¿Qué tipos de unidad de convivencia pueden solicitar el ingreso mínimo vital?
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clave para calcularlo

¿Qué tipos de unidad de convivencia pueden solicitar el ingreso mínimo vital?

El Ingreso Mínimo Vital se calcula y se cobra por unidad familiar y la prestación se concede a toda la familia, pero ¿qué se considera unidad de convivencia?

Foto: ¿Qué tipos de unidad de convivencia pueden solicitar el ingreso mínimo vital?
¿Qué tipos de unidad de convivencia pueden solicitar el ingreso mínimo vital?

Después de su aprobación en el Consejo de Ministros el pasado viernes, el Boletín Oficial del Estado (BOE) ya recoge el Decreto Ley por el que se pone en marcha el Ingreso Mínimo Vital (IMV), una prestación de carácter mensual que pretende reducir la tasa de pobreza en España y evitar situaciones como la vivida en el barrio madrileño de Aluche y la cola kilométrica para recibir alimentos durante la crisis sanitaria provocada por el coronavirus. Este nuevo 'paquete' de medidas tiene como objetivo conceder la oportunidad de acceso a la formación y el empleo de las familias vulnerables y estrechar lo posible la brecha de la desigualdad en el país.

Sin embargo, como ya ha aclarado la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, no se trata de ninguna "limosna", sino un antes y un después en la lucha contra la pobreza principalmente la infantil". Tal y como recoge el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, se prevé que esta renta llegue a unos 850.000 hogares en España que se encuentran en situación de extrema pobreza (aproximadamente 2,3 millones de personas). Con todo, el acceso al Ingreso Mínimo Vital no será para cualquiera que lo solicite, ya que para cobrarlo existen una serie de requisitos que hay que cumplir.

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En primer lugar, la prestación podrá solicitarse solo a partir del 15 de junio al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) al tratarse de una prestación de la Seguridad Social. Pero solo podrán hacerlo aquellas personas que se encuentren en situación de vulnerabilidad económica, es decir, que la renta por hogar no llegue al umbral de ingresos fijado; además, solo será un titular por hogar que debe tener más de 24 años y menos de 65 y tiene que disponer de un certificado de residencia continuada e ininterrumpida en España —"durante al menos el año anterior a la presentación de la solicitud y residencia legal en nuestro país en el caso de ciudadanos extranjeros"— y, para los que viven solos, se exige haber vivido durante al menos los tres años previos a la petición de forma independiente de los progenitores. Es decir, que puede solicitarlo una persona o una unidad de convivencia.

¿Qué es una unidad de convivencia?

Se considera como unidad de convivencia [artículo 6 del BOE] aquella que esté formada por "todas las personas que vivan en el mismo domicilio, unidas por vínculo matrimonial o que se hayan constituido como pareja de hecho, y sus familiares hasta el segundo grado por consanguineidad o afinidad (hermanos, abuelos, nietos...), adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento familiar". Así lo describe el Ministerio de Inclusión, pero también incluye como unidad de convivencia una persona víctima de violencia de género o doméstica que haya tenido que abandonar su vivienda junto a sus hijos o menores y familiares en las mismas condiciones que lo citado anteriormente. "El fallecimiento de alguna de las personas que constituyen la unidad de convivencia no alterará la consideración de tal", recoge la orden ministerial.

También se engloba en el mismo término a las personas que hayan iniciado los trámites de separación o divorcio y a las unidades formadas por "dos o más personas mayores de 23 años o menores de 65 que habiten en el mismo domicilio sin relación entre sí, que hayan vivido de forma independiente al menos los tres años anteriores a la solicitud". Por tanto, vivir bajo el mismo techo es una de las claves para recibir la prestación, pero en caso de que uno de los miembros cambie de vivienda de forma temporal por motivos médicos, de estudios o de trabajo, no la perderá, siempre y cuando tenga residencia legal en España.

Foto: Guía para solicitar el ingreso mínimo vital: requisitos, renta y simulador de la prestación

Con todo, los lazos familiares no son indispensables y el Decreto Ley también considera que los individuos que vivan en la misma casa pero no guarden parentesco también se consideran unidades de convivencia. Sin embargo, no pueden recibir esta prestación si forman parte de más de una unidad de convivencia pero sí puede haber dos unidades de convivencia en un mismo inmueble, siempre y cuando no haya relación entre ambas. En todo caso, las unidades se deben haber conformado al menos un año antes de la solicitud del Ingreso Mínimo Vital (excepto en los casos del nacimiento de menores, de adopción, de separaciones y de víctimas de violencia de género o trata).

¿Por qué es importante?

Aunque la solicitud de esta renta vaya destinada a una unidad de convivencia solo puede haber una persona (titular) que lo pida por cada hogar. Este individuo debe tener entre 23 y 65 años; aunque se permite también que lo sean mayores de edad o menores emancipados con niños a cargo o que sea mayor de 65, pero solo "en el caso de que tenga menores o incapacitados judiciales a cargo y no haya otro adulto menor de 65 que pueda ser el titular".

Numerosas personas esperan en fila para recoger alimentos proporcionados por la Asociación de vecinos de Aluche. Foto: Efe
Numerosas personas esperan en fila para recoger alimentos proporcionados por la Asociación de vecinos de Aluche. Foto: Efe

Por ello, la unidad de convivencia se convierte en la clave para poder calcular el IMV y cómo se distribuye, ya que solo se cobra por hogar y no por personas y solo puede haber un titular a cargo. Sin embargo, también puede pedirlo una persona que viva sola, que tenga entre 23 y 65 años, que no pertenezca a ninguna unidad de convivencia y que no viva en una residencia pública de forma permanente. Además, es necesario que demuestren su independencia; para ello, tendrán que estado de alta en la Seguridad Social al menos un año en algún momento de su vida, aunque sea de forma no continuada; y haber residido en un domicilio diferente al de los padres o tutores durante tres años. Estos requisitos no se aplican en caso de que se traten de víctimas de violencia de género, trata o explotación sexual.

Ahora bien, aunque solo sea un miembro de la familia el que pida el cobro de la prestación, el resto de convivientes tienen que cumplir también con una serie de criterios, ya que la renta pueden disfrutarla todos: tener residencia "legal y efectiva en España" (esto es, que si pasa un tiempo viviendo en el extranjero no sea por más de 90 días al año) durante un año, haber solicitado previamente las prestaciones sociales o pensiones a las que tengan derecho (menos las rentas mínimas de cada comunidad autónoma), estar dado de alta en el paro en caso de no trabajar y no tener más ingresos que los que marca en cada caso el IMV menos 10 euros.

En definitiva, pueden solicitar esta prestación el titular de una unidad familias que cumpla con los requisitos citados o una persona que viva sola que no alcancen el umbral de ingresos mínimo de 462 euros (persona sola) hasta los 1.015 euros y varían según los miembros de la unidad familiar.​ A ese mínimo hay que sumarle 139 euros más por cada persona de la misma unidad y, en caso de familias monoparentales, se suman 100 euros más. Eso sí, el tope máximo es de 1.015 euros.

Riesgo de pobreza Coronavirus
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