Arda Turan, Miranda y otros casos donde el Atlético de Madrid se ha 'puesto duro'
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NO TODOS LOS QUE SE QUIEREN MARCHAR LO HARÁN

Arda Turan, Miranda y otros casos donde el Atlético de Madrid se ha 'puesto duro'

Con Costa fuera y ultimada la salida de Filipe Luis, los dirigentes y técnicos están remitiéndose a las cláusulas de rescisión para evitar una fuga masiva

Foto: Arda Turan cuesta 40 millones de euros.
Arda Turan cuesta 40 millones de euros.

Los primeros entrenamientos de pretemporada del Atlético de Madrid no se parecen mucho a los de dentro de cuatro o cinco semanas. Entonces, aunque con el mercado todavía abierto, el inminente inicio de la competición exigirá que Diego Pablo Simeone esté ya trabajando con el grueso del grupo que formará la plantilla definitiva. Hasta la llegada de septiembre puede haber movimientos, pero ya cuando llegue agosto dejará de verse a ocho canteranos completando el entrenamientoy a varios futbolistas cogiendo la forma mientras en su cabeza está puesta en ver como salir del club.

Confirmadas las salidas de Diego Costa y Adrián,la próxima será la de Filipe Luis, después de que en las últimas horas se haya avanzado en el desbloqueo de las negociacioness que mantiene el club rojiblanco con el Chelsea. El club 'blue' accede a pagar unos 25 millones de euros por el lateral, a quien ya daban por perdido los dirigentes atléticos desde hace semanas. La llegada de Mandzukic va haciendo que el nuevo equipo empiece a darse a conocer.

Pero la tensión en la puerta de entrada y de salida al club sigue en todo lo alto.El técnico atlético instóa sus jefes a acelerar las contrataciones y las bajas. En pocos días, cuando vayan llegando los ‘mundialistas’, el Cholo aspira a que se tengan los deberes hechos en esos apartados, para pensar exclusivamente en la preparación. Ante la sorpresa que se llevaron técnicos y dirigentes por el aluvión de peticiones de dejar el equipo pese a la exitosa campaña, el club ha terminado reaccionando, ‘poniéndose duro’ con aquellos jugadores que han decidido irse.

Ya hemos explicado varias veces que las necesidades económicas obligan al Atlético a seguir siendo un club que venda ante las buenas ofertas. El lado positivo de tan buen año deportivo es que varios de sus jugadores son pretendidos por grandes clubes, lo que hace que no necesiten venderlos a todos. En otras palabras, que varios de los que desean o han deseado marcharse no lo harán.

Baraja en 2000, última cláusula pagada

Los 40 millones que cuesta Arda Turan o los 30 de Miranda son buenos ejemplos de cláusulas de rescisión efectivas, puesto que en el mercado su valor y la capacidad de los posibles compradores es muy difícil que alcancen esas cifras. Antes de las vacaciones, Miranda reconoció que estaba negociando con otros equipos, y pedía entre líneas que el Atlético facilitara un acuerdo. Ahora, mientras abandonaba las instalaciones colchoneras tras su primer entrenamiento de la pretemporada, el central afirmó que seguiría. Son palabras a tener en cuenta, aunque deben ser cogidas con cautela por la época en la que estamos. El club se protege exigiendo que si quieren irse, abonen la cifra fijada en sus contratos.

Estamos hablando del pago de cláusula de rescisión (aquella que deposita el jugador en la Liga con sus correspondientes impuestos), no de acuerdos con terceros clubes para que paguen un traspaso por cifras similares a la cláusula, lo que siempre es más barato y asequible para el comprador. Esto último es lo que ha hecho el Atlético habitualmentecon Torres, Agüero, Falcao, ahora con Diego Costa y un largo etcétera, en el que se puede inlcuir a Filipe Luis. El caso de Rubén Baraja en 2000, cuando el Valencia se lo llevó, tras el descenso rojiblanco, por 2.000 millones de pesetas (12 millones de euros), fue la última vez que un jugador se marchó del club sin consentimiento de la directiva.

Pues bien, vendido Costa y ultimada la venta de Filipe Luis, ya saben aquellos futbolistas que en privado han reconocido que quieren salir, que todos no se irán. Simeone domina, desde que llegó, el apartado de bajas y, si accede al adiós de Costa, como hizo con Falcao, es porque ve lógica la oportunidad económica para todas las partes. Pero no hará lo mismo con otros futbolistas con los que cuenta. Más que nada porque no está por la labor de que se le desmantele el grupo ganador que tanto le costó crear.

Con ese difícil equilibrio se mueven estos días de verano por las oficinas del Vicente Calderón. Mientras la llegada del portero Jan Oblak es inminente y se ha presentado al delantero croata del Bayern de Múnich, Mario Mandzukic, se aprieta para que, por la vía de la exigencia de la cláusula, acaben dando marcha atrás otros jugadores a los que no se les va a facilitar la salida. Un panorama diferente al de otros años pero donde Simeone espera que el club acierte. Y que lo haga cuanto antes.

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