La razonable revolución de Tinkov, una lucha imposible contra el todopoderoso Tour
  1. Deportes
  2. Ciclismo
un enorme pastel que aso no quiere compartir

La razonable revolución de Tinkov, una lucha imposible contra el todopoderoso Tour

"Los equipos ciclistas no pueden vivir únicamente con el dinero de los patrocinadores, eso no se aguanta. Hay que crear una liga profesional para establecer el reparto", dice Oleg Tinkov

placeholder Foto: Tinkov celebró la victoria de Contador en el Giro tiñéndose el pelo de rosa (Efe)
Tinkov celebró la victoria de Contador en el Giro tiñéndose el pelo de rosa (Efe)

Oleg Tinkov, el financiero ruso propietario delTinkoff-Saxo, en el que correAlberto Contador, está dispuesto a boicotear el Tour de Francia del año próximo,si otros equipos le apoyan, para forzar a los organizadores a cambiar la gestión del ciclismo profesional y convertirlo en un negocio rentable."Para hacer la revolución, los equipos tienen que unirse", explicó en una entrevista publicada por el dominicalLe Journal du Dimanch. El ruso añadió que si consigue el apoyo de otros responsables, "se puede boicotear el Tour 2016".

Su objetivo es forzar aASO, la empresa dueña dela ronda francesa(y del 49% de Uniplublic, empresa organizadora dela Vuelta a España), para que se siente a negociar y se establezcan unas condiciones económicas más favorables para los equipos porque hasta ahora no ha aceptado discutir. El banquero ruso cuenta que él invirtió en el ciclismo "por pasión", pero es "un verdadero capitalista" y lo que querría es que su "juguete sea rentable".

Un “verdadero capitalista”, dice. Evidentemente, si un banquero se está dejando buena parte de su patrimonio en crear un equipo profesional ciclista con sus consecuentes subdivisiones en equipos inferiores y con los gastos que supone que sea, además, uno de los más potentes del planeta, no lo hace por pura diversión. Si se ha metido en el ciclismo lo ha hecho para sacar réditos a este deporte que, casualmente, le gusta. En el momento que ha echado un ojo y ha visto que este deporte genera mucha menos riqueza de la que quizás podría, se ha puesto en pie de guerra para conseguir todo lo que pueda y más.

Desde hace décadas, el Tour de Francia es una de las competiciones deportivas más importantes del mundo. De hecho, por número de espectadores y seguidores externos, se encuentra sólo por detrás de los Juegos Olímpicos y el Mundial de fútbol, hechos estos que son cada cuatro años, mientras que el Tour se disputa cada temporada. Pero en cuanto a explotación de los recursos se refiere, la grande boucle está verdaderamente lejos de los otros dos grandísimos eventos por una diferencia sustancial e ineludible: no obtiene ningún tipo de ingresos por taquillas.

Esto se extiende no sólo a las taquillas físicas en los lugares propios de los eventos, sino a la televisión. Mientras los JJOO y el Mundial venden sus derechos de retransmisión a cadenas privadas que posteriormente negocian con televisiones en abierto, el Tour directamente vende sus derechos a la Unión Europea de Radiodifusión, donde se encuentran encuadradas varias televisiones públicas, como Televisión Española o la RAI italiana o, al menos, en abierto. Es decir, ningún espectador pone un duro por ver correr a los ciclistas. Algo que sí ha cambiado últimamente en otros deportes que se podían ver en abierto, como el Mundial de Motociclismo y el de Fórmula 1. El primero es ya de pago (en parte) y el segundo lo será próximamente.

"Mi sueño es que la bicicleta sea un negocio" y para eso -argumentó-hay que cambiar toda la arquitectura, empezando por los productos de promoción comercial, que sólo suponen 2 millones de euros de un presupuesto de 27 millones. También quiere"crear un verdadero sistema de traspasos"para que los equipos puedan ser financieramente más sólidos. No le falta razón, en realidad. Si equiparamos el ciclismo al fútbol, resulta desconcertante la diferencia abismal que hay en materia de cambios de equipos de los ciclistas. Mientras por un jugador se pagan fácilmente 30 millones de euros si es más o menos bueno y 80 si es de los mejores, en el ciclismo ningún conjunto ve un duro porque su estrella se marche a otro lugar, ya que lo suelen hacer al acabar sus contratos.

"Hay que crear una liga profesional"

"Los equipos ciclistas no pueden vivir únicamente con el dinero de los patrocinadores, eso no se aguanta.Hay que crear una liga profesional para establecer el reparto" del negocio, indicó. Pero, sobre todo, quiere un reparto del dinero de los derechos de televisión, de los patrocinadores del Tour o de lo que pagan las ciudades en las que empiezan o terminan las etapas. Tinkov ha creado un grupo con algunos de los mayores equipos, bautizado Velon, y quiere que los demás se le sumen antes de negociar con ASO.

La organización del Tour ciertamente no vive sólo de los patrocinios. Cada ciudad que acoge una etapa paga a ASO entre 60.000 y 100.000 euros, dependiendo de si es salida o llegada, aunque el mayor negocio para el organizador son las etapas prólogo y sacar a la ronda francesa fuera de Francia, ya que una ciudad puede llegar a pagar al Tour entre 2 y 10 millones de euros sólo por una etapa, una auténtica locura. Sin embargo, de ese montante, los clubes no ven nada.

Y por supuesto al Tour, como organismo privado que es, no le interesa abrir la puerta y compartir ni siquiera parte del pastel, pues considera que para los equipos ya es una gran fuente de ingresos el mero hecho de participar. Y el Tour tiene un brutal respaldo político y económico detrás como para siquiera sentarse a negociar. Otra cosa bien distinta sería encontrarse el año que viene sin Tinkoff-Saxo, Astana, Sky, Movistar, BMC o AG2R, por decir algunas grandes potencias, quizás les haría plantearse la propuesta del señor Tinkov.

Señor con maletín

Detrás de toda gran historia hay otra que merece ser contada

Conoce en profundidad las 20 exclusivas que han convertido a El Confidencial en el periódico más influyente.
Saber más
Tour de Francia Oleg Tinkov
El redactor recomienda