Bartomeu echa a Abidal horas después de ratificarle y es imposible no pensar en Messi
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NUEVOS MOVIMIENTOS EN LOS DESPACHOS DEL CLUB

Bartomeu echa a Abidal horas después de ratificarle y es imposible no pensar en Messi

El Barcelona despide a su director deportivo menos de 24 horas después de la salida de Quique Setién y a la espera de Ronald Koeman como entrenador

placeholder Foto: Éric Abidal, durante la presentación de Quique Setién. (Reuters)
Éric Abidal, durante la presentación de Quique Setién. (Reuters)

El FC Barcelona es un circo de tres pistas, pero se va acercando cada vez más a un frenopático. En la primera, la pista principal, está Josep Maria Bartomeu que hace y deshace porque es el presidente y el vicepresidente deportivo y hasta esta tarde a las ocho cuando aparezca en Barça TV entrevistado por los directores de los diarios deportivos de Barcelona ignoramos por qué toma las decisiones, con qué parámetros, cuál es su idea. Muy bien tendrá que explicarse esta noche por qué ha decidido echar al secretario técnico a Éric Abidal a las cuatro de la tarde cuando ayer lunes, en el comunicado de las ocho, se podía leer: “La junta directiva ha acordado que Quique Setién deja de ser el entrenador del primer equipo. Esta es la primera decisión en el marco de una amplia reestructuración del primer equipo que se hará desde el consenso entre la actual secretaría técnica y el nuevo técnico que será anunciado en los próximos días”.

placeholder Quique Setién terminó ayer su aventura en el Barcelona por decisión de la junta directiva. (EFE)
Quique Setién terminó ayer su aventura en el Barcelona por decisión de la junta directiva. (EFE)

Es decir: que el lunes a las ocho de la tarde Abidal junto a Ramón Planes eran los que se iban a encargar de la amplia reestructuración y de consensuar las decisiones con el nuevo técnico que será Koeman y sin que hayan transcurrido ni 24 horas, Abidal está en la calle. Despedido. Fuera. Inevitablemente, la decisión de Bartomeu, tan repentina, hace sospechar que Messi tiene algo que ver. Porque en enero, antes de que se fichara a Quique Setién después de que Xavi, Pochettino y Koeman dijeran que no, Abidal y el director general Òscar Grau viajaron hasta Qatar para reunirse con Xavi, que era el primero de la lista. Y tras la negativa, Abidal en una entrevista al diario 'Sport' soltó ya en febrero y con Setién contratado: “Muchos jugadores no estaban satisfechos ni trabajaban mucho y también había un tema de comunicación interna. La relación entrenador-vestuario siempre ha sido buena, pero hay cosas que como exjugador puedo oler. Comuniqué al club lo que pensaba y había que tomar una decisión”.


Abidal, en la lista negra de Messi

Se trataba entonces de hacerse el interesante, de que pareciera que Setién era una decisión meditada y no el descarte de una lista. Y Messi, amigo personal de Xavi, entró en ebullición y esa misma tarde después de conocer el avance de la entrevista en el Sport, escribió en su cuenta de Instagram: “Sinceramente no me gusta hacer estas cosas pero creo que cada uno tiene que ser responsable de sus tareas y hacerse cargo de sus decisiones. Los jugadores de lo que pasa en la cancha y además somos los primeros en reconocer cuando no estuvimos bien. Los responsables del área de la dirección deportiva también deben asumir sus responsabilidades y sobre todo hacerse cargo de las decisiones que toman. Creo que cuando se habla de jugadores habría que dar nombres porque si no se nos está ensuciando a todos y alimentando cosas que se dicen y no son ciertas”.

Las palabras de Messi tuvieron el efecto deseado por el 'crack': desde entonces, Abidal no volvió a entrar en el vestuario, era un apestado, estaba sentenciado… pero Bartomeu, que ha hecho de no hacer nada un arte, le mantuvo en el puesto junto a Ramón Planes.

placeholder Messi y Abidal compartieron vestuario en los primeros años de carrera del argentino. (Reuters)
Messi y Abidal compartieron vestuario en los primeros años de carrera del argentino. (Reuters)

Que haya aparecido ahora, después del 2-8, la información del periodista Marcelo Bechler de que Messi meditaba dejar el Barça este mismo verano -y no el siguiente cuando por contrato puede hacerlo, ya que tiene una cláusula de liberación- tampoco es una casualidad. La estrella guarda silencio y está de vacaciones, pero su sombra es alargadísima y su influencia también. Y aquí estamos los demás, para tratar de interpretarlo.

La sospecha es que Messi está echando un pulso a Bartomeu, que no dimite, y no está dispuesto a tragar con que Abidal. Tras la nota de ayer en la que el presidente le ratificó, algo ha debido pasar para que unas horas después le despida. Y todos los caminos conducen a Leo. Porque no tardó nada en contestar al francés en febrero, pero ante la noticia sobre su posible salida él y su entorno están calladitos y una se los imagina acariciando a un gato además en un sillonazo con respaldo y un anillo en el meñique.

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Bartomeu, en una imagen reciente. (EFE)

Bartomeu tendrá que explicarse esta noche, porque se le acumula la faena. Y tendrá que esforzarse mucho para que todo parezca un plan sesudo, pensado y no una huida hacia delante sin ton ni son. Es su pista, la principal. En la segunda ya no están ni Setién ni Abidal, y en la tercera los jugadores, con Messi a la cabeza, aguardan expectantes.

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