iván raña y gómez noya hablan del campeón

Mario Mola y su queja contra Alistair: "Te darán en los huevos, pero la devuelves"

Dos españoles campeones del mundo de triatlón dan la bienvenida al club a Mario Mola, y coinciden en que ya hacía tiempo que se merecía estar en el cajón más alto del podio

Foto: Mario Mola, en la carrera a pie de Cozumel (Víctor Ruíz/EFE).
Mario Mola, en la carrera a pie de Cozumel (Víctor Ruíz/EFE).

Rara vez en el mundo del deporte resulta más llamativo a los medios de comunicación el que ha perdido que el que ha ganado. Muchos son los que aseguran que nadie se acuerda nunca del segundo, sino del que se lleva el oro, que con el bronce se gana y con la plata se pierde. Pero en una ocasión tan excepcional como el desfallecimiento de Jonathan Brownlee en la Grand Final de Cozumel, el triatleta británico ha copado portadas que nunca habría llenado de no haberle dado aquel jamacuco. De hecho, pocos se han fijado en que gracias a Mario Mola, España sigue siendo la principal potencia en el triatlón internacional. El nadador, ciclista y corredor mallorquín se proclamó campeón del mundo gracias a la mala administración de las fuerzas del menor de los Brownlee... y a una temporada espectacular.

Mola ha estado durante cuatro años en la cima más absoluta del triatlón internacional, y al final va a parecer que solo ha ganado porque a un rival le dio un chungo muy serio a falta de trescientos metros para la meta. Merece la pena recordar que Mola no ha tenido un final de temporada excepcional, pero ha podido ser campeón del mundo por sus cuatro victorias en las series mundiales, es decir, casi la mitad de las nueve disputadas. Por tanto, sus resultados posteriores han posibilitado que en Cozumel se llevara su primera medalla de oro, la que tantos años llevaba buscando y a la que tantas veces había tenido que renunciar porque su amigo y rival Javier Gómez Noya se proclamaba ganador.

El triatleta gallego recuerda, en conversación con El Confidencial, que Mario es "merecedor del título sin ninguna duda". "Lo viví con mucha emoción porque Mario llevaba tres años en el podio del Mundial y ya merecía ser campeón porque ha hecho méritos más que suficientes para ello, independientemente de las carreras que ha ganado, que son muchas, en todas ha dado la cara, ha controlado la situación cuando se le ponía complicada", dice Noya, impresionado con la regularidad del triatleta nacido en Palma de Mallorca hace 26 años.

Un día me dijo 'no quiero salir, este es el peor momento del triatlón'. Estábamos de broma, pero ya sabe que en el agua le darían de leches"

Es un título, como decimos, forjado en el trabajo desarrollado durante muchos meses, pero también muchos años. Iván Raña, otro campeón mundial español, conoce de maravilla a Mario Mola después de compartir cientos de entrenamientos y decenas de pruebas junto a él, y también comenta a El Confidencial la progresión de Mola. "La natación que tenía hace cinco años no le daba para ganar un Mundial. Sigue saliendo cortado, pero le permite recuperar luego en bici y sobre todo corriendo", dice antes de recordar una anécdota que identifica muy bien cómo sufría Mario antes de lanzarse al agua. "Un día estaba en una carrera con él en el Pontón y me dijo 'no quiero salir, este es el peor momento del triatlón'. Estábamos de broma, pero él ya sabe que ahí le van a dar de leches. Ahora ya siente la confianza de lanzarse, sprintar y seguir hacia delante. Y claro, en cinco años ha hecho innumerables sesiones y ha mejorado muchísimo", cuenta Raña, campeón en 2002.

Mario Mola muestra la medalla a su llegada hoy al aeropuerto de Palma (Atienza/EFE).
Mario Mola muestra la medalla a su llegada hoy al aeropuerto de Palma (Atienza/EFE).

Precisamente en el agua, Mola pasó el peor momento de la carrera de Cozumel, cuando Alistair Brownlee le arrancó el gorro y las gafas (en principio, sin mala intención). "Yo he visto de todo", recuerda Raña. "Recuerdo que a Clemente Alonso le arrancaron un piercing de la ceja, a otro le rompieron un diente, a otro la nariz. Incluso creo recordar que a Craig Walton le arrancaron el gorro y las gafas en Sídney 2000 y salió segundo del agua. En el momento de la salida se acumula toda la tensión, pero ahora no pasa ni la mitad de lo que ocurría antes. Salíamos 125 tíos desde dentro del agua. Se sabe que existen ese tipo de contactos. Y si te la hacen, se la devuelves", cuenta con naturalidad el ordense. Raña ha tenido tantas experiencias de ese estilo que les resta importancia. "Me pasó tantas veces que sé que se puede encontrar el modo de salir de ahí. Te van a dar una patada en los huevos, pero tienes que seguir adelante", dice.

Y Raña se ha percatado como experto que es de que Mola no se ha atascado en el agua, sino que ha dado pasos de gigante desde hace muchos años y que está en el lugar que se merece. "La experiencia te permite identificar los gestos, la actitud del que va a ganar, y Mario transmitía eso. Cada día iba a más, trabajando poco a poco, mejorando la natación. La carrera ya la tiene ganada y es un tío que va mucho en bici", afirma. De hecho, lo veía preparado mucho antes incluso de que le diera el beneplácito la propia Federación Española de Triatlón. "Hace un tiempo le decía yo al presidente que Mario ya estaba para luchar carreras y me respondió que aún no estaba al nivel mío y de Javi -Gómez Noya-, pero yo opinaba diferente, porque lo veía entrenar y sabía que en carrera era imparable, que mejoraba la natación...".

Es más joven, va ganando más experiencia y madurez deportiva y tanto él como los Brownlee como otros que habrá, me lo pondrán difícil"

Su rival de siempre y también del futuro, Gómez Noya, reconoce su tremenda evolución hasta lo más alto del triatlón mundial y le augura un futuro aún mejor. "Es más joven, va ganando más experiencia y madurez deportiva y tanto él como los Brownlee como otros que habrá, me lo pondrán complicado. Pero yo encantado, ojalá me juegue el próximo Mundial con Mario, sería muy buena señal", comenta mientras se recupera de su lesión en el codo, la cual no le impide correr, pero sí le dificulta montar en bici y, sobre todo, nadar, y de la que espera estar recuperado al 100% para el inicio de la temporada. 

Raña, por su parte, está convencido de que a partir de ahora, Noya irá cediendo poco a poco y que habrá "alternancia" en el poder mundial del triatlón. "Es muy difícil ganar siempre y a Noya hay que alabarle solo por mantenerse entre los mejores, no solo si gana. Pero le va a costar cada vez más, porque pasan los años y aparecen otros muy fuertes por detrás", dice. Eso sí, cree que este largo parón que ha sufrido Noya no le va a impedir recuperar el tono rápidamente. "Cuando se tiene una buena base, y él la tiene, se vuelve al máximo mucho más rápido", finaliza.

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