CAE UN GIGANTE DEL ‘BOOM’ DE LADRILLO

Aifos pasa de ser la inmobiliaria número uno en la Costa del Sol al concurso de acreedores

No hace mucho, cuando todo era boyante en el sector inmobiliario, fueron los que vendían más viviendas en la Costa del Sol, a un precio medio

Foto: Aifos pasa de ser la inmobiliaria número uno en la Costa del Sol al concurso de acreedores
Aifos pasa de ser la inmobiliaria número uno en la Costa del Sol al concurso de acreedores

No hace mucho, cuando todo era boyante en el sector inmobiliario, fueron los que vendían más viviendas en la Costa del Sol, a un precio medio asequible. Y ahora también han caído. Aifos no logró esta vez esquivar el concurso de acreedores. En anteriores ocasiones lo habían logrado pagando sus deudas en el último minuto.

 

La promotora e inmobiliaria deja como herencia más de 2.000 acreedores entre empresas y particulares (34 entidades financieras), 3.000 viviendas a medio construir y un pasivo de más de 1.000 millones de euros. Este caso ya está en manos del colapsado Juzgado número 1 de lo Mercantil de Málaga, cuyo titular, Enrique Sanjuán, abandonó la judicatura para fichar por el bufete de abogados marbellí Martínez-Echevarría. El Consejo General del Poder Judicial prometió otro juzgado de lo mercantil para la provincia de Málaga, como ya publicó este diario. En concurso de acreedores también figuran las sociedades Promociones y Servicios Hoteleros Guadalpín S.A., que gestiona los establecimientos turísticos Guadalpín Marbella y Guadalpín Banús, además del hotel Byblos, ubicado en Mijas.

 

Los tres principales directivos de Aifos (el presidente, Jesús Ruiz Casado; el director general de la compañía, Jenaro Briales y el director financiero, José Andrés León) están procesados en el Caso Malaya. Ruiz Casado estuvo en prisión preventiva. Salió de la cárcel tras abonar una fianza de 500.000 euros.

 

El modus operandi empresarial no podía ser más efectivo y rentable: adquirían el suelo un 5% más barato de su valor real. El banco les financiaba. El comprador pagaba la reserva. “Ellos no ponían ni un duro. Así trabajaban y así se hicieron ricos”, aseguran a El Confidencial fuentes del sector inmobiliario de la Costa del Sol que conocieron de primera mano cuál era el método de Aifos, que emplea a 150 personas.

 

Desde el extremo oriental de la Costa del Sol hasta el extremo occidental, las inmobiliarias medianas y pequeñas vendían promociones de Aifos. “Lo que querían era vender y vender y buscar imagen internacional y si te dejaban colgados, ¡hasta luego, Lucas”, subrayan, muy gráficamente, estas mismas fuentes.

 

Mal nombre de la marca

 

Las grandes firmas no comercializaban las viviendas de Aifos. Ni se lo planteaban. El mal nombre de la marca y el despilfarro económico entre fiestas sin límite y stands gigantes en los salones inmobiliarios de Madrid y el del Mediterráneo, que se celebra en otoño en Málaga, y en el que era el principal patrocinador, provocaban desconfianza en el sector que veían cómo Aifos se convertía en el perfecto retrato-robot de nuevo rico, que tanto proliferó en el sector a partir de principios de este siglo.

 

La compañía considera que el concurso voluntario de acreedores "permitirá la reordenación de la deuda del grupo para combatir la crisis inmobiliaria así como garantizar la pervivencia de la actividad de la empresa, el cumplimiento de los contratos con terceros y el mantenimiento del empleo de sus trabajadores".

Economía
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