SOBREVOLÓ EL FANTASMA DE FINLANDIA

España aburre y se muestra plana en la noche en la que Casillas fue suplente

Un solo punto separa a España del Mundial de Brasil tras el triunfo logrado ante Bielorrusia. Un partido triste y decepcionante del equipo de Del Bosque

Foto: España aburre y se muestra plana en la noche en la que Casillas fue suplente
España está a un punto de poder repetir título, de defender la corona mundial ganada en Johannesburgo en 2010, esa que levantó Casillas y que ayer se tuvo que conformar con ver el partido sentado en el banquillo, algo que no sucedía en partido oficial en la última década. Con un juego con carencias, sin chispa y sin capacidad de sorpresa, el equipo de Del Bosque tardó una hora en encontrar la manera de meter mano a la defensa de Bielorrusia. Y llegó aprovechando una segunda jugada, un rechace que cazó Xavi al borde del del área. Minutos antes, el seleccionador colocó a España con defensa de tres, variando el libreto, pero demostrando que la selección también puede tener registros diferentes.
 
El partido nunca peligro. La superioridad de España invitaba a pensar que el gol antes o después iba a llegar, pero hasta que Xavi enganchó ese balón suelto, la Roja sufrió, padeció el orden de la defensa de Bielorrusia. Los minutos pasaban y las ocasiones no aparecían por ningún lado. El gol del azulgrana y la entrada de Negredo, que dio más presencia en el área, sirvió para que España se lo creyera y durante unos minutos recuperara la velocidad de antaño.
 
Una contra culminada con un buen gol de cabeza de Negredo tras un pase perfecto de Sergio Ramos, evitó que la historia vivida en El Molinón se repitiera, ya que Bielorrusia aprovechó una indecisión de Koke para que Kornilenko sorprendiera a todos y se plantara ante Víctor Valdés para cerrar el partido y dejar el dos a uno que reflejó el marcador al final del partido. Cuando la campeona del mundo se enfrenta a Bielorrusia y termina la primera parte con un solo disparo a puerta, quiere decir que algo falla, que por muchos defensas que Kondratyev colocara por delante de Gutor, la falta de frescura, ideas y de capacidad para imprimir una velocidad más hacen sonar las alarmas. 
 
No es el primer partido en el que España se da de bruces con un equipo cuyo único argumento es el de plantar un par de muros alrededor de su área. Sucedió ante Finlandia en Gijón y anoche en Palma se ha repetido la historia. Hasta la aparición de Xavi y su disparo que tocó en un defensa lo justo para despistar a Gutor, los de Del Bosque no mostraron capacidad alguna de desbordar, de sorprender. Las llegadas, con el equipo claramente inclinado hacia la banda izquierda, se buscaban por la vía del toque excesivo, de la pared imposible y del buscar el compás imposible.
 
La ausencia de oportunidades también tiene otra lectura, la de ser una selección demasiado previsible. Los rivales, al menos cuando España oficia de local, parecen haber tomado la matrícula a la campeona de Europa y del mundo. La verdad es que salvo Pedro y Navas, ayer este último se quedó en el banquillo, el corte del jugador que utiliza Del Bosque es muy semejante, fieles al estilo que ha llevado a España a ganar todo. El desborde llega por habilidad, lo que lleva a que una simple acumulación de hombres, convierte a los rivales en gigantes vestidos de molino de viento.
 
Un medio del campo armado ante Bielorrusia
 
Ante Bielorrusia, Del Bosque se inclinó con poblar más que nunca el centro del campo, dejando a Michu como referencia y colocando a Silva, Xavi, Cesc, Pedro y Busquets por detrás del asturiano del Swansea, que también se metía entre líneas. Se buscaba el dominio desde el toque, de aburrir a un rival que tardó una hora en claudicar. Esa acumulación de hombres, unido a los mucho de blanco que andaban por su área, llevó a España a enredarse una y otra vez, sin crear peligro alguno durante la primera mitad. Lo único bueno es que Valdés, fue titular en detrimento de Casillas, no pasó por ningún tipo de apuro. Y gracias a que el colegiado no vio una clara mano de Piqué cuando el primer tiempo expiraba.
 
El gol llegó tras unos sesenta minutos de juego triste, sin acierto alguno en el último pase. A partir de ese momento, Bielorrusia lo acusó, permitiendo más movimiento a los españoles, que una y otra vez se empeñaban en buscar a Negredo en busca de la solución. El gol del jugador del City llegó como consecuencia de ese incremento de la velocidad. España aplicó velocidad ante la aparición de espacios y la consecuencia llegó con un juego más vistoso y el segundo gol de los de Del Bosque, que menos mal que lo lograron porque Kornilenko sembró la inquietud con un gol en el minuto 88. Pese al susto, España controló los cinco minutos que restaban y lo hizo con cierta suficiencia,la que le debe llevar a Brasil el próximo martes ante Georgia.
 
Ficha técnica:

2 - España: Víctor Valdés; Arbeloa, Piqué, Sergio Ramos, Monreal (Iniesta, m.46); Busquets, Xavi, Cesc (Koke, m.83); Silva, Pedro y Michu (Negredo, m.57).

1 - Bielorrusia: Gutor; Balanovich, Martynovich (Kisliak, m.80), Filipenka, Verkhautsou, Bardachou; Kalachev, Tigorev, Dragun, Putsila (Kornilenko, m.76); y Radzionau (Krivets, m.55).

Goles: 1-0, m.61: Xavi. 2-0, m.78: Negredo. 2-1, m.89: Kornilenko.

Árbitro: Sebastian Nijhuis (HOL). Amonestó a Piqué (33) por España; y a Martynovich (11), Bardachou (54), Kalachev (66) y Verkhautsou (92) por Bielorrusia.

Incidencias: Penúltimo encuentro de clasificación al Mundial 2014, disputado en el estadio Son Moix ante 23.200 espectadores.
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