Las diez mejores estaciones de esquí de Europa que debes visitar una vez en la vida
  1. Deportes
  2. Esquí
Están en suiza, austria, italia y francia

Las diez mejores estaciones de esquí de Europa que debes visitar una vez en la vida

Hay vida más allá de los Pirineos. Cada año, los aficionados peregrinan hacia estaciones de Suiza, Austria, Francia e Italia en busca de la mejor nieve.

placeholder Foto: Foto: Michael Portmann
Foto: Michael Portmann

Hay vida más allá de los Pirineos. Además de las magníficas pistas de España y Andorra, los aficionados peregrinan cada año hacia Austria, Francia, Suiza e Italia, la auténtica meca de la nieve. Estas son las diez mejores estaciones del viejo continente, tanto por sus pistas e instalaciones, como por sus accesos, paisajes y apre-ski.

En el lado suizo del Monte Cervino (a esa montaña allí la llaman Matterhorn), Zermatt es un sitio increíble. Para empezar, el pueblo no permite circular por sus calles a vehículos que no sean eléctricos, por lo que si viajas en coche deberás dejarlo en la última ciudad antes de llegar, Taesch. Es un destino turístico muy elitista y sus precios así lo demuestran, tanto en el pueblo como en la propia estación, donde puedes hacer heli-esquí y lanzarte desde lo alto de las cumbres suizas.

El forfait te permite esquiar en los dos lados de la montaña, el suizo y el italiano, pero no es una estación al alcance de cualquiera. Los inexpertos apenas tienen pistas para lanzarse y el dominio es para esquiadores con experiencia para que puedan disfrutar de pistas hasta con un 60%de desnivel. En total son 360 kilómetros a disposición del aficionado y la posibilidad de esquiar en verano en el Matterhorn Glacier Paradise, que a 3.883 metros de altura se convierte en la zona de esquí de verano más alta de toda Europa.

Haber albergado los Juegos Olímpicos de 1992 y los Mundiales de 2009 dan una pista de la calidad de esta emblemática estación francesa que, además, permite esquiar en verano en los dos glaciares que la rodean: el de Pissaillas, en la propia Val d’Isère, y el de La Grande Motte en la vecina Tignes, ambos por encima de los 3000 metros. Por si fuera poco, el apre-ski es realmente divertido en un pueblo que no ha perdido su encanto: hay mucha diversión nocturna y no debe faltar una visita al Dicks, el bar más famoso de toda la zona.

Más del 80% de sus 100 kilómetros de pistas están conformados por pistas rojas y negras, en las que destaca la calidad de su nieve, siempre bien pisada por expertos. Sus remontes son muy modernos y son muchos los que deciden salir de las rutas establecidas para hacer unos fuera-pista que son muy conocidos entre los habituales de la estación.

Sorprenden algunos de los añadidos de Serfauss-Fiss-Ladis, como las hamacas de playa y las sillas ergonómicas repartidas por la estación para poder descansar entre bajada y bajada, o uno de los últimos telesillas que han incorporado, dotado de asientos con calefacción, capota y cierre automático para niños. Éstos son los auténticos protagonistas de esta estación y que tienen 150000 metros cuadrados de espacio dedicados a su aprendizaje.

Los paisajes desde cualquiera de estas montañas son impresionantes, pero las vistas desde el teleférico de L’Aiguille du Midi, que asciende hasta los 3842 metros, te dejan sin palabras. Hay pistas para todos los niveles y una opción que los más experimentados no dejan escapar: el descenso de 24 kilómetros por La Vallee Blanche (Valle Blanco), desde Punta Helbronner, a 3462 metros, hasta el pueblo de Chamonix, en base 1000: una travesía atravesando un glaciar y sin quitarse los esquís, que tardaremos en realizar unas 5 horas contando los descansos, y que recordaremos toda la vida.

Tiene pistas para todos los niveles, aunque comparte con sus estaciones vecinas la que, sin duda, es la ruta más famosa, la Sella Ronda: una ruta circular que bordea el macizo montañoso del Sella. Se puede tanto en el sentido de las agujas del reloj (ruta amarilla en los mapas) y al revés (ruta verde). Tiene varios premios a las pistas más famosas de toda Italia y no es para menos. Además, sus escuelas son de las mejores de Europa, tanto para aprender a esquiar como para iniciarse o mejorar los fundamentos del snow.

El apre-ski es de los mejores de Europa… tanto en la calle como en apartamentos y hoteles. Esto sucede porque Ischgl comparte un sector de la montaña llamado Samnaun con Suiza y esa ciudad es zona sin impuestos. Así, es habitual ver esquiadores que llegan de esa parte a última hora del día con mochilas cargadas de alcohol y tabaco para preparar una larga noche de fiesta.

Las mejores vistas se obtienen desde la cima del Caron, desde la que se divisan nada menos que mil cumbres de Los Alpes situadas entre Francia, Suiza, Italia y Austria. Un paisaje que rivaliza con el del Glaciar de Péclet y que, después de un largo día de esquí, se podrá terminar en alguno de los excelentes restaurantes de la zona, incluido uno con estrella Michelín, el Oxalys.

Pero tan buena es la estación como su apre-ski. Son muchos los bares y restaurantes de este típico pueblo de montaña que desde las 5 de la tarde se llenan hasta medianoche. Una ruta para todos, desde los que buscan un bocadillo y una cerveza hasta verdaderos gourmets, aunque todos pasarán por el famoso Mooser Wirt, el bar que más cerveza vende de todo el país… aunque sólo abre seis meses al año.

Tiene vistas al Mont Blanc, al Monte Cervino por la cara suiza o al Monte Rosa y está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La impresionante presencia del glaciar Aletsch con más de 22 kilómetros de longitud provoca que las familias que disfrutan de la nieve repartidas por las pistas dependiendo de su nivel se citen en el nacimiento del río Massa para quedarse perplejos ante este fenómeno de la naturaleza.

Señor con maletín

Detrás de toda gran historia hay otra que merece ser contada

Conoce en profundidad las 20 exclusivas que han convertido a El Confidencial en el periódico más influyente.
Saber más
Esquí Montañas Naturaleza Noticias de Francia Austria Hoteles Noticias de Italia Suiza