Llega el palo en la renta para quien haya cobrado ERTE: "Muchos no podrán pagar"
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UN AÑO NEGRO PARA EL SERVICIO DE EMPLEO

Llega el palo en la renta para quien haya cobrado ERTE: "Muchos no podrán pagar"

Miles de beneficiarios de ERTE deberán pagar retenciones mal calculadas en su renta de 2020. El 'culpable' es el SEPE, que pagó prestaciones al 0% de IRPF que ahora toca devolver

Foto: Un empleado en una oficina de la Agencia Tributaria en Madrid. (EFE)
Un empleado en una oficina de la Agencia Tributaria en Madrid. (EFE)

Los funcionarios del SEPE ya están temiendo la próxima tormenta de protestas, amenazas en ventanilla y nueva tragedia social a cuenta de la gestión caótica del servicio de empleo. Llegará entre abril y junio con la presentación de la renta. Hay cientos de miles de españoles que en 2020 se acogieron a un ERTE y que ahora deberán pagar un dinero con el que no contaban y que quizá (ese es el gran problema) ni siquiera tienen. Serán cantidades elevadas, de entre 1.000 y 1.500 euros.

En el fondo, es dinero que el SEPE les ingresó el año pasado y que no deberían haber percibido, pero que en un momento tan duro la mayoría gastó para hacer frente al día a día. ¿Fue útil en ese momento concreto? Sin duda, pero la crisis se está alargando, el empleo no remonta y ese dinero ya no está en las cuentas de los trabajadores. Resultado: miles de personas contraerán una nueva deuda con Hacienda.

“Será un problema importante y nosotros no podemos hacer nada, solo aguantar las quejas de los contribuyentes que nos preguntarán por qué les sale a pagar y habrá que explicarles lo que ha pasado. Nos tocará dar la cara por el SEPE”, adelanta Leandro González, socio fundador de BKF asesores. Los gestores administrativos temen que tras un año canalizando las quejas por el retraso, a veces dramático, en el pago de las prestaciones del ERTE, ahora el ciudadano pueda estallar al comprobar el cálculo de su renta.

placeholder Los ERTE alcanzaron un pico de dos millones de beneficiarios. (EFE)
Los ERTE alcanzaron un pico de dos millones de beneficiarios. (EFE)

“Al principio de la pandemia eran comprensibles los desajustes del SEPE porque no es lo mismo gestionar 300.000 prestaciones que dos millones. Y encima con funcionarios de baja por el covid”, resume González. “Pero ahora ya es menos comprensible, porque ese colapso se ha ido regularizando desde octubre. No tiene sentido que a estas alturas tengamos problemas de retrasos y desajustes de este calado”.

El palo en la renta para los beneficiarios del ERTE tiene una explicación sencilla. El trabajador tuvo en ese periodo dos pagadores, su empresa y el Servicio Público de Empleo. La empresa seguramente calculó bien la retención del IRPF, pero el SEPE no, ya que por defecto retuvo un porcentaje muy bajo. “El SEPE calcula la retención en función de lo que ellos te van a pagar, así que si no has recibido mucha prestación es probable que no te hayan retenido nada. Pero al hacer la renta hay que sumar lo que hayas cobrado de tu empresa, ahí los ingresos totales suben y hay que compensar el IRPF que el SEPE no te retuvo”, indica el fundador de BKF asesores.

Otro caso aún más sangrante: el de las prestaciones que se siguieron abonando en la cuenta a pesar de que el beneficiario ya había salido del ERTE. Muchos trabajadores trataron de avisar al SEPE del error, pero fue imposible dar con alguien al otro lado del teléfono. Ahora deberán pagarlo todo de golpe a la Agencia Tributaria.

Golpe a los más vulnerables

Fernando Santiago, presidente del Colegio General de Gestores Administrativos, que representa a 6.500 gestorías, resopla ante este nuevo desajuste: “Esto va a perjudicar hasta a 300.000 trabajadores que viven al día y tendrán serias dificultades para pagar una renta mal practicada. Se habría resuelto fácilmente considerando al SEPE una extensión del primer pagador, pero una vez más los directivos del servicio de empleo han demostrado una negligencia absoluta”. El trabajador terminará pagando lo mismo, solo que de forma descompensada.

"Esto va a perjudicar hasta a 300.000 trabajadores que viven al día y tendrán serias dificultades para pagar una renta mal practicada"

Santiago ve este fenómeno con mucha suspicacia: “El SEPE pensó que la pandemia duraría tres o cuatro meses y aplicó una retención del 0% a los ERTE para que la gente cobrase una cantidad parecida a su salario, y así podían decir que esta medida cubría las necesidades del trabajador. Pero, claro, era solo una simulación y ahora la gente se dará un tortazo con la realidad y muchos sencillamente no tendrán dinero para pagar esos 1.000 o 1.400 euros a Hacienda”.

placeholder Cola ante una oficina de empleo, en una imagen de archivo. (EFE)
Cola ante una oficina de empleo, en una imagen de archivo. (EFE)

Los 8.750 trabajadores del SEPE son conscientes del desaguisado. Lo atribuyen a una falta crónica de efectivos (se han perdido 3.400 puestos en 10 años), a aplicaciones informáticas de hace 30 años y a una errática gestión de la dirección general del Servicio Público de Empleo. Los funcionarios están achicharrados ante el volumen ingente de trabajo y la lentitud en poder procesarlo, y este pasado lunes y martes el sindicato USO convocó una huelga muy polémica que, según datos oficiales, solamente siguió un 2,95% de los funcionarios. USO asegura que la cifra real fue bastante mayor.

Para Marisa Pérez, delegada del sindicato USO en el SEPE de Barcelona, las protestas por la renta son “un problema grandísimo, uno de los problemas más cercanos en el horizonte”. “Se hará una bola tremenda. Lo pusimos en conocimiento del director general en septiembre del año pasado al darnos cuenta de los errores en el pago de los ERTE. ¿Pero qué pensará el ciudadano cuando venga a las oficinas? Que el error es de los trabajadores, y volveremos a sufrir los insultos y las amenazas como ya hemos soportado durante todo este año”.

"¿Qué pensará el ciudadano cuando venga a las oficinas? Que el error es de los trabajadores, y volveremos a sufrir insultos y amenazas"

Pérez advierte de que el lío en el SEPE "no ha hecho más que empezar, porque el pago de prestaciones va de la mano con la situación económica del país, y aunque en enero de 2022 milagrosamente comience a remontar la economía, el incremento de las prestaciones se alargará tres o cuatro años más. Sin personal y con un sistema informático obsoleto, nos vienen años muy duros a los trabajadores, que, además de sobrecarga de trabajo, sufriremos la ira de los ciudadanos que no entienden por qué no les dan cita o por qué les pagan su subsidio con tres meses de retraso cuando ni siquiera pueden pagar el alquiler”.

Todo esto llevó a USO a convocar la huelga del servicio y a enfrentarse con el sindicato mayoritario, CSIF. Nadie en el sector excepto USO entiende que en un momento límite, con cientos de miles de desempleados pendientes del subsidio y el servicio colapsado, un sindicato decida parar. Pérez insiste en que “la huelga había que haberla convocado meses atrás, pero la hemos hecho ahora que es el momento de mayor agobio para que se ponga solución a estos problemas tan graves. Queremos poder dar una buena atención a los ciudadanos”.

placeholder Carteles informativos en una oficina de empleo. (EFE)
Carteles informativos en una oficina de empleo. (EFE)

Desde CSIF califican esta huelga de “absoluta falta de sensibilidad” con la ciudadanía, ya que a final de mes es cuando se tramita el pago de las prestaciones por desempleo y cada hora no trabajada por los funcionarios son subsidios que no se podrán pagar el siguiente mes. Manuel Galdeano, responsable del sindicato CSIF en el SEPE, subraya que “hay motivos sobrados para convocar una huelga y somos el único sindicato que ha exigido mejoras este año”, pero hacerla ahora, dice, sería castigar a los más vulnerables.

Acerca del caos en el SEPE en este año de pandemia, Galdeano coincide en el análisis: falta muchísimo personal y las aplicaciones informáticas son vergonzosas. Sin embargo, apunta que la gestión de los ERTE es un gran enredo administrativo. Galdeano pone un ejemplo: “Una empresa de 20 trabajadores suspende la relación laboral para todos y el SEPE paga el paro a cada uno. Luego la empresa recupera a uno al 50%, a otros tres al 75%, y todo eso se nos comunica y lo vamos liquidando en función de lo trabajado. Pero esos cambios la empresa los hace constantemente. Así que multiplica este caso por 600.000 expedientes y trasládalos al sistema informático. Es una tarea ingente, no nos da tiempo a hacerlo todo y al final se acaba compensando en la renta de este año. Esto mucha gente no lo va a entender e irá a por el que tenga delante, que seremos los funcionarios, mientras desde el Ministerio de Trabajo se lanza el mensaje de que todo está perfecto”.

Junto a la renta, que arranca este 7 de abril, hay otra patata caliente: los efectos del virus informático que paralizó el SEPE durante una semana desde el 9 de marzo. Esto ha provocado un nuevo retraso en la gestión de las prestaciones para el mes de abril, que viene a agravar el año negro del Servicio Público de Empleo.

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