Las tabacaleras lo fían todo a los cigarrillos sin humo: ¿salto al vacío o salvavidas?
solo un 0,6% de las ventas procede de tabaco calentado en españa

Las tabacaleras lo fían todo a los cigarrillos sin humo: ¿salto al vacío o salvavidas?

JTI, BAT y Altadis seguirán los pasos de Philip Morris en su apuesta por el tabaco de nueva generación, pero el camino será largo. Su cuota es mínima tanto aquí como en el mundo (2%)

Foto: IQOS (Philip Morris) cumple un año en España. (Reuters)
IQOS (Philip Morris) cumple un año en España. (Reuters)

Philip Morris dejará de fabricar cigarros. La tabacalera líder a nivel mundial da un paso adelante en una industria que ya tiene los ojos puestos en los productos de nueva generación, ya sean cigarrillos electrónicos o tabaco calentado. La pregunta es... ¿Tienen futuro? ¿Hasta qué punto pueden convertirse en su principal vía de ingresos?

La apuesta es arriesgada y el camino a recorrer será largo, sobre todo si tenemos en cuenta que tan sólo un 2% de las ventas procede del tabaco calentado a nivel mundial. Ese porcentaje apenas supera el 0,6% en España, donde el público todavía es residual según fuentes del sector. Pese a ello, el fabricante de Marlboro o Chesterfield quiere marcar el paso en nuestro país, donde fue el primero —y por ahora, el único— en innovar con el dispositivo de tabaco sin combustión IQOS, ya presente en 38 mercados. Un año después de su entrada, la compañía anuncia que desterrará los cigarros convencionales a largo plazo, aunque eso suponga tirar piedras contra su propio tejado.

De hecho, Marlboro ha perdido más de dos puntos de cuota entre diciembre de 2016 y febrero de 2018 en nuestro país (hasta el 13,8% actual, en primera posición), una caída que Mario Masseroli atribuye a la subida de precios (al haber superado la barrera psicológica de los cinco euros en máquinas expendedoras) y a la irrupción de IQOS. "El consumidor de Marlboro es nuestro principal foco. Estamos fomentando el declive de nuestras propias marcas" de tabaco convencional en pro de alternativas con un potencial de riesgo reducido, explica el director de Philip Morris para España y Portugal en una entrevista con este periódico.

El objetivo final es ambicioso: "Aunque no tenemos fecha concreta [de cese de producción de cigarrillos], nuestro compromiso es que al menos el 30% del volumen que comercializamos en todo el mundo provenga de productos alternativos en 2025", aclaran desde la compañía. "El futuro es un mundo sin humo", zanja Masseroli. Algunas fuentes consultadas se muestran escépticas ante esta tesis y ponen en duda que el tabaco convencional vaya a desaparecer, pese a que sus ventas estén cayendo de manera paulatina.

Philip Morris está fomentando el declive de sus propias marcas (como Marlboro) en pro de alternativas con potencial de riesgo reducido

No obstante, los competidores están siguiendo los pasos de Philip Morris a un ritmo más lento y con fórmulas que van desde el cigarrillo electrónico de Imperial (matriz de Altadis, propietario de Fortuna, Ducados, Nobel...) en mercados como Francia, Italia, Alemania o Estados Unidos hasta el vapeador Vype de British American Tobacco (BAT). El fabricante de Lucky Strike está preparando también la entrada de Glo en España, un dispositivo similar a IQOS con el que cierra el círculo en productos de nueva generación: BAT ya los ha introducido en 16 mercados, una cifra que pretende duplicar este año.

Japan Tobacco International (JTI) ofrece tanto e-cigarrillos (bajo la enseña Logic) como dispositivos de tabaco calentado (Ploom Tech), cuyo negocio se concentra sobre todo en Japón. El dueño de Camel o Winston todavía no se ha estrenado en España con estas categorías, pero tiene intención de hacerlo "siempre que exista una verdadera demanda por parte de los consumidores". El grupo japonés no tiene las ideas tan claras como Philip Morris: "El futuro dependerá del consumidor y de la regulación de estos productos, aunque su potencial es enorme. Dicho esto, no creemos que el cigarrillo convencional vaya a desaparecer".

Philip Morris dejará de producir cigarros convencionales a largo plazo, o así lo ha prometido.
Philip Morris dejará de producir cigarros convencionales a largo plazo, o así lo ha prometido.

Las compañías defienden que los dispositivos de tabaco calentado y los vapeadores generan emisiones tóxicas entre un 90% y un 95% más bajas que los cigarrillos convencionales, por lo que el potencial es enorme. "No estamos diciendo que sean inocuos (...) pero echamos en falta una discusión basada en argumentos científicos", defiende Masseroli. El directivo de Philip Morris considera que "estamos atascados" en un debate ideológico según el cual todo lo que sale de las tabacaleras "es malo por defecto", cuando no todos los productos son lo mismo.

Así tiran de chequera

El fabricante de Marlboro ha invertido más de 3.600 millones de euros en la transformación de su modelo productivo desde 2008. La investigación científica (para la que ha contratado a más de 430 expertos en I+D), el desarrollo del producto, la política comercial y el impulso de los dispositivos libres de humo son sus prioridades. Las unidades de tabaco para calentar (Heets) en IQOS ya han alcanzado una cuota del 16,3% en Japón, a años luz de países europeos como Italia (1,3%) o Suiza (1,5%).

JTI ha destinado más de 720 millones de euros al desarrollo de los productos de nueva generación en los últimos dos años. Su apuesta es clara, máxime desde que el ministerio de Salud británico observó una reducción de entre el 50% y el 90% en compuestos dañinos o potencialmente dañinos en comparación con el humo del cigarrillo. Altadis prefiere no aportar datos de inversiones. Por su parte, BAT ha puesto 2.028 millones de euros encima de la mesa desde 2012 y cuenta con 1.500 científicos especializados en I+D.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios