MESA REDONDA EL CONFIDENCIAL-LEROY MERLIN

Cine en los edificios y oficinas en casa: cómo cambia el covid la percepción de los espacios

Antes, el hogar podía concebirse como un lugar para cubrir necesidades básicas. Ahora, todo ha cambiado: las casas, los edificios y las ciudades están dando un giro que continuará tras la pandemia

El lugar donde comemos, dormimos o nos relajamos ahora también es nuestro lugar de trabajo. Con el covid, la vivienda se ha convertido en un espacio multifuncional: las personas pasan muchas más horas en sus hogares, que ahora también son oficinas. Esto ha provocado que quieran adaptarlos a la nueva situación convirtiéndolos en zonas más confortables.

El virus ha provocado que las viviendas adquieran más protagonismo. "Después del parón, se ha producido un repunte importante en el sector del hogar, porque la gente se ha dedicado a introducir pequeñas mejoras en sus casas", aseguró Rodrigo de Salas, director de Comunicación, Identidad Corporativa y Negocio Responsable de Leroy Merlin. Según un estudio de la compañía, más del 50% de los españoles ha hecho cambios en su hogar o lugar de trabajo tras la aparición del covid-19.

De Salas fue uno de los participantes en la mesa redonda organizada por El Confidencial y Leroy Merlin bajo el título 'Cambios en la percepción de espacios tras la crisis del covid-19', que también contó con la participación de Rafael Mira, socio de Minsait (filial de Indra) responsable de la práctica de organización y procesos; Iñaki Alonso, CEO de Satt Arquitectura, y Rebeca Cordero, profesora titular de Sociología en la Universidad Europea.

Rodrigo de Salas, director de Comunicación, Identidad Corporativa y Negocio Responsable de Leroy Merlin.
Rodrigo de Salas, director de Comunicación, Identidad Corporativa y Negocio Responsable de Leroy Merlin.

Las personas ahora demandan otro tipo de vivienda: pisos exteriores, con balcones, terrazas y, sobre todo, con bastante luz. La profesora de Sociología Rebeca Cordero explicó que muchos, incluso, están transformando su residencia en un hogar, porque hasta el momento esa percepción de 'hogar' estaba en casa de sus padres: “Todo lo que necesitábamos en un momento dado estaba allí, desde un martillo hasta un compás; de hecho, en estos meses, gran parte de las ventas de Amazon han tenido que ver con pequeñas cosas como estas”. La socióloga también expuso que al no poder cambiar de domicilio, los individuos intentan buscar ese equilibrio entre la parte física y la emocional: “Las casas eran espacios de caos, en el salón estaban tanto la tele como los juguetes del niño, y ahora hay que reordenar hacia la intimidad”, aclaró.

Los edificios y las ciudades del futuro

Las tendencias en la construcción de edificios también están cambiando. Aunque el miedo al contagio nos ha arrastrado hacia lo individual, el virus se ha afrontado desde lo común. Según Iñaki Alonso, necesitamos trasladar ese concepto a la convivencia en los bloques de vecinos y aprender a vivir desde una perspectiva conjunta. Y este concepto ya está calando en la construcción de nuevas viviendas. Satt Arquitectura ha terminado recientemente un edificio en Madrid con muchos espacios comunes: cine de verano, 'coworking', zonas verdes... Incluso se llevan a cabo cursos de cocina. “Tenemos que ir hacia una dimensión más compleja y mixta, salir de la vivienda individual”, señaló.

En este sentido, Cordero recalcó “el gran problema” que suponen los edificios construidos hace más de 50 años, “con una escalera y una total desconexión del individuo con el contexto”. Respecto a la rehabilitación de edificios y en línea con la eficiencia energética, el CEO del estudio de arquitectura explicó que el covid también ha dado ritmo a estos procesos. “En estos momentos, estamos rehabilitando 30.000 viviendas, la curva es lenta, pero el covid lo ha acelerado todo”, añadió. La Comisión Europea ha marcado un objetivo claro a este respecto: rehabilitar 300.000 viviendas al año en los próximos 10 años.

"A veces, estás en la oficina y necesitas ese café. Trabajando desde casa, nos estamos cargando una parte muy importante del trabajo" (Iñaki Alonso)

Y no solo los edificios. La forma en que percibimos las propias ciudades también ha dado un giro. Son nuevos tiempos, en los que la seguridad sanitaria reina en las calles y la forma de comportarnos ya no es la misma. ¿Cómo salpicará esto a los espacios públicos? En el mundo poscovid, las zonas de interés se descentralizarán, según la socióloga: “Lo que no puede ser es que el centro etnográfico de una ciudad como Madrid esté condensado en pocas calles, juntando el turismo con el consumo y con el viandante”.

Rebeca Cordero recordó que ya existen iniciativas interesantes a nivel europeo para cambiar la forma de las ciudades, reducir la contaminación y mejorar los traslados, como “la ciudad de los 15 minutos” de París. La capital francesa está reforzando la vegetación, instalando más fuentes y adaptando las calles para bicicletas y peatones con un único objetivo: que las personas tengan todo lo que necesitan a menos de 15 minutos andando o en bicicleta.

Las oficinas ya no serán las mismas

Nueve de cada 10 personas quieren trabajar desde casa, según una encuesta de Minsait. “La gente quiere y puede teletrabajar, y lo bueno es que a las empresas también les encaja”. Rafael Mira tiene una idea sólida: en el futuro, el trabajo individual se realizará desde el hogar y las oficinas serán espacios para compartir ideas y realizar tareas que solo puedan llevarse a cabo en común. Lo cierto es que, desde hace unos años, muchas empresas han optado por transformar sus oficinas en espacios abiertos, derribando muros y acercando los puestos de trabajo entre sí. “Hemos quitado los despachos creyendo que la colaboración solo se produce derribando muros, y ahora todas las salas de reuniones están ocupadas”, dijo el socio de Minsait.

Iñaki Alonso, CEO de Satt Arquitectura.
Iñaki Alonso, CEO de Satt Arquitectura.

Iñaki Alonso no lo tiene tan claro. Opinó que con el teletrabajo estamos destruyendo una parte imprescindible de la vida laboral: la parte social. “Llevábamos muchos años replanteándonos la construcción de nuevas oficinas, y se ha llevado al extremo con la creación de estas praderas”, dijo. Ahora hay que adecuarlo, según él, porque hay tareas de máxima concentración que requieren tranquilidad y la oficina tiene que contar con esos espacios: “A veces estás trabajando y necesitas ese hueco, ese café. Si mandamos a todo el mundo a casa, nos estamos cargando una parte muy importante del trabajo”.

El director de Comunicación de Leroy Merlin matizó que en el futuro habrá muchos espacios de ‘real state’ en alquiler, porque se necesitarán menos metros cuadrados de oficinas. “Ya no es necesario que estemos todos físicamente, por lo que estarán orientadas a espacios comunes”, pero esto genera un problema: ¿y si en casa no tenemos buenas condiciones para trabajar? “A una persona que viva en 40 metros cuadrados con tres hijos le será complicado, y la empresa tiene que empezar a pensar en esto”, replicó. Rodrigo de Salas añadió que una compañía no puede mandar a los empleados a casa si no tienen unas condiciones óptimas de trabajo, “la compañía tiene que tener una responsabilidad en este asunto”, añadió.

"Las casas eran espacios de caos, en el salón estaban la tele y los juguetes del niño. Ahora hay que reordenar hacia la intimidad" (Rebeca Cordero)

El teletrabajo tiene sus ventajas, como el ahorro de tiempo en el transporte. Pero entran en juego muchos factores, y no todo es color de rosa. En esta línea, y según la socióloga, una parte de la sociedad estará satisfecha con este cambio, “personas que viven en el mundo rural, con espacios grandes y con dificultades para ir a la oficina”, y otro grupo estará insatisfecho, generalmente los que viven en las grandes urbes, con casas pequeñas y poco adaptadas: “Si no tienen poder económico, es complicado hacer una transformación acorde”. Además, la brecha digital es otro factor muy importante a tener en cuenta, como apuntó Cordero.

Otra de las dudas que se plantean tiene que ver con “la lealtad” del empleado hacia la empresa. ¿Cómo crear este vínculo emocional entre el trabajador y el grupo sin acudir a la oficina? Creando más eventos institucionales y más actos de comunicación, dijo Rafael Mira desde Minsait, pero, como en todo, se trata de buscar un equilibrio, porque lógicamente “si te vas al extremo, perderás este sentido de pertenencia hacia la compañía”. En este contexto, De Salas matizó que la forma de relacionarlos, en general, está cambiando hacia el mundo digital: “En ocho o nueve meses, el covid ha provocado un acelerón de las relaciones humanas digitales o mixtas que estaba previsto que sucediera en años”, reflexionó Salas, poniendo fin al debate.

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