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El triunfo de GasGas en el Dakar también lo es para España (aunque suene extraño)
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HISTÓRICO TRIUNFO

El triunfo de GasGas en el Dakar también lo es para España (aunque suene extraño)

La victoria de la marca en el Dakar es un hito importante para la industria motociclista española. Suena extraño, pero así debe entenderse aunque la moto sea austríaca

Foto: Sam Sunderland/GasGas
Sam Sunderland/GasGas

Sí, sí, ya lo sabemos casi todos: La GasGas victoriosa a manos de Sam Sunderland de producto nacional tiene poco o nada. La moto ganadora en la prueba cumbre del fuera-carretera es básicamente la KTM pilotada por el mismo piloto el año pasado, pero pintada de rojo en lugar del tradicional naranja de la marca austríaca.

Por esas paradojas que tiene la vida, a Sunderland, a pesar de ser un ganador del Dakar hace cuatro ediciones, KTM le sacó de su equipo oficial y lo ‘descendió’ al equipo filial de nueva creación GasGas. Una vez completada la compra de la compañía española a mediados del año pasado por parte del fabricante austríaco, se estableció un sistema similar al que pueda tener RedBull en la Fórmula 1 con el equipo filial AlphaTauri, con coches que son casi iguales pero que no cuentan con las últimas evoluciones. La moto con la que ha ganado el piloto británico, es básicamente la KTM oficial del año pasado, pero las vicisitudes de la prueba han permitido que haya batido en su primer intento a sus hermanas ‘pata negra’.

placeholder En contra de lo esperado, la GasGas batió a la Honda y a la 'hermana mayor' KTM
En contra de lo esperado, la GasGas batió a la Honda y a la 'hermana mayor' KTM

Equipo ‘filial’ ganando al ‘titular’

Para KTM, crear este equipo ‘filial’ con GasGas ha demostrado ser todo un acierto, porque en primer lugar les permitía mantener dentro de su ‘establo’ a pilotos de la talla del propio Sunderland o el prometedor Daniel Sanders y segundo, abría el abanico de opciones de victoria frente a Honda y Yamaha en una prueba como el Dakar que siempre tiene un alto componente de incertidumbre. La victoria ha tenido un mérito enorme porque probablemente haya sido aparte de la más disputada de los últimos años, una de las ediciones donde los cinco primeros clasificados han estado más juntos de toda la historia.

"¡Bufffff!. ¡Qué increíble sensación! -exclamó Sunderland emocionado al saberse ganador-. Ese período de 10 minutos esperando al final de la etapa final para ver si para saber si finalmente era ganador o no se me hizo eterno. Esta victoria la siente mejor que la primera, ya que fue de todo menos fácil. Todo el trabajo duro, los sacrificios y todo lo que el equipo de GasGas ha hecho por mí hace que todo valga la pena. Han pasado cinco años desde mi primera victoria en el Dakar, y feliz también de haber conseguido la primera para GasGas. Ha sido un verdadero esfuerzo de equipo. Increíble".

La marca gerundense ya había participado con anterioridad en el Dakar antes de que fuera absorbida por KTM, logrando algún que otro resultado brillante en alguna etapa, pero ganar el Dakar son palabras mayores y aunque sea un poco de ‘rebote’ o de ‘prestado’, no por ello hay que dejar de celebrarlo. Vencer en la prueba más prestigiosa del mundo del todo-terreno, va a ayudar sin duda a que el nombre de GasGas sea mucho más conocido en el mundo a partir de ahora y como consecuencia sus ventas aumenten de forma exponencial.

KTM ya intentó comprar GasGas allá por 2015 en un momento que la empresa pasaba por serias dificultades económicas, pero se encontró con una reacción de lo más hostil por parte de los trabajadores. Sin embargo, después de un fallido rescate por parte de la firma de capital riesgo Black Toro Capital a través de Torrot, los trabajadores de la empresa debieron de darse cuenta que salvo que les absorbiera alguien con verdadero ‘know-how’ técnico y comercial en el mundo de la motocicleta como el gigante austríaco, la marca estaba condenada a desaparecer.

Para KTM la compra de GasGas era estratégica para tratar de replicar el modelo del grupo Volkswagen fabricando coches muy parecidos con Audi, Seat y Skoda, pero que luego los coloca en el mercado con diferentes posicionamientos en función del diseño y niveles de equipamiento o tecnología. Pierer AG, que así es como se llama el conglomerado industrial propietario de KTM, pretende alcanzar de esta forma a BMW como fabricante número uno europeo de motocicletas apoyado en las sinergias y economías de escala de sus tres marcas (GasGas, KTM y Husqvarna) para llegar a todo tipo de públicos.

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La presencia de Gasgas en Moto3 a través del Team Aspar, puede ser el anticipo de que la marca española hará motos de calle también

Estrategia multimarca para públicos diferentes

En su esquema actual dentro del grupo, Gasgas ocupa la categoría llamemoslé de acceso, compartiendo chasis y motor con KTM en todos sus modelos, pero sin los componentes que mas puedan encarecer el producto como puedan ser por ejemplo los escapes, o el display de mapas de motor. La estética y la identificación de marca de las motos españolas también es más rompedora con el objetivo de conquistar al público más joven. En el otro extremo tienen a Husqvarna, la prestigiosa marca sueca que fue adquirida a BMW hace más de una década. De nuevo, los productos de Husqvarna son básicamente idénticos a los de KTM, pero al tener un posicionamiento más prémium incorporan de serie todas las ‘delicatessen’ del mercado, como piezas en fibra de carbono, tornillería de titanio, etc.

Parte del interés de GasGas cuando fue comprada por KTM, era el prestigio y conocimiento de la marca en el sector de las motos de trial, donde los austríacos no estaban presentes. Aunque muy popular en España, el trial no deja de todos modos ser un producto muy de nicho en el mercado motociclista global. Sin embargo, para KTM era un movimiento interesante porque suponía pasar a liderar de golpe un sector con una marca que contaba con un producto excelente y un palmarés impresionante (seis títulos mundiales). En el mundo del todo terreno y motocross, también contaban con un buen producto, pero para no dispersar esfuerzos y potenciar las mencionadas economías de escala, toda esta división de la empresa se vendió íntegra a la también gerundense Rieju.

El hecho de que GasGas haya empezado a participar en el mundial de Moto3, (bajo el mismo esquema usa las mismas motos KTM pero pintadas de rojo), es una señal de que muy probablemente en breve la marca española empezará también a introducirse en el mercado de las motos de calle e incluso en el del floreciente sector de bicicletas y scooters eléctricos.

Es cierto que si uno se da una vuelta por la página oficial de GasGas en Internet, parece que es una empresa de nueva creación en 2019, porque no se ve una sola referencia a su historia y su glorioso pasado. Una pena desde el punto de vista romántico, pero que si se analiza objetivamente también hay que valorar el hecho por ejemplo que una marca española ahora esté en el olimpo de ganadores del Dakar.

Ducati, es propiedad al 100% del grupo Volkswagen y nadie discute su italianidad. Si KTM después de comprar GasGas, no sólo no se ha cargado la marca como por ejemplo ocurrió con el grupo Piaggio con Derbi, sino que está decidido a potenciarla, esto sólo son buenas noticias que hay que celebrar. Los austríacos han sido inteligentes y saben que de esta forma pueden beneficiarse también del impresionante vivero técnico motociclista que siempre ha sido Cataluña. Esta victoria ‘austro-hispana’ va a ser seguramente la primera de muchas, que cada vez más con derecho propio las iremos sintiendo como nuestras.

Sí, sí, ya lo sabemos casi todos: La GasGas victoriosa a manos de Sam Sunderland de producto nacional tiene poco o nada. La moto ganadora en la prueba cumbre del fuera-carretera es básicamente la KTM pilotada por el mismo piloto el año pasado, pero pintada de rojo en lugar del tradicional naranja de la marca austríaca.

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