opinión de Maite Pagazaurtundúa

Las mentiras del Paraíso y la mala conciencia del Parlamento Europeo

Gracias a estas filtraciones es posible tener una panorámica sistemática de cómo se eluden las legislaciones nacionales y las normas de los órganos de control

Foto: La periodista Daphne Caruana Galizia, asesinada en Malta este mes de octubre, en Valletta. (Reuters)
La periodista Daphne Caruana Galizia, asesinada en Malta este mes de octubre, en Valletta. (Reuters)

Las nuevas revelaciones aportadas por el Consorcio Internacional de Periodistas sobre los Paradise Papers honran profundamente a Daphne Caruana, la periodista maltesa asesinada el pasado 16 de octubre. El coche bomba que la destrozó fue un aviso para entrometidos, por eso, los asesinos no quisieron que pareciera un accidente. Al contrario, lanzaron una señal clara para que otros no siguieran hurgando en las porquerías que se limpian en la isla. No han conseguido su objetivo y tenemos que ayudarles a seguir aireando las tramas de delitos organizados existentes en muchos países, también de la UE.

Daphne fue una de las periodistas que desvelaron la inmensa filtración conocida como papeles de Panamá, la primera de esta saga de crímenes organizados en despachos finos a nivel global. En Malta puso al descubierto prácticas corruptas y blanqueo de capitales del entorno de los laboristas que gobiernan y que han revalidado el poder tras unas nuevas elecciones. El mar de grúas en la isla —como el que conocimos en España durante nuestro tiempo de burbuja del ladrillo— habla de la inversión desaforada y de la depredación acelerada del hermoso patrimonio de un enclave mediterráneo que fue, un día, paradisíaco. El feísmo estético es hoy ley, como lo es la política de atracción de capitales limpios o sucios.

Solo ocho días más tarde de su asesinato, su viudo y sus tres hijos sacaron fuerzas para volar hasta Estrasburgo, al Parlamento Europeo. Y es que Daphne colaboró con nosotros, tras la publicación de los papeles de Panamá y la creación el 12 de julio de 2016 de la Comisión de Investigación sobre Blanqueo de Capitales y Elusión y Evasión Fiscales del Parlamento Europeo (PANA).

Los papeles de Panamá, primero, y los Paradise Papers, después, son las más impresionantes filtraciones de documentos que se hayan dado nunca. Gracias a estas filtraciones, es posible tener una panorámica sistemática de cómo se eluden las legislaciones nacionales y las normas de los órganos de control y supervisión nacionales e internacionales y de cómo se realiza el negocio para delincuentes y ciertos oligarcas a través del globo. Daphne, miembro del Consorcio, trabajó las pistas maltesas. Hubo escándalo, elecciones, reelección del presidente maltés, Muscat, y ese consentimiento político que dan los votantes en contextos turbios, pero de momento prósperos.

Un viaje surrealista

En la Comisión de Investigación que apura sus días contamos con una larga lista de entidades, abogados, intermediarios y países que no han querido colaborar con nuestro trabajo. Daphne Caruana Galizia lo hizo, de buena gana, pero estos días sus familiares nos han contado que estaba acosada, sometida a decenas de querellas, con la cuenta corriente bloqueada y amenazada de muerte. Sus familiares han relatado el aislamiento a que la sometía el poder político que gobierna una nación diminuta que entró a formar parte de la Unión Europea hace 13 años. Daphne tenía muchos enemigos, y a la pista de los enemigos por las irregularidades puestas al descubierto en el interior en el entorno del poder, se añade la pista de la mafia de la gasolina que sale ilegalmente de Libia, con punto de blanqueo en la isla mediterránea de Malta.

Ha coincidido el hecho de que estos mismos días hayamos debatido y aprobado en el Parlamento resoluciones para proteger a los filtradores de información que puede tener relevancia en la defensa del interés general, pero tenemos las manos bastante atadas, competencialmente. El traje de los grandes delitos de nuestra época es transnacional y las competencias, nacionales. Nuestras resoluciones no son, a día de hoy, más que resoluciones políticas.

Antes de la filtración podíamos confiar en que la larga lista de organismos, entes, autorregulaciones... formaría un escudo protector intenso frente al delito de blanqueo, pero no es así. Y ahora lo sabemos objetivamente.

Los papeles de Panamá revelan mucho más que la mera evasión de impuestos: revelan crímenes y corrupción

La comisión PANA viajó a Malta el 20 de febrero de 2017. La llegada a la isla no pudo ser más surrealista. Keith Schembri, jefe del Gabinete del primer ministro maltés, declinó la invitación para debatir con los diputados a través de la carta entregada por un mensajero que persiguió por las calles de La Valeta al presidente de nuestra comisión, Werner Langen.

Daphne dio la cara una vez más. Denunció con fuerza e indignación que los papeles de Panamá revelan mucho más que la mera evasión de impuestos: revelan crímenes y corrupción. Así consta en nuestras actas.

La realidad es que en Malta, como apunta el informe realizado tras la misión, las instituciones públicas encargadas de hacer cumplir las normas sobre fraude y crimen financiero están altamente politizadas. También lo están los medios de comunicación. Otro de los periodistas que hablaron con nosotros en la misión fue Alexander Balzan, editor de 'One New', quién defendió la política fiscal maltesa. El pasado mes fue nombrado director de comunicación del Partido Laborista. Esto también es una señal.

La comisión PANA ha subrayado que la principal motivación para el establecimiento de entidades en paraísos fiscales es tapar el origen y la identidad real del beneficiario, enmascarando en muchos casos la actividad criminal. Los papeles de Panamá incluyen un total de 14.000 intermediarios, de los cuales aproximadamente 2.700, o el 19%, se encuentran en la UE.

Hemos comprobado que los intermediarios ayudan a establecer compañías ficticias y cuentas abiertas, a menudo proporcionando un director nominado para administrar los activos que trabajan en nombre del beneficiario real. Lo vimos a través de las pruebas proporcionadas por las unidades de investigación francesas que relacionaban a bancos, firmas de abogados, contables y otros intermediarios. Todos ellos responsables de la creación de una refinada red internacional preparada y dirigida a la ocultación de nombres y capitales.

Europol comparó su base de datos con sospechosos de estar involucrados en los papeles de Panamá e identificó que 1.722 casos estaban relacionados con blanqueo de capitales y 116 con terrorismo. La mayoría fueron identificados en Reino Unido, quien tiene el número más elevado de entidades 'offshore' (17.973), seguido de Luxemburgo y Chipre. Observó además que los bancos bajo control del Estado Islámico tienen acceso a SWIFT a través de las que pueden enviar fondos a la UE.

Hemos visto cómo varios países, es el caso de Malta, han desarrollado programas de ciudadanía para no residentes en la UE, los denominados Programas Golden Visa, que otorgan la ciudadanía a cambio de inversiones financieras en su país sin verificar adecuadamente la fuente de los fondos.

Algunas instituciones de los estados miembros encargadas de aplicar y hacer cumplir las normas en materia de blanqueo de capitales, evasión y elusión fiscal parecen no ser del todo independientes de la influencia política. Es el caso de Malta, donde podrían darse casos de mala administración e inacción. La Unidad de Investigación Financiera (UIF) elaboró un informe con sospechas que no llevaron a investigación policial.

El informe, que se votará en breve, señala que la identificación de los beneficiarios reales en muchos estados miembros se basa solo en una autodeclaración, que no cuenta con ningún tipo de verificación posterior. Hemos visto que varios intermediarios, como el banco Berenberg en Alemania o el banco Pilatus en Malta, no llevaron a cabo adecuadamente las medidas obligatorias de debida diligencia, incluso cuando había sospecha de lavado de dinero no lo notificaron a las unidades de Investigación Financiera (FIU), quienes además se encuentran faltas de recursos para ser eficaces.

Faltan decisiones comunes

Ni Panamá ni otras jurisdicciones como Seychelles o las Islas Vírgenes Británicas figuran actualmente como 'paraísos fiscales' en la lista de la OCDE. De hecho, fueron sacados de la lista después de haberse comprometido formalmente a aplicar estándares de transparencia e intercambio de información. No ha ocurrido suficientemente. De hecho, en la lista de la OCDE figura solo un país desde julio de 2017.

Nuestro trabajo a día de hoy lamenta la falta de definiciones europeas comunes para la evasión y la elusión fiscal, lo que facilitaría enormemente la cooperación entre los estados miembros. La incompatibilidad de las legislaciones nacionales dificulta la cooperación y la acción penal. Como ejemplo, el caso de Luxemburgo, donde la evasión fiscal no es tratada como un delito agravado, por lo que se impide la cooperación transfronteriza.

Una de nuestras fuentes nos indicó que en ciertos lugares los bancos pueden ver la cadena transnacional e intuir el fondo de una cadena turbia. Pero que quienes persiguen el delito a nivel nacional no pueden ver esto, actúan a ciegas y es casi imposible que acierten en las peticiones que cursan a los bancos porque está prohibido pedir datos generales, el llamado 'fishing'. De hecho, las competencias nacionales en materia de persecución de estos delitos son un extraordinario recurso para que se eluda la acción de la ley. El comisario Timmermans confesó recientemente que 14 estados miembros no han traspuesto la cuarta directiva antiblanqueo. Habrá cartas, amenazas y no mucho más. La CE tampoco tiene recursos humanos para ver el fondo de esas transposiciones.

El pleno del Parlamento Europeo rindió un minuto de silencio el martes 24 de octubre a mediodía, pero por la tarde, en el debate exprés, recuperada la normalidad del mundo de los políticos, en esa que no permite duelos superiores a un minuto, se percibía flotando en el ambiente un punto de mala conciencia. Así me pareció en aquel salón de plenos desangelado donde se realizó ese debate brevísimo, sobre su asesinato.

El debate fue poco más que un lamento de cada diputado que actuaba como portavoz de su grupo político, con un comisario Timmermans que confesaba no tener competencias y un par de frases de cortesía y consuelo del representante del Consejo Europeo. En el hemiciclo suele hacer frío, y el puñado de diputados portavoces de los grupos bajaron a primera fila, para que resultase menos desolador. El presidente de la comisión de investigación, responsable del trabajo de todo este año, Werner Langen, parecía rezar.

*Maite Pagazaurtundúa es eurodiputada de UPYD. Coordinadora del grupo ALDE en la comisión de investigación de los papeles de Panamá en el Parlamento Europeo.

Paradise Papers

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios