El 'hijoputa' que todos llevamos dentro
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estreno de 'relatos salvajes'

El 'hijoputa' que todos llevamos dentro

Pedro Almodóvar produce el último fenómeno comercial del cine argentino, ‘Relatos salvajes’, comedia ácida sobre la imposibilidad de la convivencia social

Foto: Fotograma de 'Relatos salvajes', fenómeno comercial del cine argentino
Fotograma de 'Relatos salvajes', fenómeno comercial del cine argentino

Ese mito cinematográfico llamadoCecil B. De Mille(Los diez mandamientos,Cleopatra) decía que toda buena película debía empezar con un terremoto… y de ahí para arriba. De explosión en explosión hasta el clímax final, como demuestran cada año decenas de filmes de acción.

No obstante, aunque ya estamos más que acostumbrados a las películas que empiezan con una traca ensordecedora, lo del arranque de Relatos salvajes no tiene nombre (para bien):Un perturbado secuestra un aviónen el que viajan todas aquellas personas que le jodieron alguna vez en su vida, de su infancia a la edad adulta. Quiere venganza, cuanto más sangrienta mejor, yaquello se convierte en una escena desternillante que arranca, se desmelena y termina en explosión antes de que empiecen los títulos de crédito del filme. Todo un homenaje en miniatura a Aterriza como puedas. Con psiconalista argentino incluido. En dos palabras: sombreros fuera.

Pero volvamos por un momento a De Mille y su teoría de las películas en perpetuo subidón. ¿Había alguna manera de terminar con un clímax que superara al del secuestro aéreo disparatado? Posiblemente solo una: terminar con unaconga en una bodaque muta en el divorcio más rápido de todos los tiempos. ¿Quién da más?

Ninguna película argentina ha recaudado tanto en su país como Relatos salvajes. Y no sólo eso: antes de estrenarse en Argentina,había competido en Cannes, así que se trata de unos de esos raros filmescapaces de combinar festival de prestigio con tremenda pegada comercial.

Ahora que la película vaarrasando las taquillas y desencajando las mandíbulas de los espectadores, sería fácil decir que los hermanos Almodóvar, coproductores vía El Deseo, han apostado acaballo ganador produciendo una comedia comercial en la que intervienen pesos pesados del cine argentino como Ricardo Darín y Leonardo Sbaraglia.

Pero Relatos salvajes tiene algo de proyecto arriesgado: se trata de una película de episodios, así que las posibilidades de hacer una cinta desigualy fallida eran altas, pero no ha sido así.

El pegamento temático que une a los episodios es 100% contemporáneo: el malestar de la clase media, descrito enclave de comedia negra.

La clave de Relatos salvajeses su apuesta porel humor y la mala leche. Estamos anteun filme conceptual sobre elhijoputaque todos llevamos dentro. Y sobre ese día en el que, trastragar mierda tras mierda en la oficina o en cualquier otro lugar, algo hace clic en nuestra cabeza, sacamos la recortada y nos convertimos en unabestia vengativa.

Todo ello en versión infierno doméstico y urbano: desde el fulano que pierde los papeles porque la grúa se le ha llevado el coche varias veces la misma semana, hasta elpadre millonarioque se niega a salvar el pellejo judicial al cretino de su hijo porque está harto de que su abogado le saque los cuartos.

¿El tema de fondo del filme? El cabreo de la clase media, ese malestar difuso y no necesariamente político que lleva a las personas a cargar bien contra sus semejantes bien contra las instituciones.

Con todo, repetimos: Relatos salvajes tiene más alcance cómico que político. Y, pese al efectismo de algunos de sus capítulos, garantiza alrededor de media docena de carcajadas fulminantes por espectador, que ya es bastante.

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