El día que Kobe Bryant 'convirtió' a su amigo Pau Gasol en una leyenda
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DE GANADOR A MITO

El día que Kobe Bryant 'convirtió' a su amigo Pau Gasol en una leyenda

Era 2008 y el pivot español se encontró con una 'sorpresa' en el vestuario: una medalla dolorosa que le recordaba dos derrotas. Una anécdota que le cambió de por vida

Foto: Kobe y Pau, en un mural en Los Angeles. (Reuters)
Kobe y Pau, en un mural en Los Angeles. (Reuters)

Pau Gasol es una de las grandes leyendas del deporte español. Muchos sueñan con llegar a ser profesionales de su especialidad; un buen puñado, con llegar a jugar en los mejores equipos del mundo; solo unos pocos, con levantar los títulos más importantes; pero se cuentan con los dedos de una mano los que lo consiguen y, además, lo hacen a lo grande. El español es uno de ellos, uno de esos privilegiados que cuentan con un palmarés envidiable gracias su esfuerzo, sacrificio y trabajo. Pero, además, tuvo la fortuna de coincidir con otra leyenda, que se convirtió en su inseparable amigo, y que le hizo aún más competitivo. Ni más ni menos que Kobe Bryant. "Me gustaría mucho que estuviera aquí, pero así es la vida. Es muy injusto y le echamos mucho de menos. Me enseñó a ser un mejor líder, un competidor y un ganador. Siempre le he considerado un hermano mayor", confesó un emocionado Pau en el anuncio de su retirada.

Corría el 1 de febrero de 2008 cuando saltó la noticia: Pau Gasol era nuevo jugador de Los Angeles Lakers. El español daba un paso importante en su carrera, llegando a una de las entidades deportivas más grandes del mundo. El conjunto angelino contaba con una plantilla llena de grandes jugadores, como Derek Fisher, Lamar Odom, Andrew Bynum, Jordan Farmar, Ronny Turiaf o el mismísimo Kobe, pero tenían un grave problema en la zona. Pau llegaba al equipo con la intención de apuntalar al equipo y solo necesitó un par de partidos para convertirse en indispensable, al mismo tiempo que creaba una enorme amistad con la gran estrella angelina.

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(Reuters)

Aquella temporada, los Lakers llegaron a las Finales de la NBA, pero los Boston Celtics se convertirían en campeones tras ganarles por 4 a 2. Solo unos meses después, Gasol se enfundaba la camiseta de España para disputar los Juegos Olímpicos de Pekín, donde la 'ÑBA' también fue subcampeona tras perder la final contra EEUU, selección en la que precisamente destacó Kobe, por 107 a 118. Fue entonces cuando tuvo lugar uno de los momentos claves de la carrera del español: un inesperado mensaje que hizo que Pau Gasol transformase su forma de pensar para convertirse en un devorador de objetivos. Aprendió a soñar a lo grande.

Era el primer día de la pretemporada de la 2008-09. Tras saludar a sus compañeros, al 'staff' técnico y a varios empleados del club, Pau Gasol llegó hasta su taquilla dentro del vestuario. Cuando la abrió, en su interior se encontró con la medalla de oro que Kobe Bryant le había ganado solo unas semanas antes en el calificado como 'mejor partido de la historia de los JJOO'. El español no se lo tomó bien: creyó que su compañero y amigo estaba bromeando con algo que aún le dolía en lo más profundo, así que no tuvo reparo en cruzar el vestuario en su dirección para echarle en cara lo sucedido. Pero la respuesta le hizo pensar.

Pau no dudó en recriminarle su actitud pero Kobe, muy tranquilo, le explicó qué significaba aquello: "La temporada pasada perdimos la final de la NBA y fue muy doloroso. Tú, además, has perdido la final olímpica. No permitas que pase una tercera vez, esta temporada tenemos que ganar el Anillo". Su amigo no solo no se estaba riendo de él, sino que estaba tratando de motivarle para la temporada que estaba al empezar. Años después, Pau reconocía que Kobe Bryant no solo era una leyenda por su capacidad anotadora, sino que destacaba especialmente por cómo era capaz de motivar y sacar lo mejor de sus compañeros.

Explosión deportiva

Pau Gasol ya era un jugador importante a nivel europeo, pero aquella lección le sirvió para dar un empujón definitivo a su carrera, un salto cualitativo que le permitió convertirse en uno de los mejores de todos los tiempos. Tras esa anécdota Gasol ganó dos Anillos seguidos de la NBA, en 2009 y 2010, además de levantar tres Eurobasket y conseguir otras dos medallas olímpicas con la selección. Kobe siempre fue un ganador y consiguió hacer de su amigo Pau un jugador con una mentalidad más agresiva. Luchador, con buena mano y una personalidad arrolladora, Gasol encontró en Kobe un jugador que le complementó y le ayudó a mejorar.

Su forma de entender el baloncesto y la vida les llevó a ser mucho más que compañeros y amigos, se convirtieron en hermanos: "No hay un solo día en el que no te tenga presente. Tu espíritu, tu determinación, tu cariño... continúan brillando en mi vida. Soy un afortunado por haber compartido alguno de los grandes momentos junto a ti", explicaba Gasol en su carta de despedida al fallecido Kobe. Gasol nació con espíritu de campeón, pero fue de la mano de Bryant como logró convertirse en una leyenda: quizá, sin aquella medalla en la taquilla, la historia hubiera sido diferente. Aquel metal dio alas a Gasol a dar lo mejor de sí y a ser un mito del baloncesto.

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