imanoL uribe presenta 'lejos del mar'

“Hay pocas películas que hablen de ETA”

El realizador vasco cierra une trilogía sobre el terrorismo que comenzó con 'La muerte de Mikel' y siguió con 'Días contados' en su última película, 'Lejos del mar', presentada en San Sebastián

Foto: Imanol Uribe presenta 'Lejos del mar' en San Sebastián
Imanol Uribe presenta 'Lejos del mar' en San Sebastián

¿Podría alguien enamorarse del asesino de su padre? ¿Hay posibilidad de perdón o sólo es una extraña manifestación del síndrome de Estocolmo? Añadamos otra capa de complejidad al asunto ¿Y si ese asesino es un terrorista de ETA? Preguntas duras e incómodas. Preguntas que sólo alguien como Imanol Uribe se podría atrever a lanzar a la cara del espectador. El realizador vasco vuelve a la violencia de la banda tras 'La muerte de Mikel' y 'Días contados' con 'Lejos del mar', en la que bucea en las heridas de las víctimas y en la difícil reinserción de un terrorista que ha cumplido su condena.

Un proyecto que viene de lejos y que se ha presentado en un pase especial de la Sección Oficial del Festival de Cine de San Sebastián, donde ya se alzó dos veces con la Concha de Oro. Uribe tiene claro que habrá polémica, como ya pasó con 'Días contados', y que muchos le acusarán de humanizar al etarra.

“Ya me ocurrió, decían que se humanizaba al terrorista, para mí ni de coña, pero bueno. Siempre habrá críticas, he leído una entrevistá con el director venezolano Lorenzo Vigas, que decía que cuando una obra es honesta y personal es imposible que guste a todos, y me he quedado con la copla. Sé que es un territorio muy doloroso. No he intentado que sea un referente de lo que pasa sociológicamente. Es una historia personal sobre un tema que desde siempre me atraía, una aportación a esa problemática. Ojalá la película sirva para debatir sobre ello”, cuenta el director a El Confidencial.

La intención de Imanol Uribe, apoyada en las inmensas interpretaciones de Elena Anaya y Eduard Fernández, era hablar de las consecuencias del terrorismo, pero a un “nivel íntimo”, escapar de la “política inmediata”. “La idea era explorar las consecuencias, las secuelas de la violencia cometida hace años y que aflora de la forma más insospechada”, añade.

​Una película que, aunque lleve rondando en su cabeza desde el año 95, ha encontrado en el contexto actual el mejor momento para llevarse a cabo, con el fin de la violencia asumido y la banda terrorista agonizando. Un territorio que sigue siendo, a pesar de todo, “complicado” para desarrollar un drama. “Sobre todo para la gente que ha vivido en carne propia las secuelas de la violencia. Hay unas sensibilidades muy a flor de piel. Eso da respeto a la hora de poder herirlas. Pero es cierto que ahora se dan una serie de circunstancias más fáciles que hace unos años, que me hubiera parecido imposible hacer este filme”, analiza.

Sé que es un territorio muy doloroso. No he intentado que sea un referente de lo que pasa sociológicamente. Es una historia personal sobre un tema que me atraía

El terrorismo ha dejado de ser un tema tabú para el cine español, y en los últimos años se han realizado películas que abordan el problema como 'Fuego', e incluso comedias que se atreven a aportar otra mirada, como 'Negociador' o hasta 'Ocho apellidos vascos'. Un deshielo que para Uribe no ha terminado de consolidarse. “Sigo pensando que hay pocas películas que hablen de ETA, es un tema lo suficientemente importante y con un peso específico en nuestra historia reciente. Creo que deberían haber aflorado más, pero es verdad que según pasa el tiempo van llegando. Entiendo que son películas de difícil salida y que tienen una distribución más complicada que otro tipo de cine”, explica el director, que cree que para hacer comedia sobre el terrorismo hay que encontrar “el equilibrio" y "tener mucho cuidado”.

Imanol Uribe cierra una trilogía sobre ETA que, sin ser pensada, ha adquirido una coherencia temática y ofrecido una visión de la evolución del terrorismo en nuestro país en los últimos veinte años.

Una industria endeble

A pesar de las dificultades actuales para levantar las películas Imanol Uribe ha tenido suerte. Una vez decidió recuperar el guion y desarrollarlo junto a Daniel Cebrián le propuso a Antonio Pérez (de Maestranza Films) el proyecto. A los dos días el productor le dio el visto bueno. Esto no hace que viva de espaldas a la compleja situación que atraviesa nuestra industria, que para el realizador vasco no se diferencia mucho de la que siempre ha existido. “Ha estado mal desde que tengo uso de razón cinematográfica. Siempre ha sido una industria muy endeble. Así como en potencial artístico y humano hay mucho poderío, industrialmente siempre vamos renqueantes y seguimos así”, cuenta a este medio.

Elena Anaya en un fotograma de 'Lejos del mar'
Elena Anaya en un fotograma de 'Lejos del mar'

Para que 'Lejos del mar' sea posible ha sido fundamental la entrega total de Elena Anaya y Eduard Fernández, que entraron en el filme desde el primer momento y que no se limitaron a interpretar sus papeles, sino que participaron en su construcción. “Han aportado ideas desde el análisis de sus personajes, han ido haciendo propuestas que nos han llevado a sitios que no habíamos pensados en un principio”, explica Uribe.

Para el papel del terrorista recién salido de prisión siempre pensó en Fernández, con el que había trabajado en 'Miel de naranjas', su anterior filme. Anaya entró más tarde, pero gracias a ellos “la película creció en el rodaje”.

Imanol Uribe se encuentra ahora en el “momento más delicado y depresivo”, cuando acaba un proyecto y tiene que pensar cuál será el siguiente. Reconoce tener “un par de ideas” sobre la mesa y una historia que le persigue desde hace tiempo: una película que ocurra en China. Prefiere no adelantar nada, consciente de que hay proyectos “que parece que van a salir” y acaban cayéndose.

Cine

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios