LA SITUACIÓN ESTALLARÁ EN LAS ASAMBLEAS DE MAÑANA

CAM y Cajastur mantienen su enfrentamiento pese a la petición de dinero al FROB

CAM y Cajastur mantienen la guerra abierta la semana pasada sobre la continuidad de Banco Base pese a que ayer fingieron una tregua en el consejo

Foto: CAM y Cajastur mantienen su enfrentamiento pese a la petición de dinero al FROB
CAM y Cajastur mantienen su enfrentamiento pese a la petición de dinero al FROB

CAM y Cajastur mantienen la guerra abierta la semana pasada sobre la continuidad de Banco Base pese a que ayer fingieron una tregua en el consejo que solicitó al FROB una inyección de 2.700 millones de euros, como estaba previsto, para cumplir con los nuevos requisitos de solvencia que ha impuesto el Gobierno. Ambas entidades siguen en sus posturas y la situación estallará, si el gobernador Fernández Ordóñez no lo remedia, mañana en las asambleas que celebrarán para aprobar la fusión.

Cajastur, que inició las hostilidades el jueves pasado al anunciar que la operación era inviable por culpa de los malos números de la CAM, se reitera en esta postura. Y, aunque desde la entidad se asegura que la asamblea es soberana y será ella quien decida, parece complicado que vote a favor de una operación que su consejo da por muerta. 

La caja alicantina mantiene su estrategia de "aquí no ha pasado nada" e insistía ayer en que su asamblea votará la fusión en los términos acordados (40% del capital de Banco Base para cada una) porque "los acuerdos firmados hay que respetarlos". Como adelantó ayer El Confidencial, medios políticos valencianos están dispuestos a hacer ciertas concesiones para salvar la fusión como la menos mala de las soluciones (tendría que buscar otra fusión o arriesgarse incluso a la intervención).

Si ambas entidades mantienen sus posiciones y los buenos oficios del banco de España no dan resultado, parece inevitable una ruptura de la fusión. E incluso aunque las asambleas la aprueben, "lo ocurrido ha emponzoñado definitivamente la relación, dos entidades no pueden fusionarse con este ambiente", señalan fuentes conocedoras de la situación.

Este mal ambiente se hizo patente ayer cuando la CAM se erigió en único portavoz de Banco Base tanto ante la CNMV como ante los medios de comunicación, algunos de los cuales publicaron que la alicantina renunciaba a la salida a bolsa del banco a favor de la petición de ayuda al FROB preferida por Cajastur. Sin embargo, ninguna de las dos consideraba viable la opción de la bolsa por las bajas valoraciones que está dispuesto a pagar el mercado. Además, las agencias insistían en que se mantendrá el reparto actual del accionariado. Mientras tanto, Cajastur guardó silencio durante todo el día.

Según las fuentes consultadas, este fin de semana la CAM ha mantenido conversaciones con varias entidades para buscar una alternativa. Las más intensas se han celebrado con La Caixa y Banco Mare Nostrum (fusión de las cajas de Murcia, Granada, Sa Nostra y Penedès), pero no han fructificado.

Este fracaso se ha debido, en primer lugar, a la premura de tiempo, pero también a otros factores. En el caso de la caja catalana, a motivos políticos -la Generalitat Valenciana se niega en redondo a esta posibilidad- y, en el de Mare Nostrum, a motivos económicos: el proyecto está muy avanzado, por lo que resultaría muy complicado añadir un nuevo socio. Además, la CAM ya rechazó integrarse en él antes de unirse con Cajastur por los poderes absolutos que exigía Carlos Egea, presidente de la caja murciana.

CAM y Cajastur poseen cada una un 40% del capital de Banco Base, Extremadura tiene el 11% y Cantabria, el 9%. La inyección del FROB que necesita el SIP es de 1.447 millones, equivalente al 18% de sus fondos propios. La lógica de Cajastur es que, si el SIP necesita capital público, es por culpa de los problemas de la alicantina, por lo que debe ser ésta la que asuma la carga de esta inyección. 

Órdago de Cajastur

Cajastur anunció el jueves pasado su intención de romper el acuerdo de fusión con CAM al descubrir que las cifras de morosidad, capital y activos inmobiliarios de la alicantina eran mucho peores de lo inicialmente estimado, lo que hace "inviable" la integración porque pone en peligro al resto de cajas participantes. Pero en realidad se trata de un órdago de Manuel Menéndez, presidente de la asturiana, para hacerse con el control absoluto de la entidad fusionada. Y lo lanzó a tan sólo unos días de la fecha tope para que todas las entidades presenten al Banco de España sus planes de recapitalización.

Esta situación ha provocado la mediación tanto del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, como del presidente de la CECA, Isidre Fainé, para buscar una solución que evite la ruptura de Banco Base. Incluso se ha llegado a plantear la posibilidad de una intervención de la CAM. Hay varios bancos potencialmente interesados en hacerse con la caja alicantina, pero entrarían una vez que haya recibido los fondos públicos del FROB.

Menéndez no ha conseguido hasta ahora tomar el control de CAM, que se ha resistido a todos sus intentos e incluso ha impuesto su modelo organizativo en el SIP. De hecho, la alicantina se opuso desde el primer momento a los plenos poderes que exigía el presidente de Cajastur, al considerar que no tenía "suficiente bagaje para liderar el SIP". Ya estuvo a punto de hacer naufragar la operación en julio de 2010 por el blindaje de Menéndez, cuando el propio MAFO tuvo que 'obligar' a ambas entidades a culminar la unión.
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