QUEDAN MENOS DE DOS MESES PARA EL INICIO

La guerra fría entre Rossi y Márquez

Ahora los movimientos son más sibilinos: se centran en las aficiones, en los contratos que se acaban prematuramente o en las decisiones de la FIM. Es la guerra fría, pero guerra al fin y al cabo

Foto: Rossi y Márquez en Misano la temporada pasada (Reuters)
Rossi y Márquez en Misano la temporada pasada (Reuters)

Antes de que se desate la tempestad, se puede percibir la calma previa. Cuando faltan menos de dos meses para que empiece el Mundial de MotoGP, la tranquilidad que vive el paddock de la máxima categoría es aparente. En el recuerdo quedan los enfrentamientos abiertos puesto que ahora los movimientos son más sibilinos: se centran en las aficiones de uno y otro, en los contratos que se acaban prematuramente o en las decisiones que la FIM toma. La guerra se ha tornado fría, pero es una guerra al fin y al cabo y como todas, tendrá consecuencias. Hasta ahora, sólo Valentino Rossi con sus declaraciones en la presentación de Yahama ha dejado claro que ni perdona ni olvida lo sucedido con Marc Márquez. El 20 de marzo se acerca y muchos se preguntan si los ánimos llegarán caldeados a Qatar o se encontrará la manera de rebajar la tensión y la fórmula para que las cicatrices sanen por el bien del motociclismo.

Si alguien pensó que el paso del tiempo iba a ayudar a que la temperatura en el paddock de MotoGP bajase, se equivocó. Quizás se ha templado, pero no ha vuelto a sus niveles normales. Y menos aún después de la última decisión de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM). La semana pasada, su presidente, Vitto Ippolito, aseguró que el asunto estaba zanjado y cerrado; para ello enterró la única prueba que podría escribir el punto final a esta historia: la telemetría del GP de Malasia, la carrera donde todo empezó. A dicha determinación se ha llegado con el visto bueno tanto de la FIM como de Honda. “Durante la última ronda en Valencia, Honda nos informó de que disponían de la telemetría relacionada con el incidente. Ahora, con los datos en nuestro poder, hemos decidido que no se hagan públicos para no seguir alimentando la polémica”, anunció Ippolito. El efecto ha sido el contrario: el tema ha vuelto a formar parte de la actualidad.

Márquez ha roto con la empresa de Rossi que le llevaba el 'merchandising' (Cordon Press)
Márquez ha roto con la empresa de Rossi que le llevaba el 'merchandising' (Cordon Press)

Este capítulo es uno más en la guerra fría que mantienen. Con las vacaciones en el olvido y metidos de lleno en la pretemporada, meses dedicados a la puesta a punto para la primera cita del Mundial (el 20 de marzo en Qatar) y tiempo en el que, normalmente, reina la tranquilidad hasta que llegan los primeros test oficiales. Este era el guion que, más o menos, se había seguido hasta el momento, porque en este 2016 la guerra fría ha llegado a MotoGP. Hace unos días se confirmaba un paso que muchos habían dado por hecho, puesto que entra dentro de la lógica: Marc Márquez rompió el contrato que le unía a la empresa que llevaba todo su 'merchandising'. Y esta no es otra que VR46, propiedad de Valentino Rossi. Todo apunta a que su hermano Álex puede seguir el mismo camino próximamente.

El piloto de Honda dio el paso y los abogados llegaron a un acuerdo para cancelar el vínculo, previo pago de una cuantiosa cláusula por parte de Márquez, puesto que al contrato le quedaba un año más vigencia. Sea como fuere, el movimiento no favorece a ninguna de las partes. Valentino Rossi ha perdido a uno de sus activos más valiosos; no en vano, los productos más vendidos eran una camiseta y una chaqueta de Marc. Aunque puede que su empresa no se resienta en exceso por esta pérdida puesto que en 2015 facturó 20 millones de euros y acaba de firmar un contrato con Yamaha. En el otro lado de la moneda encontramos a Márquez, que ha perdido un buen contrato que le generaba 500.000 euros al año. En este cambio de aires, será el Grupo Pritelli el que se encargue de su 'merchandising', la misma empresa que rompió con Rossi en 2012 cuando este decidió montar la suya propia y la que gestiona los productos de Jorge Lorenzo, Andrea Iannone o Aleix Espargaró.

"Quizás fui su chivo expiatorio para no culparse a sí mismo por cometer tantos errores y no poder ganar el título"

Mientras las hojas del calendario van cayendo, poco se sabe de Rossi o Márquez más allá de los que los propios pilotos publican en sus redes sociales o de las declaraciones hechas en actos oficiales. Mientras el italiano mantiene el mismo tono empleado a raíz de Sepang, el español se ha mostrado más conciliador. En la presentación del Honda Civic Type R aseguró que su mano está tendida a todo el mundo. "Incluido Valentino, por supuesto, para olvidar todo lo ocurrido en el 2015 y empezar de nuevo", dijo.

Después de escuchar al piloto de Yamaha en la presentación oficial del equipo celebrada en Barcelona, no parece que esté dispuesto a ondear la bandera blanca: “Márquez se queja de que yo estuve muy agresivo con mis declaraciones, pero ya tenía decidido que su primer objetivo era que yo no ganara el Mundial. El respeto en pista debe ser hacia los dos lados y el año pasado, especialmente con Marc, no ocurrió. Me he preguntado muchas veces qué pasó; quizás fui su chivo expiatorio para no culparse a sí mismo por cometer tantos errores y no poder ganar el título, quizás sea eso”.

 
Imagen de Rossi durante la presentación del equipo Yamaha para 2016 (Cordon Press)
Imagen de Rossi durante la presentación del equipo Yamaha para 2016 (Cordon Press)
En el mismo escenario, se pudo observar que la relación entre Rossi y Lorenzo es correcta. Ni más ni menos. A lo largo del invierno no se han producido llamadas en ninguna de las direcciones, pero ambos han llegado a un pacto de no agresión pensando en el bien común: Yamaha y la defensa tanto del título como de la superioridad mostrada la temporada pasada. Mientras que con Márquez el italiano confesaba que "no hay nada que hacer" y que "afortunadamente" no está en su equipo, con su compañero de box marcará las distancias. No habrá muro porque Yamaha no lo permite, pero Rossi no compartirá con Lorenzo datos o telemetría, teniendo en cuenta que el italiano es el que mejor conocer los neumáticos Michelin. A nadie se le escapa que Valentino sigue teniendo grabado a fuego el objetivo de conquistar su décimo Mundial, más ahora que tiene 37 años y que su contrato con Yamaha acaba a finales del presente año. Eso sí, el italiano ya ha dejado claro que cuando pasen las tres primeras carreras de este Mundial empezará a hablar de 2017.

Al contrario que sus aficionados, los de Márquez no podrán apoyarle en todas las citas del calendario. El club de fans que Marc tiene en Italia informó que no estará presente en Mugello (22 de mayo) porque la integridad y la seguridad de sus miembros corre peligro. ¿El motivo? Las amenazas de los seguidores de Valentino Rossi, que han hecho que el ambiente se torne ciertamente peligroso. Los fans de Márquez informaron en un comunicado de que les parecía “vergonzoso” no tener la oportunidad de animar al catalán sin que les lancen objetos o se les escupa, escena que ya vivieron en 2015 en las carreras de Mugello y Misano (ambas citas se celebraron antes del GP de Malasia). El propio Marc señalaba que se había llegado "a un extremo que no toca". "Espero que no pase nada, y no va a pasar nada, pero esto es lo que promueven las redes sociales. El que va a las carreras es el verdadero aficionado y va a disfrutar de la competición".

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