Vergüenza en el maratón: el líder se desploma... y el público se hace fotos
OCURRIÓ DURANTE LOS JUEGOS DE LA COMMONWEALTH

Vergüenza en el maratón: el líder se desploma... y el público se hace fotos

A falta de menos de dos kilómetros para que Callum Hawkins ganara la medalla de oro, una pájara le mandó al asfalto, donde no nada de ayuda ni del público ni de sus compañeros

Foto: Callum Hawkins, en el suelo, mientras es adelantado por Michael Shelley. (Reuters)
Callum Hawkins, en el suelo, mientras es adelantado por Michael Shelley. (Reuters)

Ocurrió en los Juegos de la Commonwealth, donde ha tenido lugar una imagen que pasará a la historia por vergonzosa. Y no solo por los efectos deportivos que tuvo sino, sobretodo, por la incapacidad humana de mostrar solidaridad con un deportista de primer nivel. Este domingo, se disputaba la prueba de maratón: bajo un sol de justicia -cerca de 30 grados- el líder de la carrera dominaba con solvencia... pero un golpe de calor le privó de la victoria y sacó las vergüenzas de los allí presentes.

El escocés Callum Hawkins mostraba su mejor versión en Gold Coast (Australia), en una prueba que, tras más de dos horas compitiendo, dominaba con claridad, aventajando en más de dos minutos a su perseguidor, el local Michael Shelley. A falta de menos de dos kilómetros para el final de la prueba, Hawkins notó que algo no iba bien: empezó a notar un calor en su cuero poco normal. En cuestión de segundos, la temida pájara le llegó por completo.

Tras desprenderse de la gorra, el escocés trató de pegarse lo máximo posible al público, en busca de una sombra que no llegaba. Fue cuestión de segundos cuando sus piernas empezaron a fallar, y se le empezó a ver con un trote descontrolado que no presagiaba nada bueno. Pese a intentarlo, el líder de la prueba notaba que era imposible caer y terminaba cayendo sobre la acera. Tras unos segundos tendido en el suelo, sin recibir ninguna ayuda, consiguió reiniciar la marcha.

Con mucho sufrimiento, claramente debilitado y a punto de volver a caer, Hawkins intentó continuar. Tras varios metros chocando con varios espectadores y con las vallas protectoras, su cuerpo digo 'basta': tras un golpe bastante fuerte contra una de las protecciones, el escocés cayó al suelo, completamente extenuado y sin un gramo de fuerza siquiera como para poder evitar la extraña postura con la que quedó tendido. Y ahí comenzó la vergüenza.

Ningún espectador de los que se encontraban observando la prueba tuvo la decencia de saltar al asfalto para auxiliar a un atleta que se encontraba claramente sufriendo tendido en el suelo. Al contrario, muchos aprovechaban la ocasión para grabarlo con sus móviles, hacerle fotografías e incluso algún 'selfie' mientras Hawkins atravesaba un duro momento. Pero tampoco nadie de la organización hizo el más mínimo acercamiento para comprobar su estado de salud.

"Estoy preocupado por el comportamiento de un pequeño grupo de espectadores que prefirieron sacar fotos antes que ayudar", aseguró Mark Peters, el organizador de la prueba. Pero la polémica no solo atañe al público, sino también al propio Michael Shelley, quien ganaría la prueba tras adelantar al competidor al que vio en el suelo en lugar de ayudarle. Unos valores que poco o nada tienen que ver con lo que se supone que es el deporte.

Atletismo
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
12 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios