Posteriormente se pagaron diversas comisiones al exdiputado del PSC Luis García

Eugenio Mora engrasó con 4 millones una promoción de viviendas en Badalona

El expropietario de Burberry en España Eugenio Mora envió desde paraísos fiscales cuatro millones de euros para facilitar una operación de promoción de viviendas en Badalona

Foto: Una tienda de Burberry. (Reuters)
Una tienda de Burberry. (Reuters)

El expropietario de Burberry en España, el empresario Eugenio Mora, dedicó cuatro millones de euros para facilitar una operación de promoción de viviendas en el frente marítimo de Badalona, según consta en los denominados papeles de Panamá provenientes del bufete Mossak Fonseca.

[Especial los papeles de Panamá: destapamos a Mossack Fonseca, la gran trama de las sociedades 'offshore']

Tal y como se refleja en un contrato firmado en Ginebra el 16 de octubre de 2002 entre Global Techcnologies.Com LTD, la instrumental de Eugenio Mora en Niue, y Tilia Serviços Internacionais LDA, ubicada en Madeira, se prestaron a esta última cuatro millones de euros. La novedad para la operativa habitual de Mora es que esta vez no se trata de comprar un activo, sino de encargar un servicio: agilizar la tramitación urbanística de un proyecto inmobiliario en Badalona para construir 120 viviendas en primera línea de mar y que acabó siendo juzgado en el caso Pretoria. El 95% de los beneficios debían retornar a Global Technologies.Com LTD, la firma de Mora.

Según estipula el contrato entre las dos sociedades en paraísos fiscales, Tilia se comprometía a impulsar “el desarrollo de alguna construcción inmobiliaria afectada por la planificación urbanística aprobada el 28 de febrero de 2002 en la comisión del Ayuntamiento de Badalona”. Para ello, se autoriza a Tilia a comprar acciones, cuotas o participaciones y que negocie “en las mejores condiciones posibles”. Para ello, se otorga a Tilia un plazo de cuatro años.

Eugenio Mora había hecho una fortuna al vender Burberry España a la multinacional del mismo nombre, la cual quería unificar sus negocios en Europa en el año 2000. Esta venta supuso un pelotazo sin precedentes en la moda española: 251 millones. Pero Mora no quiso pagar impuestos, y así acabó llegando a un acuerdo con la Fiscalía para no ir a la cárcel. Por diversos conceptos, Eugenio Mora acabó abonando a Hacienda 15 años después y en diversas fases 58 millones.

En el caso de los cuatro millones de Tilia, la estructura habitual de los paraísos fiscales de Mora cambia un tanto. Por ejemplo, la comisión para Tilia, la sociedad pantalla sobre la que tenía un poder el abogado Diego Pretus del bufete Pretus. El contrato establece que su comisión era del 5% de los fondos, muy por encima del 1% habitual.

[Lea aquí un segundo contrato entre Global Technologies, Refara y Tilia del 17 de noviembre de 2004]

Los políticos que podían ayudar a esta tramitación eran la alcaldesa de Badalona en ese momento, Montse Arqué (PSC), que ahora apoya el independentismo, y su equipo municipal y el 'conseller' de Obras Públicas del momento, el convergente Felip Puig, ya que los terrenos de Badalona dependían en parte en su ordenación de las competencias portuarias que desempeña la Generalitat. Sin embargo, no existe constancia de que estén implicados ni en los papeles de Panamá ni en la instrucción de Pretoria. Los representantes legales de Eugenio Mora, el despacho penalista de Martell Abogados, aseguran que nunca se pagó a políticos ni del ayuntamiento ni de la Generalitat.

Rastro en Pretoria

En el auto del juez Baltasar Garzón sobre Pretoria sí que hay rastro de comisiones. Pero quien las recibió fue el exdiputado del PSC y ahora empresario Luis García, 'Luigi', que cobró 3,5 millones en dos pagos a dos firmas instrumentales: Sanur Cien y Kundryl Blau. Descontada la comisión de 160.000 euros de la firma de Madeira Tilia, la cifra se asemeja mucho a los cuatro millones que Mora prestó desde Global Technologies.Com LTD con la condición de que se regateara en el precio.

La operación por la que se cobró se cerró en 2004, dentro del plazo previsto en el contrato firmado en Ginebra, por el cual la sociedad Badalona Building Waterfront era vendida a la inmobiliaria de Catalunya Caixa, Procam, y al promotor Espais, que pagaron 28 millones, el doble de lo abonado por la firma dos años antes, justo cuando se firmó el contrato de préstamo entre las dos instrumentales. La transacción resultó ruinosa para los compradores.

El pelotazo en Badalona generó a Mora y a sus socios una plusvalía de 14 millones, mientras que para los compradores -Espais y Catalunya Caixa- resultó ruinosa

En Badalona Building Waterfront era consejero Francisco Pretus, hermano de Diego, quien controlaba Tilia. Pero como acostumbra a pasar con Eugenio Mora, el empresario estaba de nuevo en los dos lados de la madeja. Tanto Francisco Pretus como el presidente de Badalona Building Waterfront, Jeff Schroeder, habían sido miembros del consejo de la firma Schroeder Invest, que acabó absorbida por la propia Badalona Building Waterfront. Y, cómo no, en Schroeder Invest también era consejero… Eugenio Mora, según consta en el BORME. Portavoces de Pretus han declinado contestar a las preguntas sobre esta operación, tanto por haber una parte sub iúdice -el caso Pretoria- como por considerar que los documentos que integran los papeles de Panamá pudiesen tener un origen ilícito.

La magia de Luigi

Pero la verdadera pirueta la logró Luigi, quien además de cobrar del vendedor también lo hizo del comprador. Así, Espais pagó a la sociedad Poliafers otros 1,4 millones, si bien esta vez Luis García tuvo que repartir el pastel con dos ex altos cargos de CDC, el exsecretario general de la Generalitat en la época de Jordi Pujol Lluís Prenafeta y el 'conseller' de Economía de la época, Macià Alavedra. Estos 1,4 millones, en principio, no provendrían de los paraísos fiscales de Eugenio Mora. Tanto Luigi como Alavedra y Prenafeta están imputados en el caso Pretoria, para el que el juez ya ha abierto juicio oral.

Todas estas comisiones son legales si se encuentran lo bastante justificadas, según apuntan fuentes jurídicas consultadas. Otra cuestión sería el blanqueo de fondos fiscalmente opacos. De nuevo en Pretoria se ha abierto juicio oral imputando a los receptores de los pagos, pero no al emisor de los fondos, Eugenio Mora, que ahora, gracias a la filtración en Mossak Fonseca, sale a la luz. Martell Abogados recuerda que el delito fiscal de Eugenio Mora quedó regularizado en 2009, si bien hasta 2015 no se emitió la sentencia, que no la regularización. Y recuerdan que nunca se acusó a Eugenio Mora por blanqueo de capitales

Huellas desde Madeira

Pese a que ahora hace 14 años de los hechos descritos, hay rastros en la actualidad. Así, por ejemplo, una de las sociedades a las que se hace referencia en la condena, Celemitas Marketing e Serviços Internacionais SL, cambió su domicilio fiscal en enero de 2015 de Madeira a Barcelona, según consta en el BORME. Su capital: 1,3 millones. Y la administradora única es Déborah Mora Uriach, hija de Eurgenio Mora, la cual sí aparece en distintos papeles del bufete Mossak Fonseca, como apoderada en sociedades vinculadas a su padre durante periodos intermitentes de tiempo. Desde el bufete de abogados de Cristóbal Martell, se asegura que Celemitas siempre "actuó como centro de imputación autónoma de derechos y obligaciones; la sociedad detenta un bien".

Papeles Panamá

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