PESE A LOS AVANCES ANUNCIADOS POR JUNCKER

Los acuerdos fiscales de las multinacionales con los países seguirán siendo secretos

Los acuerdos secretos para rebajar la factura fiscal de las empresas con países (sobre todo Luxemburgo) sólo se darán a conocer a las Haciendas de los países de la UE, pero no al gran público

Foto: El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (Reuters)
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (Reuters)

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, ha anunciado una serie de medidas como respuesta al escándalo LuxLeaks revelado el año pasado por un consorcio de 40 medios internacionales, entre ellos El Confidencial en exclusiva para España. Entre esas medidas, se encuentra que los países que firman acuerdos fiscales secretos con las multinacionales, los famosos tax rulings, deberán comunicarlos. Pero esta comunicación se hará exclusivamente entre las Haciendas de los Estados miembros de la UE, por lo que los ciudadanos seguirán sin saber cuántos impuestos se ahorran las compañías con estos convenios ni cuánto dinero está perdiendo su país por este motivo.

La razón de esta confidencialidad es que las multinacionales tienen derecho a mantener en secreto sus relaciones con las autoridades tributarias, como cualquier contribuyente; además, hay aspectos especialmente sensibles para ellas, como las patentes, cuya revelación supondría una información muy valiosa para sus competidores y fuertes pérdidas para ellas, en consecuencia. Ahora bien, la Comisión considera que este intercambio de información entre Gobiernos será solo un primer paso y posteriormente quiere plantear la publicidad no sólo de estos acuerdos, sino de toda la fiscalidad de estas empresas, algo a lo que ya están obligados algunos sectores, como la banca. 

El primer paquete de medidas –que Bruselas considera un hito en la historia fiscal europea y que el comisario responsable de Fiscalidad, Pierre Moscovici, presentó en una tribuna en El Confidencial– establece que, a partir de 2017, los Estados miembros estarán obligados a comunicar a los demás los acuerdos vigentes con las multinacionales alcanzados en los últimos 10 años. Esta comunicación incluirá una breve descripción del tax ruling, la identificación del país más afectado (es decir, el que sufre una mayor merma de recaudación por culpa del acuerdo) y de otras empresas que pueden verse perjudicadas por la ventaja competitiva que confiere esta fiscalidad ventajosa a la multinacional de que se trate. Asimismo, deben actualizar la información cada tres meses.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici. (EFE)
El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici. (EFE)

Hasta ahora, existía una obligación formal de comunicar estos acuerdos, pero en la práctica los países que utilizan estas prácticas para atraer empresas (básicamente Luxemburgo, pero también Irlanda, Holanda, Bélgica, Malta o Austria para determinadas actividades) no lo hacen porque no hay una definición formal de qué es un tax ruling. La propuesta de la Comisión sí incluye una definición clara y lo suficientemente amplia para abarcar todos los acuerdos que existen en la actualidad en la UE.

Objetivo: acabar con los tax rulings

Una vez realizada esta comunicación inicial, los Gobiernos nacionales no podrán negarse a los requerimientos de información adicional de los demás países con la excusa del secreto fiscal, ya que esta información quedará reservada a las Haciendas y no se hará pública. Es decir, si un Estado encuentra que un tax ruling de una empresa con otro país merma sus ingresos, podrá obtener toda la información necesaria para hacer pagar a la compañía los impuestos que considere que debe afrontar en su territorio e incluso sancionarla por su comportamiento en el pasado.

El objetivo de estas medidas de Bruselas es acabar con los tax rulings –al menos los más descarados–, porque su validez decae enormemente si son conocidos por el resto de miembros de la UE; hay que recordar que el principal valor de estos activos es precisamente su condición secreta, que impedía a las Haciendas nacionales conocer cuál era la merma de recaudación que estaban sufriendo. Sin eso, tiene bastante poco sentido firmarlos.

Mayor compromiso con la transparencia

Local Starbucks. (Reuters)
Local Starbucks. (Reuters)

Juncker confía en que este intercambio de información sea aprobado sin problemas pese a que requiere la unanimidad de los Veintiocho. "Los tiempos han cambiado y el escándalo LuxLeaks ha obligado a estos países a abrazar un mayor compromiso con la transparencia", según un portavoz de la Comisión. Ahora bien, el ex primer ministro de Luxemburgo sí teme que algunos países sean más cicateros con los plazos o la definición del tax ruling, lo que puede descafeinar un poco su propuesta. Por otro lado, la aprobación de estas medidas depende sólo del Consejo; el Parlamento Europeo será consultado pero no tiene poder de decisión en esta materia.

Finalmente, este nuevo compromiso no altera las investigaciones actualmente en curso por ayudas de Estado sobre empresas como Starbucks o Amazon, que inició el excomisario Joaquín Almunia. Estas investigaciones no cuestionan la legalidad de los tax rulings, sino que, al ser de tal magnitud, distorsionan la competencia y deben considerarse ayudas públicas. Esta puerta quedará abierta, pero tienen que ser los competidores los que se sientan perjudicados e insten a estas investigaciones, que seguirán realizándose caso por caso.

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