El teletrabajo abre la puerta al rediseño de oficinas y al talento internacional
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MESA REDONDA EL CONFIDENCIAL-ING

El teletrabajo abre la puerta al rediseño de oficinas y al talento internacional

Los expertos coinciden en que los nuevos modelos de trabajo han permitido mantener la productividad de los empleados y, en algunos casos, incluso la han aumentado

La crisis sanitaria ha cambiado la manera de entender el trabajo. Las empresas han tenido que adaptarse de la noche a la mañana a nuevos modelos basados en el teletrabajo y las nuevas tecnologías. Modelos que han permitido mantener, e incluso aumentar, la productividad de los empleados.

Cuando termine la pandemia, las empresas permitirán al 61% de sus empleados trabajar a distancia, mientras que antes solo el 36% de los trabajadores estaba autorizado para hacerlo. Además, los que ya teletrabajaban lo harán durante más tiempo, concretamente un 18% más que en 2019. Así lo revela el informe 'Cómo trabajaremos en nuestras empresas cuando termine la pandemia' —publicado esta semana por Future for Work—, en el que han participado 205 empresas españolas de diferentes dimensiones y sectores de actividad.

Para analizar este nuevo escenario, El Confidencial organizó de la mano de ING la mesa redonda 'El futuro del trabajo: claves para un nuevo contexto'. En el debate, participaron Joaquín Nieto, director de la oficina en España de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); Isaac Vitini, director de Recursos Humanos de ING; María Orellana, directora de Recursos Humanos de Aon España y Portugal; Eva María Blázquez, viceconsejera de Empleo en la Consejería de Economía, Empleo y Competitividad de la Comunidad de Madrid, y Santi García, fundador de Future for Work Institute.

placeholder Joaquín Nieto, director de la oficina en España de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Joaquín Nieto, director de la oficina en España de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Según el estudio de Future for Work, las empresas de IT y telecomunicaciones son las más propensas a fomentar el trabajo a distancia: el 87% de sus trabajadores puede desarrollar su actividad en remoto. Después van las compañías del sector farmacéutico, con el 78%, y el de la banca y seguros, con un 75%.

"El teletrabajo ha llegado para quedarse. No un teletrabajo como el que hemos vivido durante el confinamiento, sino un modelo mucho más balanceado, con un 50% de la jornada en casa y otro 50% en la oficina", aseveró el director de Recursos Humanos de ING. Desde la compañía, que ha apostado por un modelo de trabajo 100% flexible, Vitini aseguró que los meses de confinamiento han servido para “romper paradigmas”. Además, abogó por dotar a los empleados de una mayor libertad y por dar un papel relevante a la tecnología.

"El modelo de teletrabajo va a ser mucho más balanceado, con un 50% de la jornada en casa y otro 50% en la oficina" (Isaac Vitini)

María Orellana coincidió en que los nuevos modelos de trabajo “se van a perpetuar” y en que el teletrabajo como modelo único “no pervivirá”. Asimismo, recordó que antes de la pandemia ya existían muchas empresas que venían trabajando en dar una mayor autonomía a los empleados, por ejemplo, permitiéndoles teletrabajar un día a la semana. A juicio de la directora de Recursos Humanos de Aon en España y Portugal, este tipo de modelos —que “ponen en el centro a las personas” y que permiten que trabajen “sobre el principio de voluntariedad”— hace que los empleados se sientan mucho más comprometidos, lo que aumenta su productividad y, por tanto, hace que mejore también el servicio que se da a los clientes.

Atracción de trabajadores digitales

Según el fundador de Future for Work Institute, otra de las oportunidades que supone la generalización del teletrabajo que ha traído consigo la pandemia es la posibilidad de que territorios como España se puedan plantear la conveniencia o las ventajas de atraer a trabajadores digitales de otras partes del mundo que pueden encontrar en nuestro país “un lugar agradable para desarrollar su actividad y para vivir". "No es casualidad que España sea uno de los destinos turísticos favoritos del mundo. ¿Por qué no aprovechar parte de esos encantos para atraer a profesionales cualificados que pueden trabajar para cualquier empresa desde nuestro país?”, planteó Santi García.

Además de señalar los beneficios que supondría para el país la llegada de profesionales bien pagados desde el punto de vista del gasto, García puso de relieve el valor de las ideas y la experiencia que podrían aportar a la economía nacional, al entrar en contacto con las comunidades locales de emprendedores e innovadores. En este sentido, advirtió de que “sería bueno” que las administraciones colaborasen creando un texto “más amigable” para este tipo de profesionales, lo que se podría traducir, por ejemplo, en visados específicos, como existen ya en países como Estonia o Barbados. “Si de lo que se trata es de repoblar ciertas zonas rurales, el teletrabajo también nos da una oportunidad para ello”, sentenció.

placeholder Isaac Vitini, director de Recursos Humanos de ING.
Isaac Vitini, director de Recursos Humanos de ING.

Por su parte, la viceconsejera de Empleo en la Consejería de Economía, Empleo y Competitividad de la Comunidad de Madrid propuso varias opciones que podría valorar la Administración para atraer a este perfil de trabajadores. Por ejemplo, subvencionar los 'coworkings' o facilitar lugares donde la gente pueda trabajar, ayudas para el transporte y el alquiler o suministros e incentivos fiscales durante un periodo de tiempo.

Cambio en las oficinas

Según el citado estudio, la crisis sanitaria también supondrá cambios en otras dimensiones, más allá del trabajo a distancia. Entre otros, se prevé un aumento de la automatización de tareas y procesos, un descenso del número de reuniones y encuentros cara a cara, una disminución de los viajes de trabajo y el rediseño de los espacios de trabajo.

“La gente va a realizar el trabajo individual desde su casa o desde otro lugar, a no ser que, por sus circunstancias, le venga mejor ir a su centro de trabajo. Ya se está hablando también de la posibilidad de que las empresas puedan proporcionar a sus teletrabajadores un mecanismo similar a los tiques restaurante para que puedan pagar espacios de 'coworking' y trabajar en remoto desde lugares más cercanos a su domicilio. La idea es que no tengan que desplazarse hasta la oficina cuando, a lo mejor, les resulta inconveniente trabajar desde sus hogares”, comentó García.

"El trabajo debe hacerse en condiciones de salud laboral y de ergonomía. Se debe prestar especial atención al tiempo trabajado" (Joaquín Nieto)

El director de Recursos Humanos de ING ahondó en la idea de cómo van a cambiar las oficinas por la implantación de estos nuevos modelos y consideró que, aunque se mantengan algunos espacios donde la gente se podrá seguir sentando a trabajar, fundamentalmente se convertirán en “espacios de reunión, de contacto y de conexión". "Oficinas con muchas salas de reuniones, con tecnología, con posibilidad de que parte del equipo esté en presencial y parte en remoto. Creo que ese es el concepto de oficina del futuro que nos vamos a encontrar a partir de ahora”, expuso.

Respecto a los aspectos negativos del teletrabajo, los ponentes coincidieron en que uno de los principales es la dificultad para socializar. “Nos preguntamos cómo va a afectar a la comunicación un modelo híbrido, con la mitad de la plantilla en la oficina y la mitad desde casa, si los que están en casa se van a perder las conversaciones de café que puedan ser interesantes”, señaló la directora de Recursos Humanos de Aon España y Portugal.

Necesidad de regulación

Para Joaquín Nieto, la forma en que ha llegado el teletrabajo —de manera abrupta, obligatoria y con los medios propios del empleado— no es la más adecuada y abogó por “regular y ordenar” este fenómeno de cara al futuro. Sin embargo, considera que la legislación que se está desarrollando en España al respecto “va en la buena dirección”. A su juicio, es necesario que se asiente sobre la base de la voluntariedad y que la empresa asuma la responsabilidad sobre los medios con los que se está desarrollando ese trabajo.

placeholder Santi García, fundador de Future for Work Institute.
Santi García, fundador de Future for Work Institute.

Además, el director de la oficina en España de la OIT defendió que el trabajo debe hacerse “en condiciones de salud laboral y de ergonomía” y que se debe prestar especial atención al tiempo trabajado. “Hay que evitar un exceso de trabajo. El tiempo dedicado debe ser productivo, con derecho a la desconexión digital y basado en la confianza mutua entre trabajadores y empresas”, sostuvo.

Blázquez recordó que “el teletrabajo no es conciliación” y manifestó su preocupación por el riesgo de que el teletrabajo se feminice. “Cuando uno teletrabaja, está trabajando, no conciliando. Me da miedo que el teletrabajo se vuelva la nueva reducción de jornada y que las mujeres sean las que se queden en casa teletrabajando. Eso abre una brecha salarial y de progresión. Por eso, creo que hay que incentivar que los hombres teletrabajen y reduzcan jornadas. Que tomen las medidas que tomamos las mujeres, desde este punto de vista de la corresponsabilidad. Las medidas que terminan siendo una trampa para nosotras no me convencen”, insistió.

Por ello, la viceconsejera propugnó un modelo de teletrabajo mixto que permita también evitar otros problemas, como los psicosociales: “Trabajar solo delante de un ordenador puede afectar a la salud mental de las personas y tenemos que trabajar bajo esa premisa”, concluyó.

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