La UCI descubre el primer caso de dopaje mecánico en el ciclismo
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en el mundial de ciclocross

La UCI descubre el primer caso de dopaje mecánico en el ciclismo

La federación internacional anunció que había apartado una bicicleta por haber encontrado un pequeño motor en ella. La marca de la bici amenaza con emprender acciones legales contra la ciclista

Foto: Imagen de archivo de una carrera de ciclocross (Imago)
Imagen de archivo de una carrera de ciclocross (Imago)

Desde hace años en el mundo del ciclismo se viene sospechando que se han cometido fraudes por la adaptación de motores a las bicicletas durante la competición, pero no se había detectado ninguno en los controles. Hasta este sábado. La Unión Ciclista Internacional (UCI) ha descubierto por primera vez un motor en una bicicleta durante el Mundial de Ciclocross que se disputa en la localidad belga de Heusden-Zolder.

La federación internacional emitió un comunicado a media tarde en el que explicaba que había apartado una bicicleta utilizada en la carrera de la categoría femenina sub-23. "La UCI confirma que, siguiendo las regulaciones sobre fraude tecnológico, una bicicleta ha sido apartada para una posterior investigación en los controles realizados en la carrera femenina sub-23 de los Mundiales de ciclocross. Esto no afecta a ninguna de las corredoras del podio", anunció la UCI en su página web.

Posteriormente, el responsable de ciclocross de la federación, Peter Van den Abeele, explicó lo sucedido a la cadena 'Sporza': "Nuestros comisarios realizan controles antes y durante la carrera en el 'pit' (zona de asistencia), y han determinado que hay fraude mecánico". La identidad de la corredora sospechosa la confirmó la federación belga. La bicicleta investigada es la de la ciclista belga de 19 años Femke Van den Driessche, campeona de Europa y una de las favoritas en la categoría, que se retiró de la carrera. Según cuenta 'Sporza', los comisarios inspeccionaron la bicicleta de Van den Driessche tras la primera vuelta y decidieron retirarla. Y al quitar al sillín decubrieron los cables.

La corredora, apartada

El padre de la corredora ha salido en su defensa y ha declarado que la bicicleta no era de su hija, sino de alguien de su entorno que entrena con ella. "Estamos muy afectados por lo sucedido", dijo al diario belga 'De Standaard'. El equipo de Van den Driessche, el Kleur Op Maat-NODRUGS, primero se distanció de los hechos y luego comunicó que aparta a la corredora hasta que la UCI vuelva a pronunciarse.

Las normas de la UCI establecen para el fraude tecnológico, que es como define la federación este tipo de prácticas, una sanción de un mínimo de seis meses de suspensión y una multa de entre 18.050 y 180.500 euros para el corredor. En el caso del equipo, la sanción es similar, pero la multa es de entre 90.000 euros y 902.500 euros.

La marca amenaza con emprender acciones legales

La marca Wilier Triestina ha amenazado con emprender acciones legales contra los responsables del presunto "fraude tecnológico". "Estamos literalmente conmocionados. Es inaceptable que la foto de una bici nuestra esté dando la vuelta por todos los medios internacionales por un hecho desafortunado. Trabajamos a diario para llevar al mundo la calidad de nuestros productos y saber que una Wilier Triestina ha sido vilmente manipulada nos produce mucha tristeza", ha declarado el consejero delegado, Andrea Gastaldello.

"Nuestra sociedad", añadió, "se reserva emprender acciones legales contra la corredora o cualquier otro responsable de este grave asunto a fin de salvaguardar el buen nombre y la imagen de la compañía, presidida por el profesionalismo y la seriedad en sus 110 años de historia".

UCI Femke Van den Driessche