El Atlético sufre al final contra la Real, pero podría ser campeón este domingo si el Madrid no gana (2-1)
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Volvió a complicarse en la segunda parte

El Atlético sufre al final contra la Real, pero podría ser campeón este domingo si el Madrid no gana (2-1)

El equipo de Simeone fue inmensamente superior durante una hora, pero dio un paso atrás en el minuto 75 y pudo perder tres puntos preciosos para la lucha final por un campeonato que podría quedar medio decidido mañana

placeholder Foto: Carrasco celebra el primer gol. (EFE)
Carrasco celebra el primer gol. (EFE)

El Atleti y sus aficionados durmieron este miércoles con el mayor nivel de optimismo de los últimos tres meses, eliminado ya de la lucha por la Liga el Sevilla, con cuatro puntos sobre el Barcelona y con cinco sobre el Real Madrid, que este jueves habrá de ganar en el estadio Nuevo Los Cármenes para garantizar el suspense hasta la última jornada de esta Liga enloquecida. Fue muy superior el equipo local a la Real Sociedad durante 75 minutos, pero después no pudo evitar otra alta dosis de sufrimiento que prolonga la relación de la hinchada con la angustia durante el último tercio de la temporada.

A sólo dos partidos de superar el trauma del favoritismo, el líder saltó al césped con actitud de campeón, como en las últimas jornadas (siempre son mejores sus primeras mitades). Luis Suárez tuvo la primera ocasión clara en el minuto 4, con un balón franco al que no dejó bajar lo suficiente para empalar a una altura adecuada. La banda derecha del Atleti (Trippier y Llorente) demostraba calidad y explosión sin perder un gramo de compromiso defensivo y las llegadas al área fueron constantes durante el primer cuarto de hora, muy incómoda la Real (ni Merino ni Silva en el once inicial), poderosísimos los locales en cualquier balón sin dueño..

placeholder 'Koke' y Guridi pelean por un balón. (EFE)
'Koke' y Guridi pelean por un balón. (EFE)

Una falta de Suárez bien tirada y una oportunidad clarísima de Llorente que detuvo Remiro cuando el uruguayo estaba más sólo todavía espolearon aún más a la apisonadora madrileña frente a un equipo, el donostiarra, sin esqueleto. El gol de Carrasco (pura fe) en el minuto 15 era hijo de la lógica y el de Correa (tras magnífica asistencia de Suárez, minuto 26) la certificación de una superioridad mayor de la esperada. Un equipo, el de Simeone, que no mostraba nervios y ansiedad por la proximidad del título. Otra magnífica primera parte (salvo un par de remates de Isaak) de los locales, que bajaron algo el ritmo antes de llegar al descanso.

Buena reanudación

No cambió de actitud esta vez el equipo rojiblanco en la segunda parte. (O al menos eso parecía). Los segundos 45 minutos comenzaron con otra diáfana oportunidad para Correa, principio de un reguero de llegadas y disparos en el que seguían destacando Suárez, muy suelto y participativo durante toda la noche (aunque no anotase), un Carrasco en el mejor momento de su carrera, un Llorente incontenible y Koke en su versión más inteligente. Oblak, como de costumbre, estaba espectacular cuando hizo falta. En el minuto 70 del encuentro, parecía utópico imaginar un escenario angustioso para los de Simeone en el tramo final del combate. El destino, sin embargo, reapareció de forma inexorable.

A la Real se le había notado demasiado la ausencia de medio equipo titular y no amagó la reacción hasta el cuarto de hora final, en el que lució hechuras con arrancadas de Guridi y una tremenda triple oportunidad 79 (poste incluido de Portu) que podía dar muchísima emoción al final del encuentro. Simeone estaba ya metido en el campo cuando Zubeldia ejecutó la amenaza con un gol a balón parado en el minuto 82, convalidando la conocida simbiosis entre Atlético y sufrimiento. La temperatura del partido subió diez grados de golpe.

placeholder Zubeldia celebra su tanto. (EFE)
Zubeldia celebra su tanto. (EFE)

Joao Félix estaba ya en el campo, pero no lo parecía, y Suárez se había retirado con muy mala cara poco antes del gol blanquiazul. (Jamás habrá marrado tantas ocasiones claras el uruguayo en un solo partido con el Atlético). Fueron diez minutos desaconsejables para la regularidad cardiaca, con el Atlético tratando de presionar muy arriba a un equipo mejorado y tremenda tensión en la banda cuando se veía obligado a recular. Pero sin sobresaltos extraordinarios, no obstante. Después de superar el trance, Simeone se retiró esprintando al vestuario. El Atlético duerme en condiciones muy favorables: si el Madrid no gana, puede ser campeón este mismo domingo. Se vieron fuegos artificiales en las inmediaciones del Wanda Metropolitano segundos después del pitido final. El capitán Koke, aún sobre el césped, recordaba a los seguidores: "Somos el Atleti; si no sufrimos, no somos nosotros".

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