El peor año del ciclismo español: "Solo nos queda un gran equipo y es muy errático"
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SIN VICTORIAS EN LAS CITAS IMPORTANTES

El peor año del ciclismo español: "Solo nos queda un gran equipo y es muy errático"

Ha pasado más de un lustro desde la última victoria en una de las grandes vueltas, pero este año los españoles ni siquiera han conseguido anotarse una etapa

Foto: Roglic gana en Valdepeñas por delante de Enric Mas. (Reuters)
Roglic gana en Valdepeñas por delante de Enric Mas. (Reuters)
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España vive una paradoja: mientras la venta de bicicletas se encuentra en máximos históricos, las ciudades se llenan de ciclistas y las carreras de aficionados completan aforo en unas pocas horas, su ciclismo profesional, siempre entre los mejores del mundo, se ha venido abajo. Por primera vez desde que se tienen registros ningún ciclista español ha ganado una etapa en el Giro, el Tour o la Vuelta a España. Cero de 63 oportunidades de victoria parcial en las grandes citas.

Tampoco se deben medir por el mismo rasero. Las etapas del Tour son muy caras y para el Giro los españoles no suelen vestir sus mejores galas. Mucho más preocupante es el caso de la ronda española, en la que el 22% de los corredores eran nacionales. Para encontrar un fiasco semejante hay que remontarse a cuando Aznar acababa de ganar sus primeras elecciones, pagábamos todavía en pesetas e Indurain tuvo que poner pie a tierra en los Lagos de Covadonga en la que fue su última aparición como profesional.

Foto: Clement Champoussin cruza la línea de meta. (EFE)

¿Qué le pasa al ciclismo español? "Que tenemos un equipo con mucho talento, pero falto de actitud, y cuatro equipos menores con buena actitud, pero mucho menos talento", dispara Álvaro Pino, ganador de la Vuelta en 1986 y exdirector de equipos como Kelme y Phonak. El gallego se refiere a Movistar, el único equipo español que compite en todas las carreras de máximo nivel, ya que los demás (BH Burgos, Kern Pharma, Euskadi y Caja Rural) tienen que hacerlo a través de invitaciones, de modo que la cumbre de su temporada suele ser la Vuelta a España. "Movistar lleva dos años erráticos. No tiene un ciclista ganador ni está al pie del cañón, y eso que con su presupuesto creo que se lo podrían permitir. El caso más claro es el de Enric Mas: de acuerdo que no es tan bueno como Roglic, pero ha estado a su rueda toda la Vuelta. ¿Por qué no ha intentado atacarle? Solo le vi intentarlo en Velefique, una vez en toda la carrera. Parecía que se conformaba con ser segundo, y la actitud cuenta muchísimo para conectar con el público, sobre todo si no ganas", dice Pino. "Por otra parte tenemos a Egan Bernal y al equipo Bahrein, que lo han intentado de todas las maneras posibles teniendo mucho menos que Movistar".

"Cuando me refiero a Movistar", dice el exciclista, "me refiero a todos menos a Valverde. Él sí que es un ganador nato que lo intenta en cuanto puede".

"Entre el aficionado es un clamor que nos aburrimos viendo a Movistar"

"Yo tampoco he entendido la temporada de Movistar", dice Peio Ruiz-Cabestany, experto contra el reloj y ganador de etapas en la Vuelta y el Tour de Francia. "Da la sensación de que ese equipo corre para rellenar una hoja de resultados, sin prestarle atención al aficionado. ¿Cuántas veces nos ha levantado Movistar del sillón? A mí, ninguna. Por supuesto que los comentaristas de RTVE no van a meterse con ellos, pero entre el aficionado es un clamor que el equipo es un aburrimiento. Me da pena que los jóvenes solo conozcan al equipo por esto, cuando es el heredero del Reynolds y el Banesto de Arroyo, Perico, Indurain... ¡Si al final lo que más nos interesa es los documentales de Netflix, y encima luego las partes más controvertidas las cortan!", dice el exciclista vasco.

Gregarios de lujo

Si el principal equipo español no gana, tampoco lo hacen el resto de ciclistas españoles. La clave la aporta Ruiz-Cabestany: hemos pasado de ser líderes a ayudar a los demás... por dinero. "Antes había más equipos españoles de primer nivel y eso redundaba en que teníamos más ciclistas con el rol de líder. Sin embargo, ahora los equipos extranjeros les pagan muy bien para ser gregarios de lujo, de forma que pueden optar a alguna carrera menor, pero en las grandes vueltas tienen que trabajar para sus líderes".

Es el caso de los hermanos Izaguirre, con roles de gregarios en Astana, el de Jonathan Castroviejo en Ineos o el de David de la Cruz en UAE. Prosigue Cabestany: "También hay que comprenderlo. Si vives muy bien sin ser líder, para qué vas a complicarte la vida. El aficionado a menudo cree que todos queremos ser el líder del equipo y eso no es verdad. Es una presión tremenda, tienes que ir siempre arriba, el equipo depende de ti... yo, que he tenido que tirar del carro durante muchos años, te prometo que pensaba que ojalá hubiera una catástrofe y se anulase la carrera, lo pasaba fatal. Durante años soñé con que sucediese algo que parase mi sufrimiento", explica. "No hay más que ver el caso de Mikel Landa. Personalmente me gusta mucho, pero no es un líder, no tiene esa mentalidad. Sucedía algo parecido con Bugno e Indurain: el italiano era casi tan bueno como Miguel pero, en un momento dado, la cabeza le hacía clic y se venía abajo, se desmoronaba".

placeholder David de la Cruz, uno de los grandes animadores de la Vuelta. (EFE)
David de la Cruz, uno de los grandes animadores de la Vuelta. (EFE)

"De todos modos, no hace falta ser el líder del equipo ni el mejor de la carrera para ganar etapas", sigue Álvaro Pino. "Yo he ganado seis etapas sin tener la calidad de Fignon o Perico. ¿Cómo lo hacía? A base de sufrir más que ellos. Atacando a 60 kilómetros de meta con la Cobertoria de por medio. Y sabiendo que, si quería llevarme la etapa, tenía que ser llegando solo, porque como llegase con otro, hacía segundo".

Una generación perdida

España no ha encontrado relevo a la generación de Purito, Valverde y Contador. Pese a que los aficionados han puesto sus esperanzas en Mikel Landa y Enric Mas, lo cierto es que ha llegado el momento de mirar hacia adelante para buscar a nuestro próximo ganador del Tour. "No tenemos una generación ganadora, hay que asumirlo. Por mucho que ahora te rasgues las vestiduras, no la tienes y punto. Esto funciona así", explica Javier Mínguez, exseleccionador nacional e histórico director de equipos ciclistas. "Lo que necesitamos es hacer una gran reunión del ciclismo español y elaborar un libro blanco, una ruta para volver a donde nos merecemos. Que se apueste por crear las estructuras no solo para captar talento joven, sino para desarrollarlo en carreras nacionales de cierto nivel, que es algo que ahora mismo no tenemos", dice Mínguez.

Continúa el exseleccionador: "También es necesario que se incorporen nuevos equipos, que otras empresas inviertan en ciclismo, porque tener solo a Movistar es malo para el deporte. Si los jóvenes solo tienen a un sitio donde ir, cuando llegan se asientan y se dedican a mirarse al espejo. Se conforman con quedar entre los 20 mejores o que el equipo sea el primer clasificado... que es muy difícil, pero más duro era antes, cuando te echaban de los equipos si no obtenías resultados".

placeholder El joven ciclista madrileño Juan Ayuso. (EFE)
El joven ciclista madrileño Juan Ayuso. (EFE)

Mínguez es pesimista en cuanto a la llegada de los dos grandes talentos jóvenes del ciclismo español: Juan Ayuso y Carlos Rodríguez. "Estos chavales tienen mucha mejor trayectoria de que tenían Landa o Mas a su edad, pero es pronto para ver hasta dónde pueden llegar. En cualquier caso han sido atraídos ya por los petrodólares (Ayuso corre en UAE y Rodríguez en Ineos) y mucho me temo que se van a encontrar con la obligación de trabajar para sus primeros espadas. Lo malo de estos equipos tan ricos no es que se lleven el talento de todo el mundo, sino que tienen potencia para retenerlos y conseguir que, aunque le ofrezcas un buen sueldo y le pongas el equipo a sus pies, prefieran quedarse cobrando más donde están".

Hablamos, por último, con Eddy Jácome, uno de los periodistas colombianos más reputados en materia ciclista. "No creo que España tenga un problema de estructura, si no más bien es una cuestión de suerte. Salieron de la generación de Purito y Contador y no han encontrado a nadie de su nivel, algo que por otra parte es normal, las generaciones van y vienen. Voy a mencionar el ejemplo de mi país. Durante años tuvimos solo escaladores que no llegaban a ganar las carreras porque no daban buen rendimiento contrarreloj y, de repente, llegaron Nairo, Bernal... que ganan grandes vueltas. ¿Cambió la estructura de los juveniles colombianos? No, en absoluto, simplemente tuvimos la suerte de que salieron dos campeones. Eso, y que las cronos de 70 kilómetros ya no se estilan tanto como antes", dice Jácome.

España vive una paradoja: mientras la venta de bicicletas se encuentra en máximos históricos, las ciudades se llenan de ciclistas y las carreras de aficionados completan aforo en unas pocas horas, su ciclismo profesional, siempre entre los mejores del mundo, se ha venido abajo. Por primera vez desde que se tienen registros ningún ciclista español ha ganado una etapa en el Giro, el Tour o la Vuelta a España. Cero de 63 oportunidades de victoria parcial en las grandes citas.