La alternativa a la banca para financiar a las pymes va para largo pese al desplome del crédito
  1. Economía
EL NUEVO MERCADO DE PAGARÉS CHOCA CON HACIENDA

La alternativa a la banca para financiar a las pymes va para largo pese al desplome del crédito

El crédito en España se hunde sin remisión: cayó un 6% interanual hasta noviembre. Las pymes son las que más sufren la sequía crediticia, que está

Foto: La alternativa a la banca para financiar a las pymes va para largo pese al desplome del crédito
La alternativa a la banca para financiar a las pymes va para largo pese al desplome del crédito

El crédito en España se hunde sin remisión: cayó un 6% interanual hasta noviembre. Las pymes son las que más sufren la sequía crediticia, que está asfixiando a muchas de ellas hasta el punto de obligarlas a acometer despidos o a cerrar. Ante esta tesitura, se el Gobierno anunció en septiembre la creación de un mercado de pagarés y bonos donde las pequeñas empresas se puedan financiar sin pasar por las entidades. Sin embargo, esta iniciativa está parada desde entonces y va para muy largo; al menos seis meses más, según fuentes conocedoras de la situación. Además, esta iniciativa pretende que la inversión en estos títulos tenga ventajas fiscales, algo a lo que se opone Cristóbal Montoro.

El impulso de este mercado figura en uno de los puntos del memorándum de Entendimieto (MoU) con la Comisión Europea para el rescate bancario, incluso con fecha: "Debe fomentarse la intermediación financiera no bancaria. A la luz de la considerable dependencia de la economía española de la intermediación bancaria, las autoridades españolas prepararán, antes de mediados de noviembre de 2012, propuestas para fomentar la intermediación financiera no bancaria, incluida la financiación del mercado de capitales y el capital riesgo."

El principal impulsor de la medida, por el interés que tiene en gestionar el nuevo mercado, es BME (Bolsas y Mercados Españoles). Pero ha intentado dar cabida a todos los actores interesados en este asunto: AEB (Asociación Española de Banca), CNMV (el supervisor bursátil), Inverco (asociación de las gestoras de fondos), Banco de España, Economía, Hacienda... Y como siempre ocurre en estos casos, juntar a tanta gente en grupos de trabajo es muy complicado y hace muy costoso dar cualquier paso.

"La creación de este mercado implica una panoplia de medidas muy costosas y complejísimas porque hay que cambiar muchas leyes, poner de acuerdo a mucha gente, etc. Y eso hace que se avance muy despacio", explica una fuente implicada en el proyecto. Ante lo cual, las perspectivas son que no empiece a haber avances significativos en unos seis meses, y nadie se atreve a calcular una fecha para que se pueda poner en marcha.

Con Hacienda hemos topado

Entre los obstáculos que han surgido en este camino sobresale el fiscal. "La idea es que se concedan ventajas fiscales a este mercado para atraer el inversor. Un inversor que tiene que elegir entre un pagaré de Telefónica y otro de una cárnica navarra no puede hacerlo en las mismas condiciones fiscales, puesto que elegirá siempre el de Telefónica; tiene que tener algún aliciente que le atraiga hacia la pyme", explica un experto en inversiones. La otra forma de atraerlo es pagando un interés más alto, pero la idea es que el coste de la financiación en este mercado no sea superior a los créditos bancarios, sino todo lo contrario dados los niveles aplicados en la actualidad por las entidades a las pequeñas empresas.

Pero esta pretensión choca con Hacienda, según las fuentes consultadas. El ministro Montoro no quiere perder un ápice de la recaudación potencial de las operaciones en este mercado, estando como está necesitado de todos los ingresos posibles para alcanzar los objetivos de déficit público. Y mientras tanto, continúan las negociaciones para intentar convencerle, lo que ralentiza todavía más la creación del mercado. Un portavoz de Hacienda no quiso hacer comentarios.

La banca, entre dos aguas

Algunas  fuentes aseguran que son los bancos los que no tienen mucho interés en lanzar un mercado que, en definitiva, pretende hacerles la competencia. Sin embargo, otros aseguran que eso no tiene sentido, porque "a los bancos les da lo mismo que las pymes se financien de otro modo, puesto que ahora mismo ellos no les dan crédito", señala una de estas fuentes. Y añade que la idea es que los bancos también participen en el nuevo mercado -de ahí que se haya implicado a la AEB- y puedan recibir parte de sus beneficios. De hecho, las entidades son los principales accionistas de BME.

En todo caso, se trata de un proyecto que debe complementarse con medidas de fomento de otras vías para conseguir financiación, como el factoring, los avales, el capital riesgo o las sociedades de garantía recíproca. Pero de momento tampoco se aprecian grandes avances en estos campos.