SEGÚN UN INFORME DEL BBVA

Hijos que vuelven con sus padres y abuelos que ayudan: así se mantiene el consumo

La desigualdad de gasto entre los hogares españoles más ricos y pobres se reduce un 9% en los años de crisis por esta nueva estructura familiar

Foto: Muchos abuelos echan una mano a sus familias para hacer frente a la crisis económica. (EFE)
Muchos abuelos echan una mano a sus familias para hacer frente a la crisis económica. (EFE)

Los hijos que vuelven a casa de sus padres -o nunca se independizan- y los abuelos que aportan una parte de su pensión para echar una mano a sus retoños han ayudado a absorber el impacto de la crisis económica. Son ellos los principales responsables de que la desigualdad en la distribución del gasto de los hogares españoles haya caído un 9% entre 2007 y 2014.

Curiosamente, los más ricos se han apretado más el cinturón del consumo que el 40% de los menos favorecidos durante la crisis. ¿Por qué? “El cambio en la composición de las familias explica el 80% de esos resultados” y este factor amortigua el impacto de la crisis, explica el economista Antonio Villar, catedrático de la Universidad Pablo de Olavide y uno de los autores del informe Crisis, gasto de los hogares y estructura familiar (BBVA).

El consumo de las clases medias se ha mantenido estable durante la crisis, pero los más pobres y sobre todo los más ricos han cortado el grifo

Las familias aumentan de tamaño pero no porque nazcan más niños. Abuelos, padres e hijos se unen para hacer frente a los gastos todos juntos y así poder ahorrar más. Pero los efectos de la crisis también han llegado a las familias más adineradas, que cuentan con una mayor capacidad para reducir costes. Es decir, “han decidido cambiar su Mercedes cada seis años y no cada cuatro”, aclara Villar.

¿Qué pasará cuando se recupere la economía?

“Se espera que la desigualdad en la distribución del gasto vuelva a aumentar a medida que salgamos de la crisis, porque las familias volverán a su cauce y los ricos empezarán a consumir más”, opina el catedrático. Ese repunte del consumo ya se ha notado en 2014 tanto para las clases medias como para las acaudaladas, pero no para las familias con menores niveles de renta. Sus gastos siguen cayendo.

Que se haya reducido la brecha en la desigualdad de gasto no significa que tengamos un país más igualitario. La distribución de la renta ha empeorado y el paro se ha disparado en años de crisis mientras los sueldos están en caída libre, lo que hace que muchas familias no tengan otra alternativa que reagruparse para salir adelante. En términos generales, el gasto de los hogares ha caído un 16% entre 2007 y 2014, con grandes diferencias entre regiones.

Por comunidades autónomas

Las diferencias en la distribución del gasto se reducen en todas las comunidades en los años de crisis excepto en Madrid (+0,95% según el ratio de Palma), Navarra (+1,25) y sobre todo Cantabria (+2,46), la más desigual en 2014. La Rioja (-32,00), Castilla y León (-30,89) y Extremadura (-25,81) -que era la más desigual en 2007- son las regiones donde más ha disminuido la brecha.

Extremadura es precisamente la comunidad donde más ha aumentado el consumo de los más pobres (un 7% entre 2007 y 2014), algo que podría estar relacionado con las prestaciones sociales. “Los gastos públicos también están detrás de la absorción de la crisis”, explica el autor del informe. En el otro extremo se sitúa Madrid, donde las familias con menos ingresos han reducido sus gastos un 16,6%.

El consumo de los hogares españoles más pobres ha caído un 11,3% en los años de crisis, pero la desigualdad de gasto entre los más ricos y los que menos ingresos perciben ha menguado en un 8,88%.

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