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Marjane Satrapi, de Persépolis a Hollywood
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la directora presenta 'the voices' en sitges

Marjane Satrapi, de Persépolis a Hollywood

La realizadora dirige sola por primera vez. Su filme 'The voices', con Ryan Reynolds se ha presentado en Sitges

Foto: Ryan Reynolds en un fotograma de 'The voices'
Ryan Reynolds en un fotograma de 'The voices'

El tercer largometraje de la también dibujante de cómics Marjane Satrapi supone un gran paso adelante en su carrera. La directora iraní debutó en el cine con la adaptación de su popular novela gráfica Persépolis, que dirigió en 2007 junto a Vincent Paronnaud. Una decisión que podía parecer muy lógica. Ella misma mantenía el control de esta autoficción en dibujos donde recordaba su infancia y juventud en el Irán durante la década de los setenta y ochenta.

Para su segundo film también recurrió a su propia obra en viñeta. Otra vez junto a Paronnaud adaptó Pollo con ciruelas, la historia de un músico tío suyo que decide quitarse la vida después de que su mujer le destroce el instrumento. Pero en este nuevo viaje por la historia reciente de Irán a través de su familia, se propuso un nuevo reto. En lugar de mantener la narrativa en dibujos, optó por una adaptación en color y con actores de carne y hueso, entre ellos Mathieu Amalric y María de Medeiros.

El protagonista de Buried da vida aquí a Jerry, trabajador de una fábrica de sanitarios en algún rincón de América que parece vivir en una realidad digna de cuento. Después de su jornada laboral, retorna a casa con sus mascotas, un perro y un gato con los que entabla largas conversaciones. Mientras el can ejerce de fiel y amable consejero de su amo, el gato se revela como un animal astuto que pretende llevarlo por el mal camino... Satrapi construye el mundo de Jerry pintándolo de irreales y alegres tonos pastel.

La rutina de Jerry parece sacada de un musical fantasioso o de esos dibujos animados donde no resulta extraño que los animales hablen con los humanos. Sin embargo, la visita de Jerry a una psiquiatra, a quien confiesa que no se toma la medicación con la regularidad necesaria, deja claro que el protagonista tiene un problema.Cuando Jerry se enamora de una compañera de oficina que no siente lo mismo por él, su personalidad perturbada empieza a relucir...

Para su primera incursión en el cine norteamericano, Marjane Satrapi ha optado por una comedia negra de producción independiente. En The Voices, la directora plasma la escisión esquizofrénica de la mente del protagonista a través de una estética vinculada tanto al imaginario del cómic y de la animación como del musical. Por momentos, el entorno laboral y el hogar de Jerry parecen sacados de una película de Jacques Demy.

Incluso los actos atroces que perpetra están puestos en escena con una estética artificiosamente agradable donde no resulta repulsivo ver cabezas decapitadas o tuppers con miembros humanos primorosamente ordenados. Cuando el personaje principal vuelve a tomarse las pastillas, aterriza de nuevo en el mundo gris, sucio y sórdido que su mente se niega a reconocer.

The Voices bascula entre el mundo de fantasía donde se refugia el protagonista y la realidad. Pero también lo hace entre el terror y la comedia. Junto al guionista Michael R. Perry, forjado en la ficción televisiva, Satrapi construye un personaje por el que el espectador nunca tiene claro si sentir simpatía, odio o compasión. La esquizofrenia de Jerry no solo está reflejada en la cambiante percepción estética de su propio entorno. También, por supuesto, en las conversaciones que mantiene con sus animales, sin duda las partes más hilarantes del film.

El perro y el gato representan el lado positivo y el lado oscuro del propio protagonista, su doble naturaleza bondadosa y perversa. La naturaleza esquizoide de estas voces presuntamente animales viene subrayada por el hecho que el propio Reynolds se encarga también de interpretarlas. Al gato, el roba-escenas de la película, le proporciona un fuerte acento escocés...

Con The Voices, Satrapi no solo demuestra que se le puede dar otra vuelta de tuerca a las tan manidas películas de psicópatas. También deja claro que es capaz de desarrollar un imaginario visual propio sin necesidad de recurrir a su obra literaria ni a sus experiencias personales. Todo ello manteniendo cierto vínculo con el imaginario de los cómics. Incluso se echa en falta que no explote con más desenvoltura el potencial cartoonesco que esboza. Porque The Voices brilla más cuanto más delirante se pone. Su vocación de fantasía absurda con el corazón negro queda rematada por el número musical de la conclusión. Prohibido levantarse antes de los créditos.

El tercer largometraje de la también dibujante de cómics Marjane Satrapi supone un gran paso adelante en su carrera. La directora iraní debutó en el cine con la adaptación de su popular novela gráfica Persépolis, que dirigió en 2007 junto a Vincent Paronnaud. Una decisión que podía parecer muy lógica. Ella misma mantenía el control de esta autoficción en dibujos donde recordaba su infancia y juventud en el Irán durante la década de los setenta y ochenta.

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