SOLO SERÁN CONSIDERADOS CRÉDITOS NORMALES EN CASOS EXCEPCIONALES

El Banco de España obliga a la banca a provisionar un 15% de todas las refinanciaciones

El Banco de España anunció este martes que ha enviado a las entidades una comunicación que endurece la contabilización de las operaciones de reestructuración y refianciación,

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El Banco de España obliga a la banca a provisionar un 15% de todas las refinanciaciones

El Banco de España anunció este martes que ha enviado a las entidades una comunicación que endurece la contabilización de las operaciones de reestructuración y refianciación, tal como adelantó El Confidencial. A partir de ahora, estos créditos deberán ser clasificados como riesgo subestándar salvo excepciones. Eso significa que tendrán que dotar un 15% de todos esos créditos, que suponían 127.000 millones sólo en las principales entidades.

El organismo ha explicado que las nuevas normas parten del principio de que las refinanciaciones y reestructuraciones de deuda han de usarse de manera prudente, con un análisis individualizado de la capacidad de pago del prestatario, un calendario de pagos realista y unas estimaciones de las garantías a valor de mercado que deberán ser revisadas periódicamente. Bajo la consideración de subestándar, la primera categoría de créditos que exige coberturas, se identifican operaciones al corriente de pago, pero con dudas sobre un posible incumplimiento futuro mientras que el apartado de dudosas ya recoge algún impago.

Como adelantó El Confidencial en marzo, la Comisión Europea pretendía imponer fuertes coberturas sobre los riesgos de la banca que habían quedado fuera de los dos 'Decretos de Guindos' -centrados en la exposición inmobiliaria-, es decir, los créditos a empresas de otros sectores; en especial, los refinanciados, la conocida como "morosidad oculta". Después de negociar con España, relajó un tanto estas exigencias y permitió que el BdE aplicara una serie de criterios para reclasificar estos préstamos, según informó este diario la semana pasada.

El Banco de España explica que, bajo las nuevas reglas, sólo serán clasificadas como crédito normal aquellas operaciones en las que se tenga evidencia "objetiva y verificable que haga altamente probable la recuperación de todos los importes debidos". "Para ello se tomarán en consideración factores tales como la inexistencia de un dilatado período de carencia, cuotas mensuales que no superen un porcentaje significativo de los ingresos recurrentes en el caso de los particulares o la adición de nuevos avalistas de indudable solvencia o de nuevas garantías eficaces", explicó el Banco de España.

La comunicación establece, además, que cuando estos créditos sean clasificados como normales deberán ser revisados cada seis meses. El Banco de España estará muy atento a este tipo de operaciones durante las actuaciones supervisoras previstas para el año 2013 y no descartó llevar a cabo actuaciones especiales en este sentido.

La práctica de las refinanciaciones es conocida en el sector como la "patada a seguir", y JP Morgan la denomina "delay and pray" (retrasar y rezar). Es decir, cuando un cliente no puede pagar un préstamo, se le da más tiempo con la esperanza de que en el futuro las cosas le vayan mejor y logre saldar la deuda. Ahora bien, en muchos casos esas esperanzas no tienen ningún fundamento, como evidencia el reciente caso de Reyal Urbis, con lo que lo único que hacen es retrasar lo inevitable: el reconocimiento de que esos créditos son morosos y la consiguiente obligación de provisionarlos.

En su memoria anual de 2012, la mayor entidad nacional, Santander, dijo que sigue políticas "muy rigurosas" en las refinanciaciones tras reconocer que en el año tenía renegociados en España 32.867 millones de euros en créditos, de los que un 34 por ciento se encuentra en situación dudosa, con una cobertura del 42 por ciento.

Su principal rival, BBVA, asegura que la utilización de refinanciaciones para finalidades como el retraso en el reconocimiento de pérdidas es contraria a su política y asegura que siempre ha tenido identificados y adecuadamente cubiertos los riesgos. La entidad fue la primera en detallar sus operaciones de reestructuración al anunciar la refinanciación de 28.981 millones de euros. En la matriz española, el importe refinanciado en 2012 asciende a 19.634 millones de euros, de los que 7.638 millones son considerados "normales" o no sujetos a cobertura específica.

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