De villanos a mártires: los procesados del caso Bankia exigen justicia a la Audiencia
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AUDIENCIA NACIONAL

De villanos a mártires: los procesados del caso Bankia exigen justicia a la Audiencia

La sentencia tensa todavía más las posiciones del juicio. Las acusaciones hablan de escándalo y preparan recursos. Las defensas reclaman cambios en las macrocausas

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De villanos a mártires: los procesados del caso Bankia exigen justicia a la Audiencia

La sentencia de 442 páginas del caso Bankia tardó apenas minutos en tener una lectura polémica para millones de ciudadanos. El mayor rescate financiero de la historia española hace que este caso no deje indiferente a nadie. Pronto comenzaron a surgir las visiones de que todo era un amaño y que hubo alguna orden desde arriba para evitar el golpe que hubiera supuesto para el Estado al reconocer fallos en la salida a bolsa.

La lectura de la sentencia y el seguimiento del juicio, que duró 72 sesiones durante 10 meses, restan potencia a estas teorías de la conspiración. Más allá del debate público sobre Bankia y su rescate, la conclusión unánime de los tres magistrados es que en el juicio no se demostraron delitos concretos de los acusados. La misma Fiscalía Anticorrupción tuvo dudas de si ir a juicio o no en 2017. Y estos tres jueces, recuerdan las defensas, son los mismos a los que no les tembló el pulso para condenar y enviar a prisión a muchos de los procesados del caso Bankia en el juicio de las tarjetas 'black'. Desde las acusaciones anuncian batalla, incluso llegando a los tribunales europeos como anunció este viernes Adicae.

Foto: La sentencia del caso Bankia asume el relato oficial y complica el recurso al Supremo

Más allá de esta confrontación, la sentencia del caso Bankia ha abierto dos grandes debates entre sus protagonistas: cómo deben de ser a partir de ahora las macrocausas de la Audiencia Nacional, y hasta qué punto son 'sagradas' las autorizaciones del Banco de España y la CNMV como para basar en ellas gran parte de una sentencia.

La pena de banquillo

"Los jueces tienen que tener más cuidado con las causas generales prospectivas, que sigue habiendo con mucha frecuencia, sobre todo en la Audiencia Nacional. Con un mínimo análisis de los hechos, se habría llegado a un sobreseimiento en la fase de instrucción que hubiera evitado el sufrimiento a estas 34 personas. Pero cuando los procesos son mediáticos hay cierto miedo a cerrar. No es que no fuera un asunto dudoso, si lees la sentencia lo que dice es que no había indicios de delito. Entre los procesados han recibido en los últimos años insultos y agresiones, y hay gente enferma a causa de este proceso", explica José María de Pablo, socio y responsable del área de derecho penal en el Bufete Mas y Calvet, y letrado de varios consejeros de BFA y Bankia.

No es el único con esta opinión. Entre todos los abogados que protagonizaron el caso Bankia hay consenso en que las macrocausas de la Audiencia tienen que acabar. Se quejan de que a los jueces de instrucción no les tiembla el pulso a la hora de imputar, y que, a la contra, rara vez se archiva una causa contra un investigado aunque se demuestre que no hay indicios de delito.

El exministro del Interior, Ángel Acebes. (EFE)
El exministro del Interior, Ángel Acebes. (EFE)

También se cuestiona el papel de los medios: "Los juicios paralelos en los medios de comunicación pueden resultar más dañinos que los reales, precisamente cuando generan o pueden generar este tipo de sesgos y causan la muerte civil de los que los sufren, que pierden sus trabajos, ilusiones y a veces hasta sus amistades", expone Javier González Espadas, socio del área de litigación de Ceca Magán, y abogado del absuelto José Luis Olivas, en una tribuna publicada en 'Cinco Días'.

Carlos Aguilar, socio de CMS Law Tax, y abogado de Ángel Acebes, incide en la línea de los anteriores: "De nuevo se ha evidenciado la falta de eficacia de los macrojuicios, y el riesgo que se corre de llevar a juicio a personas sobre las que manifiestamente no había base alguna para hacer una acusación. Y en este caso, y en lo que respecta a Acebes, la fiscal ha sucumbido al populismo presentando una acusación bajo unas tesis absolutamente contradictorias e incompatibles con las de su predecesor, que para mayor absurdo es su jefe directo como fiscal jefe de la Fiscalía Anticorrupción".

Otras fuentes del caso consultadas sostienen que se debe replantear toda la estructura de las macrocausas, incluso yendo a un modelo más parecido al anglosajón, donde la Fiscalía es la que lleva las riendas de los casos investigando hasta que tiene indicios claros de delito. Es entonces cuando entra en juego el juez. Mientras, en el modelo español, tanto juez como fiscal lideran los casos simultáneamente, en ocasiones con líneas de investigación distintas. Así ocurre por ejemplo con el caso de Banco Popular, en el que Anticorrupción parece decantarse por presuntas irregularidades contables en la ampliación de capital de 2016, y el juez José Luis Calama no quiere cerrar la puerta a posibles delitos en los meses previos a la resolución.

Entre las críticas a la instrucción que hizo el juez Fernando Andreu del caso Bankia, está la de haber imputado a todo el consejo desde el minuto uno de caso. Las fuentes consultadas sostienen que se debe ir a procesos más ágiles (no ocho años entre apertura y sentencia, como Bankia) y con imputaciones más definidas y acotadas.

Cambio de estrategia

Las acusaciones también sacan lecciones de la sentencia del caso Bankia. Así, desde los abogados demandantes del caso Banco Popular sostienen que van a virar sus estrategias para adaptarla a la nueva doctrina de la Audiencia, evitando pedir el procesamiento de todo el consejo y centrando el tiro en los que tuvieron mayor implicación en los hechos investigados.

Las acusaciones de Bankia no tiran la toalla a pesar de la sentencia del pasado martes, aunque son conscientes de que dar la vuelta a una sentencia absolutoria es muy complicado en el Tribunal Supremo.

De cara al futuro, las acusaciones inciden en la necesidad de que se mida con más objetividad el papel del Banco de España, que estuvo en cuestión durante gran parte del caso Bankia —con los informes periciales y los correos internos—. Sin embargo, en la sentencia se toman como inmaculadas todas las decisiones de los supervisores, sin tener en cuenta que puede haber lagunas del Banco de España y CNMV que aprovechen malos gestores, o que los propios supervisores pueden equivocarse.

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