Mourinho, "decepcionado" por la eliminación de un Chelsea que "no debió ganar"
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EL BAYERN DE GUARDIOLA SACÓ EL RODILLO (7-0)

Mourinho, "decepcionado" por la eliminación de un Chelsea que "no debió ganar"

A pesar de que su segundo año es el mejor -así lo aseguró él-, Mourinho no levantará la Champions esta temporada. El Chelsea fue eliminado por un PSG (2-2) que jugó mejor con un jugador menos

placeholder Foto: Mourinho con Diego Costa durante la eliminatoria (Reuters).
Mourinho con Diego Costa durante la eliminatoria (Reuters).

Las eliminatorias que se decidieron este miércoles afrontaban la vuelta tras haber firmado un empate en la ida. Shakhtar y Bayern volvían a verse las caras después de no haber pasado del 0-0 en Ucrania. Guardiola no quería sorpresas así que no se lo pensó dos veces: afrontó la batalla con sus mejores soldados sobre el césped del Allianz Arena. El resultado, un contundente 7-0, arroja una idea clara de cómo fueron las cosas en Múnich: con el viento a favor. Nada que ver con lo vivido en Londres. La emoción y la tensión se dieron de la mano para pasear por Stamford Bridge. Tanto que el pase logrado por el PSG se decidió en la prórroga (2-2). El Chelsea de Mourinho especuló mientras que los hombres de LeBlanc propusieron… y se clasificaron con diez hombres sobre el campo. Lo hicieron jugando al fútbol, algo que los ingleses no.

El primero en elevar la voz crítica fue el dueño del banquillo de Stamford Bridge. El entrenador portugués fue directo: “Un equipo que no sabe defender dos saques de esquina y concede dos goles, no debe ganar. Estoy desilusionado y decepcionado, ha sido una sorpresa. Siempre intento ser pragmático y si el oponente te supera, el primer sentimiento es aceptarlo. No es el momento de llorar, pero tampoco de reír”. Porque, efectivamente, Mourinho admitió que el PSG “mereció ganar” para después asegurar que para el conjunto francés “fue fácil. Dibujaron dos líneas de cuatro para defender, estuvieron bien organizados y esperaron su momento en los saques de esquina, en las faltas… No tenían nada que perder”. Y es que para el entrador del Chelsea “es difícil tener un jugador menos, pero mentalmente te quita presión”.

Cuestionado sobre la actuación del árbitro, que mostró siete tarjetas amarillas y una roja, el técnico ‘blue’ dijo que los “árbitros de área son una pérdida de dinero. El penalti sobre Diego Costa fue claro. Si están sólo para ver si el balón cruza o no la raya es mejor emplear la tecnología de línea de gol. No hacen absolutamente nada y son un gasto de dinero. No vi lo que sucedió con Ibrahimovic, pero hablé con él después del partido y me dijo que estaba decepcionado. Él es siempre honesto conmigo. Espero que minimicen el error y le dejen jugar los cuartos de final. Si no hizo nada malo merece estar en la competición”.

Y es que el PSG logró clasificarse con diez jugadores. Una discutida expulsión de Ibrahimovic dejó a los galos en inferioridad numérica. Aun así, la sensación que se desprende es que el Chelsea tiene lo que se merecía pues no hico méritos ni en la ida ni en la vuelta. Parecía imposible que el PSG acabase con el conjunto inglés, sobre todo tras la expulsión de Ibra y el gol de Cahill a diez minutos para el pitido final, pero la respuesta de los parisinos fue ejemplar. David Luiz cumplió con el ritual del ex que se toma venganza y a partir de ahí, el PSG exhibió fútbol, garra y coraje. Thiago Silva fue otro de los nombres propios de la noche: primero fue autor del penalti que transformó Hazard y después firmó un cabezazo en el minuto 114 para acabar con el juego pegajoso de los londinenses.

El segundo año de Mourinho, el que según el luso siempre es el mejor, acabará sin título europeo. Nadie sabe si el PSG levantará la Champions al cielo de Berlín el próximo 6 de junio, pero esta clasificación ha servido para “cambiar nuestra percepción en Francia, Europa e, incluso, en la prensa”. Estas eran las palabras de LeBlanc en la previa cuando también admitía que su equipo tenía experiencia, pero menos que su rival. Algo que no influyó a la hora de lograr un pase que refuerza la imagen del técnico del PSG. Cuestionado por el entorno y también por algunos jugadores de un vestuario difícil de llevar, LeBlanc -igual que sucedió con Francia- ha vuelto a salir airoso de un episodio complicado. Su cara de alegría lo decía todo. No era para menos: la clasificación iba acompañada de una prima de 250.000 euros por cabeza cortesía de Nasser Al-Khelaïfi, dueño del PSG. Noche redonda.

Comentaba Pep Guardiola en la previa del partido de vuelta frente al Shakhtar que era “muy optimista”. El entrenador del Bayern de Múnich tenía una razón para mostrarse de esa manera: “Siempre he dicho que ganaríamos este partido. Esa sensación no se ha alterado”. El técnico catalán tenía toda la razón del mundo y eso que aseguró que si su rival, el Shakhtar de Donetsk, jugara en la Bundesliga “estaría entre los favoritos para ganar al título”. En la Bundesliga puede, en la Champions no. El Bayern barrió al conjunto ucraniano sacando su famoso rodillo, aprovechando la expulsión de Oleksandr Kucher y un penalti a favor a los cuatro minutos, golpe del que su rival no se recuperó.

El empate de la ida había hecho que el partido se afrontase con mucho nerviosismo y Guardiola apostó por una alineación claramente ofensiva, poniendo sobre el campo toda su artillería pesada y dejando a Schweinsteiger como único estabilizador defensivo en el centro del campo. Robben, Götze, Müller, Lewandwoski y Ribéry formaban prácticamente una delantera de cinco hombres que debía decidir resolver el partido lo más pronto posible para no dar cabida a situaciones extremas. El plan trazado por Guardiola salió a la perfección ya que le hizo un siete a su rival (con los tantos de Müller (dos veces, una de ellas desde los once metros), Boateng, Ribéry, Müller, Badstuber, Lewandowski y Götze) sin apenas despeinarse. Los cuartos de Champions les esperan. Mourinho y el Chelsea, no.

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