Santi Aldama, el próximo gran 'crack' del baloncesto español: "Mi sueño es la NBA"
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Entrevista a la promesa canaria

Santi Aldama, el próximo gran 'crack' del baloncesto español: "Mi sueño es la NBA"

Hijo de un jugador profesional, Aldama rechazó ofertas de equipos ACB para completar sus estudios en EEUU. MVP del Europeo Sub18, sus últimas actuaciones sorprenden a la liga

placeholder Foto: Santi Aldama, la promesa española que triunfa en la NCAA. (Loyola)
Santi Aldama, la promesa española que triunfa en la NCAA. (Loyola)

“Creo que no hay dudas de que jugar en la NBA va a estar en su horizonte”. Estas palabras las pronunció Tavaras Hardy, entrenador principal de los Loyola Greyhounds de la Universidad de Maryland, en una entrevista con Olympic Channel. El objeto de las declaraciones era Santi Aldama, un español de 20 años que está impactando en la NCAA (liga universitaria de Estados Unidos). Junto a Terry Taylor, es el único jugador de toda la competición con un promedio superior a 20 puntos y 10 rebotes, además de ser el máximo anotador europeo con 21,4 puntos por partido.

Foto: Pau Gasol en un calentamiento con los Bucks. (Efe)

Nacido en el 2001 en Las Palmas de Gran Canaria, la figura de Aldama cobró notoriedad en el 2019, cuando fue nombrado MVP del Europeo Sub18 disputado en Grecia. En aquel momento, Santi era el único jugador de toda la armada española que no formaba parte de las categorías inferiores de un equipo de la ACB. Desde los seis años el canario entrenó con la academia de baloncesto del Canterbury, un colegio de Las Palmas. Su nombre se relacionó con ofertas de grandes del país como Barcelona o Real Madrid, pero cuando tocó decidir cuál era el siguiente paso en su carrera profesional se marchó a Estados Unidos para poder aprovechar el sistema de estudios norteamericano.

placeholder Santi Aldama posa con el trofeo del EuroBasket sub-18 y el premio al MVP, hace dos años. (Foto: FIBA)
Santi Aldama posa con el trofeo del EuroBasket sub-18 y el premio al MVP, hace dos años. (Foto: FIBA)

Aunque le tentó estudiar Ingeniería Informática, finalmente se decidió por la carrera de Business management. “El mundo de las empresas me llamaba la atención, lo veo como una competición, es como si fuera un deporte en la vida”, comenta en una entrevista concedida a El Confidencial, donde repasa los motivos que le llevaron a cruzar el charco, desgrana el tipo de jugador qué es y habla de su sueño de llegar a la NBA.

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PREGUNTA. Tuviste ofertas de equipos españoles, pero tomaste la decisión de marcharte a Estados Unidos y probar suerte en la NCAA, el baloncesto universitario. ¿Por qué elegiste este camino?

RESPUESTA. Sabía que Estados Unidos era una opción para mí, pero realmente no sabía cómo era. La gente hablaba mucho de ello, me comentaban las diversas posibilidades, pero ninguna me encantaba o la odiaba… Entonces cuando llegó el momento de decidir conocí a Ivo Simovic, que es el entrenador asistente de los Loyola Greyhounds de la Universidad de Maryland. Tuve desde el principio una muy buena relación, conecté con él. Me dijo que con toda la tranquilidad viniese a conocer esto, me vine dos días a ver el campus, a conocer a los entrenadores… Me encantó, desde el primer día tenía claro que quería venirme, pero medite la decisión. Fue muy emocionante saber que podía seguir estudiando, pero jugar a un baloncesto de nivel alto.

P. ¿No valoraste otras opciones? ¿Solo visitaste Maryland?

R. Tenía más ofertas, pero cuando llegó el momento lo vi claro. Era una buena universidad a nivel académico y deportivamente me ofrecían lo que querían. La figura de Ivo fue importante, luego conocí al entrenador principal y también hubo buen ‘feeling’.

"Tenía muchas ganas, mi primer año fuera… Fue complicado, pero no me arrepiento"

P. La aventura empezó con complicaciones. Nada más llegar caíste lesionado y, cuando te recuperabas, llegó el coronavirus y su consecuente parón. Todo ello, siendo la primera vez que estabas fuera de casa y con 18 años. ¿Cómo viviste ese inicio?

R. La lesión la llevaba arrastrando desde infantil, era una pequeña calcificación en el tendón rotuliano. Tenía dolores, pero nunca tan intensos. Al mes de estar entrenando decidimos que había que operar, estaba molestándome bastante. Venía de jugar un buen Europeo, tenía muchas ganas, mi primer año fuera… Fue complicado, pero no me arrepiento. Me trataron muy bien, me entendieron, fueron tres meses duros de ver a la gente a jugar y tú verlo desde fuera. Solo tenía ganas de salir a la pista, al final pude jugar 10 partidos. En ese tiempo me faltaba rodaje y entrenamiento… Y entonces vino el covid-19, que fue un contratiempo, claro. Es algo que nadie podía controlar y, echando la vista atrás, creo que he aprovechado bien el tiempo de la pandemia.

P. Una vez se declaró la pandemia, ¿regresaste a casa de inmediato?

R. En principio cerraron la universidad solo por dos semanas, por lo que no podía volverme a España. Entonces, después de un par de días, dijeron que iban a cerrarla por un mes. Aun así tampoco me podía volver, no se sabía muy bien qué pasaba, lo de las clases ‘online’ estaba todavía verde. Hasta que se estableció que todo el curso iba a darse por internet no decidí volver. Fue un viaje muy largo, uno de los últimos que se hicieron antes de que se cerrasen los puentes áreas. Aproveché el verano para mejorar aspectos individuales. Estuve un mes entrenando con el Gran Canaria y otro por mi cuenta, bastante bien.

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Como al resto del planeta, la crisis del coronavirus pilló a Santi Aldama de sopetón; lejos de su familia, con su aventura profesional a punto de empezar y justo tras superar una lesión. Una vez en España, el Herbalife Gran Canario lo llamó para que se incorporara a los entrenamientos en el período de preparación. Incluso, se llegó a especular con una hipotética participación en la ACB, pero para ello para jugar en la Liga Endesa tendría que haber firmado un contrato profesional que le impediría volver a jugar en el baloncesto universitario de Estados Unidos. Y tenía claro que ese era su gran reto.

“Hacíamos una sesión de Zoom semanal, para ver cómo estábamos cada uno. Veíamos vídeos del año pasado para mejorar. No nos controlaban, pero se da por hecho que teníamos que cuidarnos”, comenta sobre cómo se relacionaba con su equipo a más de 5.000 kilómetros de distancia. Fueron meses duros, de trabajo en solitario y demasiado tiempo para pensar.

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P. Un jugador joven, con ganas de jugar justo después de una lesión y de repente se paraliza la competición durante meses por un virus. ¿Qué sentiste?

R. Es duro, cuando jugué el primer partido de esta temporada se hizo todo muy raro, llevaba casi un año sin jugar. Fue triste, pero a la vez sé que tuve suerte. Veo las cosas con perspectiva, aproveché el tiempo y me quedé tranquilo. Desde luego mentalmente he crecido mucho, es frustrante trabajar y trabajar, pero no poder ver las mejorías al no jugar. Pero te dices, ‘tengo que seguir y cuando tenga la oportunidad, a demostrarlo todo’.

"No era muy alto y empecé de base, ahora juego de tres-cuatro, por fuera y dentro"

P. Hablemos de tu baloncesto. Mides 2,11, pero donde más has jugado es como alero por fuera. ¿Cómo valoras de tu juego?

R. Me considero un jugador versátil, desde pequeño empecé a jugar de base. Era alto, pero no era de los más altos. A medida que fui creciendo pasé a jugar de alero y ahora de tres-cuatro. A día de hoy puedo jugar por dentro y por fuera, creo que eso es importante, si puedes tirar, penetrar, tener movilidad… Pues la defensa tiene que ajustarse. ¿Igual hay un jugador más grande que yo? Pues seré más rápido, si es más rápido que yo, seré más grande. Es lo que más trabajo.

P. El ‘big man’ capaz de anotar desde el exterior es un tipo de jugador cada vez más de moda en el baloncesto actual. ¿Te sientes reflejado?

R. Ahora se ven a jugadores como Kristaps Porzingis o Anthony Davis…. Gente enorme que tira de tres. Parece increíble porque hace 20 años era complicado encontrar jugadores así, ahora es lo que se lleva. El baloncesto ha evolucionado a esto, juegues en la posición que juegues es importante tirar de tres. He tenido la suerte de que mis inicios de base hagan que tenga el recuerdo que ahora me viene fenomenal.

P. Pero tú qué prefieres, ¿anotar desde fuera o llevarte codazos en la zona?

R. Esta pregunta me las haces hace dos años y te digo que por fuera, pero ahora, aunque parezca mentira, me siento más cómodo en el balance. En una jugada tiro para adentro y en otra me posiciono fuera, me guio por lo que le cuesta defender a mi emparejamiento.

placeholder Su poderío físico, junto a sus 2,11, le permite penetrar con facilidad. (Loyola)
Su poderío físico, junto a sus 2,11, le permite penetrar con facilidad. (Loyola)

P. La NCAA práctica un baloncesto poderoso a nivel físico. La diferencia en este apartado entre el baloncesto europeo y americano suele costar a los jugadores extranjeros.

R. El nivel físico es bastante alto, tienes que acostumbrarte. Me está ayudando a la hora de jugar por dentro: cuánto más te dan, más te haces a los contactos de debajo de canasta.

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Los Aldama, una familia ligada al baloncesto

Santiago Aldama, padre, fue un ex jugador de baloncesto profesional que representó a España en los Juegos Olímpicos de Verano de 1992 en Barcelona. Ahí se vio las caras con Michael Jordan y el archiconocido Dream Team. Pero no es el único miembro de la familia que tiene relación con el baloncesto, ya que, casualidades de la vida, Santiago se casó con la hermana de Santi Toledo, también baloncestista profesional de equipos como el Tenerife.

Según la medición oficial, el padre todavía sigue siendo más alto que el hijo, pero Santi duda de la veracidad del dato: “Estamos ahí, ahí, él mide 2,13, pero creo que ya estoy más alto. Hay pique, hay pique”.

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P. ¿Empezaste el baloncesto como una afición o siempre quisiste dedicarte a ello? ¿Influyó que tu padre fuera jugador profesional?

R. De pequeño vi jugar a mi primo, tendría yo dos años y él estaba ya en el colegio. Claro, no podía ir a jugar. Se lo pedí a mi padre y me dijo que bueno, que el año siguiente ya empezaría. Siempre me ha encantado el baloncesto, pero mi padre no me ha forzado para nada. Tanto su figura como la de mi tío han sido esenciales para mí, su experiencia y su punto de vista es importante, me han ayudado mucho. Sabe cómo funcionan las cosas, todo lo que me tenga que decir me lo dice, pero al final el que decide soy yo, pero todo lo que me cuenta tiene mucho valor.

placeholder Aldama tira a canasta en un partido reciente. (Loyola)
Aldama tira a canasta en un partido reciente. (Loyola)

P. Europeo Sub18, Grecia, año 2019. La selección consigue el título y tú además eres nombrado como jugador más valioso del torneo.

R. Solo recuerdo estar muy concentrado, pensando en cada partido. La concentración de grupo fue muy larga, estuvimos 35 días, trabajamos genial. Mi relación con Javi Zamora, el seleccionador, es increíble. Los primeros torneos de preparación los perdimos, pero nos vino bien, de las derrotas es de donde más se aprende. Llegamos al Europeo, ganamos los siete partidos y fuimos campeones. Acabé el torneo con un dolor de cabeza enorme por la concentración mental que tenía, jamás voy a olvidarlo.

P. Desde entonces sales en todas las quinielas que apuntan a la próxima gran estrella del baloncesto español. ¿Te impacta estas expectativas respecto a tu figura?

R. Mi nombre no salía en ningún lado antes del torneo. Fue algo nuevo, un poco como '¿qué ha pasado?', pero bueno, siempre lo digo, soy la misma persona, aunque hablen de repente mucho de mí. Obviamente es un halago, a todos nos hace feliz escuchar cosas buenas, pero he llegado hasta aquí trabajando y eso me enseña que si sigo mi camino, podrán llegar mejores cosas, solo me motiva a trabajar más.

"Jugar en el Madrid nunca es fácil tengas 18 o 30 años, estoy feliz por Garuba"

P. En esa generación de jugadores de la selección destaca Usman Garuba, actual jugador del Real Madrid con 18 años. ¿Mantenéis contacto?

R. Hablamos de vez en cuando, vemos lo que hacemos cada uno… Estoy bastante contento de verle cómo está. Jugar en el Real Madrid nunca es fácil, tengas 18 o tengas 30 años. Muy feliz de que le esté yendo tan bien.

P. Al ver el caso de Garuba, de otros compañeros de selección o de jugadores jóvenes que tienen oportunidades en la ACB, ¿te has llegado a preguntar si quizás quedarte en España habría sido mejor opción?

R. A medida que pasa el tiempo más me he dado cuenta de que tomé la decisión correcta. Cada uno tiene su camino, hay muchas opciones… Jugar el baloncesto universitario, sacarme la carrera, si hay suerte y se va al Draft, pues encantado. Y si no, pues ya tendré tiempo de volver cuando acabe los estudios.

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Aunque el nombre de Santi Aldama no figuraba en las quinielas del Draft, su figura ha cobrado especial relevancia tras un inicio del 2021 espectacular con Loyola. Jonathan Givony, analista del Draft para la ESPN, se desplazó para ver el desempeño del español en directo tras su “monstruoso curso” en Maryland. Todavía queda un largo camino por recorrer, pero cada vez son más las miradas que se centran en él por su rendimiento en el continente americano. De momento, ningún español ha logrado acceder a la NBA desde la NCAA.

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P. ¿Qué hoja de ruta manejas con el Draft?

P. La idea era sacarme la carrera entre los cuatro años, si surge el Draft en este tiempo, pues genial. Obviamente mi sueño es al NBA y si tiene que llegar ahora, pues que llegue ahora, pero no tengo prisa, que sea cuando sea el momento correcto. Quiero jugar ahí.

P. Para acabar, un par de preguntas rápidas: ¿quién es tu jugador favorito de la NBA? Sin contar españoles.

R. LeBron James.

P. Te lo has pensado muy poco…

R. No me la he jugado, pero es que está claro (ríe).

P. ¿Y un jugador español?

R. Me quedo con Pau Gasol, también está claro (ríe).

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