JOSÉ MARÍA LOZA EVITA BUSCAR CULPABLES

El exdirector de Caixa Catalunya “medita devolver” su indemnización de 6 millones

Los miembros de PP y CiU en la comisión de investigación sobre las cajas han pedido a José María Loza, que devuelva los más de 6 millones

Foto: José María Loza, ex director general de Caixa Catalunya
José María Loza, ex director general de Caixa Catalunya

Los miembros de PP y CiU en la comisión de investigación sobre la crisis de las cajas en el Parlament le han pedido a José María Loza, ex director general de Caixa Catalunya, que devuelva los más de 6 millones que cobró como indemnización y rescate de su plan de pensiones. Loza ha negado que esta cantidad alcanzase los 10 millones, como se ha publicado y ha dicho que “a lo mejor medito hacerlo”.

Loza había sido presentado en esta comisión como el culpable de la crisis de Catalunya Banc, el banco fruto de la fusiones de Caixa Catalunya con Caixa Manresa y Caixa Tarragona y que ha recibido 12.000 millones de euros de fondos públicos para ser rescatada por FROB. Los ex presidentes Narcís Serra y Adolf Todó le acusaron de ser el responsable de la situación de deterioro financiero vivido por la entidad. Lo mismo hicieron algunos representantes sindicales. Todó incluso le culpó del 95% de los problemas de la entidad.

Las críticas que se le han hecho a Loza, director general de Caixa Catalunya entre 1998 y 2008, por parte de los miembros de la comisión de investigación han sido cinco: dar hipotecas a familias de rentas bajas o inmigrantes, que luego dispararon la morosidad; tener mala relación con Narcís Serra; depender en exceso de la consultora Boston Consulting, apostar demasiado por el negocio inmobiliario con la creación de Procam y haber cobrado su indemnización cuando se marchó.

La pensión y la indemnización de Loza nunca habían sido cuestionadas. En cambio, el FROB ha apostado por no pagar la de Adolf Todó, que está reclamando en los tribunales la cuantía que se le adeuda.

Loza ha defendido la política crediticia de la entidad, “porque no podíamos renunciar a nuestra clientela tradicional”

Loza ha asegurado en su comparecencia que se fue por motivos personales y ha defendido la política crediticia de la entidad, “porque no podíamos renunciar a nuestra clientela tradicional”. Y ha evitado en todo momento estigmatizar a los que le señalaron a él: a Serra y Todó, como culpables de la crisis que se ha llevado por delante la entidad. Para Loza, la magnitud de la crisis era impensable cuando él era director general.

El ex alto cargo de Caixa Catalunya ha recordado además que él encontró la entidad en situación muy delicada, ya que había comprado la aseguradora MNA, que provocó un prejuicio a la caja catalana de 210 millones de euros. En todo caso, Loza ha recordado que cuando se hizo la fusión con las cajas de Manresa y Tarragona, se hizo con una proyección de beneficios que nunca se cumplió. El promotor de la fusión fue Adolf Todó.

Hipocresías y paradojas

José María Loza, a preguntas de Quim Arrufat (CUP), ha reconocido que tanto CIU, como PSC, ICV e incluso durante algún tiempo ERC, fueron miembros del consejo de administración de Caixa Catalunya; señalando la paradoja de que los mismos partidos que entonces estaban en el consejo y que controlaban al principal accionista de la entidad de ahorro, la Diputación de Barcelona ahora estaban reclamando responsabilidades en esta comisión parlamentaria.

Por su parte, el presidente que nombró a Loza, Antoni Serra Ramoneda, ha culpado sobre todo a los reguladores (Banco de España, CNMV y Generalitat de Cataluña) de la desaparición de las cajas. Serra Ramoneda compareció este lunes con una estrategia muy similar a la de Loza, no culpar a nadie concreto pero asegurar que en su momento la gestión de la caja se llevó a cabo de manera correcta. “La culpa de lo que ha pasado fue de todos”. Serra Ramoneda ha apoyado en el Parlament la gestión que llevó a cabo Loza. Serra Ramoneda fue presidente de Caixa Catalunya durante 20 años, entre 1985 y 2004.

Mafo en comision de presupuestos del senado
Mafo en comision de presupuestos del senado

En cambio, sí criticó al exgobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, por forzar las fusiones de cajas: “Fue una tontería, las cajas que se fusionan siguen sin ser competitivas y ha creado cosas ‘contranatura’ como Bankia. Con el mismo dinero del rescate bancario dado individualmente a cada entidad, la mayoría de ellas habría sobrevivido”, ha denunciado Serra Ramoneda.

Serra Ramoneda ha reconocido que la situación es “vergonzosa”, con unas cajas hundidas, unos salarios fuera de medida y la mayoría de la gente pasándolo muy mal. Y ha criticado que “un presidente cobre 600.000 euros por un cargo no ejecutivo en una caja que ya tenía problemas”. Narcís Serra, su sucesor, podía darse por aludido pero su sueldo en la caja era de 175.000 euros.

Plusvalías milmillonarias

Serra Ramoneda ha destacado en su comparecencia que la mayoría de las participaciones de Caixa Catalunya se vendieron con plusvalías: en total 1.461 millones, de las que 309 millones fueron de Riofisa, 515 millones provenientes de la venta Abertis, el 50% de Ascat, 446 millones; y Repsol, 186 millones. Sólo Gas Natural se vendió con plusvalía escasa, apenas 4 millones de euros. Serra Ramoneda se olvidó de los 94 millones de euros de plusvalía que la caja hizo en 2006 con la venta del 2% de Amena a Orange, cuando él todavía era presidente.

En total, más de 1.500 millones de plusvalías obtenidos en una década que no sirvieron para que la caja catalana acabara quebrada. “Se han de tener en cuenta las luces y sombras”, ha señalado Serra Ramoneda, destacando el fuerte esfuerzo de saneamiento de la entidad que él y Loza llevaron a cabo.

"No había un modelo como el alemán"

Serra Ramoneda ha defendido que la crisis de las cajas se hubiera evitado “si hubiera habido un modelo, como en Alemania o en Noruega, cajas pequeñas, que no competían entre ellas”. Y ha reconocido que su equipo debería haber frenado la expansión inmobiliaria de Procam, pero ha admitido que se buscó crecer en este sector porque el interbancario daba muy poca rentabilidad.

Sobre la ruptura del modelo de las cajas en España, Serra Ramoneda ha recordado que La Caixa fue la primera entidad que apostó por salir fuera de su zona natural “bajo la presidencia de Juan Antonio Samaranch, que entonces era tan poderoso que llamaba al Rey y se le ponía al teléfono”.

“En 1985 cobré 2.843 euros brutos, y en 2005,  fueron un total de 19.000 euros netos. Y después el presidente cobraba 600.000 euros”, ha recordado Serra Ramoneda en alusión al ‘supersueldo’  que se otorgó a Todó, hasta que el FROB se lo recortó a la mitad. 

Empresas
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios