Euforia de doble filo: la baja volatilidad incrementa el riesgo de una corrección
  1. Economía
EL VIX CAE UN 30% EN EL AÑO

Euforia de doble filo: la baja volatilidad incrementa el riesgo de una corrección

Fuera miedos. Con los mercados nadando en una balsa de aceite y los índices estadounidenses pulverizando máximos históricos, está comprobado que los inversores sólo quieren pensar

Foto: Euforia de doble filo: la baja volatilidad incrementa el riesgo de una corrección
Euforia de doble filo: la baja volatilidad incrementa el riesgo de una corrección

Fuera miedos. Con los mercados nadando en una balsa de aceite y los índices estadounidenses pulverizando máximos históricos, está comprobado que los inversores sólo quieren pensar en clave optimista. El mejor reflejo de este sentimiento de mercado se encuentra en el VIX, el índice que mide la volatilidad del mercado de opciones de Chicago (Chicago Board Options Exchange Market Volatility Index), que se mueve en los 11 puntos, su nivel más bajo desde febrero de 2007.

El VIX se trata de un indicador vinculado estrechamente al S&P 500 y, para muchos expertos, representa un termómetro ideal para valorar el comportamiento de los mercados financieros en EEUU en escenarios de tensión. A grandes rasgos, cuando experimenta subidas bruscas, el mercado está anticipando un escenario de pánico, mientras que al caer se contempla un progresivo optimismo en el ánimo de los inversores.

En los niveles actuales, la opinión casi unánime de los analistas es que las bolsas siguen teniendo un claro potencial alcista en el corto-medio plazo. Eso sí, nadie esconde que el desmedido optimismo que impera en el mercado podría estar camuflando nuevas correcciones que podrían azotar en el corto plazo al mercado. “Los niveles que está marcando son sencillamente surrealistas y nada normales, por lo que pocos inversores se atreven a posicionarse en largos estructurales y gana fuerza la idea de que, más temprano que tarde, la corrección tiene que llegar. La pregunta es sencilla: si no apostamos ahora por una corrección, ¿cuándo vamos a hacerlo?”, apunta Daniel Álvarez desde XTB Trading

"Los niveles actuales son buen reflejo del exceso de complacencia acumulado desde hace meses. Sólo hay ojos para lo bueno y se ha hecho de menos a problemas como el secuestro fiscal en EEUU. Esta situación no puede mantenerse mucho más por buenas perspectivas que tengan los mercados para este año, básicamente porque de fondo nada ha cambiado", apunta Rafael Ojeda desde Miramar Capital.  

Dado que el VIX funciona en un mercado de opciones y no de contado, se interpreta que si el mercado es bajista, los inversores cubrirán sus carteras comprando puts (la compra de una opción put es la compra del derecho a vender). Estas se utilizan como cobertura, cuando se prevén caídas de precios en acciones que se poseen. Por el contrario, si se da una corriente alcista, no los comprarán al no apreciar necesidad de protegerse.

En opinión de María Muñoz, asesora financiera de Inversis Banco, “en la teoría, una cotización por debajo de 20 puntos (como es el caso actual) es un indicador de que podemos estar ante posibles techos en los mercados bursátiles y es ahí donde nos encontramos: mínimos del VIX y máximos históricos de los índices”.

Muñoz también apunta al índice Fear&Greed, recogido por CNN Money, que marca en una escala de cero a cien el grado de miedo o euforia que se aprecia en el mercado. “Hace apenas un año nos encontrábamos en 68 puntos y ahora nos movemos en la órbita de los 80. Esto demuestra que todo el mundo está comprando y habitualmente, cuando esto sucede, lo lógico es que pueda haber recortes que no necesariamente tienen que ser de gran calado”.

Este indicador de volatilidad tocó el nivel más alto de su historia el 20 de octubre de 2008, en pleno estallido de la crisis, tras la quiebra de Lehman Brothers, cuando alcanzó los 89,5 puntos. En lo que va de año su cotización ha caído casi un 30%, si bien en los primeros días de 2013 el VIX no había descontado el acuerdo in extremis alcanzado por demócratas y republicanos para aplazar la solución sobre el abismo fiscal estadounidense.