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arranca el festival de cannes

Bienvenidos al Mundial del cine

19 películas compiten a partir de mañana por el galardón más prestigioso del cine internacional: la Palma de Oro. Francia e Italia suman ocho títulos

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Matteo Garrone dirige 'The Tale of Tales'

La histórica ausencia de miradas femeninas en el Festival de Cannes, que arranca mañana, se hizo este año muy patente cuando la organización del certamen anunció, por error, que por primera vez un filme dirigido por una mujer, La Tête haute de Emmanuelle Bercot, inauguraba el festival. Hasta que algún periodista con buena memoria recordó que en 1987 Un hombre enamorado de Diane Kurys también abrió el certamen. La imagen de que Cannes ha ignorado tradicionalmente a las mujeres cineastas ha calado tanto que a nadie, ni al propio festival, le extrañaba la primeva versión...

Aparte de Bercot, cuyo filme se presenta fuera de concurso, en esta 68º ediciónsolo encontramos a dos mujeres tras la cámara, ambas francesas, entre los 19 títulos que aspiran a la Palma de Oro: Valérie Donzelli y Maïwenn. Aunque hay otros nombres femeninos en el resto de secciones, Cannes es consciente de su “problema” con las mujeres. Por lo que ha decidido poner en marcha este 2015 un programa, Women in Motion, para incentivar la incorporación de profesionales femeninas a la industria del cine. Esperemos que resulte algo más que una mera operación de maquillaje.

El festival es consciente de su 'problema' con las mujeres

Además, el certamen también ha decidido entregar este 2015 una Palma Honorífica a Agnès Varda. La representante femenina de la Nouvelle Vague recibirá durante la gala de clausura este galardón que se reserva a grandes cineastas que jamás han ganado la Palma de Oro. Antes que ella se ha concedido a directores de la talla de Woody Allen, Clint Eastwood y Bernardo Bertolucci.

Sospechosos habituales y nuevas apuestas

Las películas que compiten por la Palma de Oro conforman una Sección Oficial donde conviven nombres habituales con otros que por primera vez concursan por el gran premio. Entre los primeros, repiten un par de directores ya con Palma de Oro, Nanni Moretti y Gus Van Sant, y aspirantes más o menos recurrentes como Paolo Sorrentino (un descubrimiento 100% cannoise), Matteo Garrone, Hou Hsiao-sien, Todd Haynes, Jia Zhangke, Hirokazu Kore-eda, Jacques Audiard y Maïwenn.


Por otro lado, el certamen ha invitado este año a una serie de cineastas que han despuntado en otras secciones o en otros festivales pero que todavía no habían competido por la Palma: Valérie Donzelli fue descubierta por la Semana de la Crítica de Cannes 2011 con su maravillosa Declaración de guerra, Yorgos Lanthimos se llevó con Canino el Premio Un Certain Regard (UCR) 2009, y Michel Franco en 2012 por Después de Lucía; también Joachim Trier presentó en esta sección Oslo, 31 de agosto; Denis Villeneuve fue un habitual de la Quincena de Realizadores y UCR al inicio de su carrera...

El principal descubrimiento que puede propiciar la competición de Cannes 2015 es el del húngaro Laszlo Nemes, el único que puede ganar la Palma de Oro con una ópera prima, Son of Saul, film protagonizado por un sonderkommando en el campo de concentración de Auschwitz.

El cine de autor europeo habla otros idiomas

Pocas películas provenientes de latitudes americanas en una sección oficial copada por el cine italiano (tres títulos) y el francés (cinco títulos). Y en un certamen que se vanagloria de celebrar la diversidad cultural, la mayor parte del cine europeo a concurso habla en inglés. De las tres italianas, solo Mia Madre de Nanni Moretti, un drama centrado en la crisis vital y profesional de una directora de cine, es en italiano. Paolo Sorrentino ha cambiado a su habitual Toni Servillo por Michael Caine en Youth - La giovinezza, que también cuenta con la participación de Harvey Keitel, Rachel Weisz y Jane Fonda en un filme situado en un hotel suizo donde parecen resonar tanto los ecos de La montaña mágica de Thomas Mann como los de 8 ½ de Federico Fellini.

En un certamen que se vanagloria de celebrar la diversidad cultural, la mayor parte del cine europeo a concurso habla en inglés

Si Sorrentino ya había filmado en inglés This Must Be the Place, Matteo Garrone, el responsable de Gomorra y Reality, debuta en esta lengua con The Tale of Tales, una libre adaptación de los cuentos populares del siglo XVII recopilados por Giambattista Basile, con un elenco internacional encabezado por Salma Hayek.

Yorgos Lanthimos, que se dio a conocer con Canino y Alpes, punta de lanza de un nuevo y subversivo cine griego, también ha apostado por un reparto anglófono para su quinto largometraje, The Lobster, una nueva fábula sobre entornos autoritarios ambientada en un futuro próximo donde rige la dictadura del emparejamiento obligatorio.

Joachim Trier se apunta igualmente al cambio de lengua. Tras su desoladora Oslo, 31 de agosto, el noruego presenta Louder than Bombs, un drama familiar en el que participan Jesse Eisenberg, Isabelle Huppert, Gabriel Byrne y David Strathairn. Paradójicamente, no hay ningún director británico a concurso. El Macbeth que cierra la competición oficial con Michael Fassbender y Marion Cotillard está firmado por el australiano Justin Kurzel.

Poco cine americano

Cannes siempre ha acogido con los brazos abiertos al cine norteamericano. Por ello resulta extraño que este 2015 la presencia de este continente se reduzca a cuatro obras. Dos de ellas a cargo de cineastas que iniciaron su carrera vinculados al cine queer.

Gus Van Sant ha viajado a Japón para filmar Sea of Trees, sobre un estadounidense que intenta suicidarse en este país. Mientras que Todd Haynes ha adaptado Carol, la novela lésbica de Patricia Highsmith con Cate Blanchett en el papel principal. Por su parte, el quebequés Denis Villeneuve debuta en la Sección Oficial con el thriller Sicario. Y el único representante latinoamericano es el mexicano Michel Franco, que también ha rodado en inglés Chronic, protagonizada por Tim Roth en el papel de un enfermero encargado de pacientes terminales.

El retorno de los maestros asiáticos

La gran noticia de la Sección Oficial de este año es el regreso del taiwanés Hou Hsiao-hsien con The Assassin, su primera incursión en el wuxia, el cine de artes marciales de época. Una superproducción de género que ha tardado un buen puñado de años en rodar y mantiene a la expectativa a sus muchos admiradores ante lo que supone un brutal cambio de registro para este cineasta de tiempos reposados, formalismo depurado y vinculación realista con la historia reciente de su país.

Tras ganar el premio al mejor guion en Cannes 2013 por Un toque de violencia, Jia Zhangke retorna a la competición con Mountains May Depart, su primera película rodada fuera de China, que se desarrolla en tres épocas diferentes, una de ellas un futuro 2025. Y el otrora nombre brillante del cine de autor japonés, Hirokazu Kore-eda, también repite a concurso dos años después de la convencional De tal padre, tal hijo con otro melodrama familiar, Our Little Sister.

Algunos síntomas apuntan a que la Competición Oficial tiende cada vez más al conservadurismo

Y resulta incomprensible que Thierry Frémaux, máximo responsable de la programación de Cannes, haya relegado a la sección paralela Un Certain Regard Cemetery of Splendour, la nueva película del tailandés Apichatpong Weerasethakhul tras ganar la Palma de Oro en 2010 por su magistral Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas. Posible síntoma de que la Competición Oficial tiende cada vez más a cierto conservadurismo, mientras que Un Certain Regard se reserva para los cineastas más arriesgados y heterodoxos.

Barriendo para casa

No solo el caso de Apichatpong Weerasethakul ha levando ampollas entre la cinefilia habitual de Cannes. También ha provocado cierto enfado comprobar que las nuevas películas de cineastas franceses tan interesantes como Philippe Garrel y Arnaud Desplechin, en otros años habituales de la Sección Oficial, acababan en la Quincena de Realizadores.

Y no ha sido por falta de cine francés a concurso. Cinco títulos compiten en casa por la Palma de Oro: Valley of Love de Guillaume Nicloux (autor de la docuficción El secuestro de Michel Houellebecq) cuyo principal atractivo es la reunión de dos monstruos del cine galo como Gérard Depardieu e Isabelle Huppert; el drama romántico Mon roi de Maïwenn, que ya estuvo a concurso en 2011 con Polisse; Margueritte et Julien, historia de pasión entre dos hermanos en que Valérie Donzelli retoma un guion de Jean Gruault que en su día pensó rodar François Truffaut; La loi du marché de Stéphane Brizé, donde Vincent Lindon encarna a un guardia de seguridad enfrentado a un dilema moral; y Dheepan de Jacques Audiard (ya en Cannes con Un profeta y De óxido y hueso), sobre un refugiado tamil en Francia.

Hollywood fuera de concurso y porno de medianoche

Cannes siempre reserva un espacio, fuera de concurso, para los preestrenos de grandes títulos de Hollywood, que pasean su glamour por la alfombra roja del festival. Los coches salvajes de la nueva versión de Mad Max, retomada por su director original George Miller y protagonizada por Tom Hardy en el papel que popularizó Mel Gibson, pasarán por la Croisette un día antes del estreno mundial de la película.

En cambio, lo nueva fantasía de Pixar/Disney que se adentra en la mente y las emociones humanas, Inside Out de Pete Docter (responsable de Up), no llega a los cines hasta mediados de junio pero antes recala en la Costa Azul. También se paseará por aquí Woody Allen, que renunció hace años a participar en la competición de cualquier festival. Su última película Irrational Man cuenta con Joaquin Phoenix como protagonista en el papel de un profesor de filosofía en plena crisis existencial que se enamora de una de sus alumnas, encarnada por Emma Stone. Y los veteranos del festival todavía recuerdan la polémica proyección a concurso en 2002 de Irreversible de Gaspar Noé, que provocó espantadas y abucheos entre buena parte de la prensa acreditada. Su siguiente filme, Enter the Void (2009), no generó tanto revuelo a pesar de lo explícito de algunas de sus secuencias eróticas. El francés regresa a Cannes con Love, que se define como un drama romántico porno en 3D. Los programadores han preferido esta vez incluirla en una más marginal, pero sin duda húmeda, sesión de medianoche.

La pertinaz ausencia del cine español

Fernando León de Aranoa salta al cine internacional con 'Un día perfecto'

Otro cortometraje concursa en la Cinéfondation, el espacio que reserva el Festival de Cannes a las obras surgidas de escuelas de cine de todo el mundo. Por primera vez un centro de nuestro país, la ESCAC, está presente con la pieza Victor XX de Ian Garrido, una historia de amor donde el personaje protagonista evitalas identidades tradicionales masculina y femenina. El Atélier de la Cinéfondation,incubadora de nuevos proyectos auspiciados por el festival, acoge también a dos cineastas españoles entre los quince seleccionados, Alberto Morais (firmante de películas como Las olas y Los chicos del puerto) con La madre y Meritxell Colell con Tierras de soledad.

Y Rossy de Palma forma parte del jurado internacional presidido por los hermanos Coen. La actriz es muy popular en Francia ya que reside parte del año en París y es una presencia habitual en los medios. De Palma comparte con el resto de miembros del jurado, las también actrices Sophie Marceau y Sienna Miller, los actores Rokia Traoré y Jake Gyllenhaal, y los realizadores Guillermo del Toro y Xavier Dolan, tendrá la responsabilidad de elegir el filme ganador de la Palma de Oro de Cannes 2015.

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