiene un carácter fuerte y contundente, que no es bien llevado por algunos funcionarios del juzgado número 9, donde lleva cinco años de titular. Su rebeldía ha llegado a tal extremo que se negó a acudir a un juicio al que debía ir como acusado porque se negó a pagar el alquiler a su arrendadora y fue desahuciado. Un compañero suyo tuvo que condenarle en rebeldía a pagar 7.115 euros en el año 2009 por las rentas que debía más los intereses y costas procesales. El instructor ha hecho frente al pago aunque ha recurrido, precisamente, los intereses y costas.

El banquero no es que fuera ignorante sino que incumplió los protocolos pudiendo “ocasionar directamente daños y perjuicios económicos severos a la entidad que presidía, Caja Madrid"Según fuentes del CGPJ, sobre el magistrado pesa una sanción con una multa de 6.000 euros por falta grave de incumplimiento del deber de diligencia, por no atender órdenes de sus superiores respecto a la inspección de su juzgado, y también se le han abierto expedientes y alguna otra sanción que luego anuló el Tribunal Supremo.

Lo que es cierto es que toma sus decisiones sin tener en cuenta el criterio de los demás, haciendo caso a sus convicciones. De ahí que haya seguido con la causa de Blesa en contra del criterio de la Fiscalía que se ha opuesto desde el principio a la investigación o decidiera reabrir un caso contra la decana del Colegio de Abogados de Madrid, Sonia Gumpert, por posible manipulación en su nombramiento, a pesar que su sustituta en el juzgado -mientras él estaba de baja por enfermedad- decidiera archivarlo.

Ahora bien, su currículum no tiene nada que enviar a la generalidad de sus compañeros de la carrera judicial. Granadino de nacimiento, lleva 22 años en la judicatura, a lo largo de los cuales ha ejercido como magistrado de la Audiencia Provincial de Cuenca (2005-2008) y previamente en la de Las Palmas (2001-2005). Asimismo, ha sido titular del Juzgado de lo Penal y de Vigilancia Penitenciaria de Ceuta y de diversos juzgados de primera instancia e instrucción, concretamente en Lora del Río (Sevilla), Aracena (Huelva) y San Roque (Cádiz). Se formó en la Université Panthéon-Assas (Paris), en la Universidad de Cádiz y en la Università di Bologna, e incluso llegó a ejercer un mes como juez del Tribunal de Grande Instance d' Ajaccio (Francia).

Frases extravagantes

Silva es un juez extravagante, cuya pluma al redactar sus autos, como mínimo llama la atención a sus compañeros de la carrera judicial y fiscal. En el mundo judicial, fue muy comentada su frase: “ante la presencia de un tsunami no existe peor o mejor tumbona para pasar la tarde tomando el sol”, refiriéndose a la decisión del que fuera presidente de Caja Madrid de comprar en 2008 el City National Bank of Florida (CNBF) y por lo que ha sido encarcelado, además de su calificación de “aberrante” de la gestión de Blesa.

Toma sus decisiones sin tener en cuenta el criterio de los demás, haciendo caso a sus convicciones. De ahí que haya seguido con la causa de Blesa en contra del criterio de la FiscalíaEl auto de prisión generó un desconcierto generalizado y división de opiniones entre quienes sostienen que se extralimitó en sus comentarios y no fundamentó correctamente la orden de prisión y quienes mantienen que se trata de una decisión acertada ante la imagen de impunidad de la que gozan ciertos sectores.

La explicación de Silva a la hora de justificar que Blesa ha podido cometer un delito de administración desleal  es que actuó bajo un proceder “como poco, a un nivel de ignorancia deliberada” por parte de una persona de la que se entiende que “goza de experiencia en materia bancaria”. A su juicio, esto significa que el banquero no es que fuera ignorante sino que incumplió los protocolos pudiendo “ocasionar directamente daños y perjuicios económicos severos a la entidad que presidía, Caja Madrid”.

Utiliza frases muy gráficas para definir la actuación de Blesa como él mismo reconoce en la resolución. “En definitiva, aquí la tormenta perfecta no dependió de constantes climatológicas, sino del propio proceder directo del imputado Miguel Blesa”.

Elpidio José Silva Pacheco es un juez rebelde que no atiende a razones y que, sin duda, genera polémica. Sin embargo, se ha atrevido a enviar a prisión a un banquero, aunque éste haya permanecido menos de 24 horas en el centro penitenciario. La caída del expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, puede marcar un antes y un después en los tradicionalmente conocidos como los intocables, los delincuentes de guante blanco.