El inmigrante que escapó de España
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'el rayo', una visión diferente de la inmigración

El inmigrante que escapó de España

Hassan Benoudra llegó a nuestro país en busca de una vida mejor. Años después decide volver a Marruecos con su única posesión: su tractor 'El Rayo'

Foto: Fotograma de la película 'El Rayo'
Fotograma de la película 'El Rayo'

Desde 2008 casi 400.000 españoles han abandonado nuestro país en busca de un trabajo que aquí no encontraban. Un éxodo al que todavía no se ha puesto fin. España ya no es una tierra de oportunidades. No sólo los españoles han llegado a esa conclusión, también los inmigrantes, que hace años veían a Europa como la solución a sus problemas.

Una visión desesperanzadora de la situación española, eso es lo que ofrece El Rayo. Una filmede Fran Araújo y Ernesto de Nova que cuenta el caso real de Hassan Benoudra, un inmigrante marroquí que llegó a España sin nada y, trece añosdespués, decidiórealizar el camino de vuelta a casa con su única posesión: un tractor bautizado como El Rayo. Se trata de una ficción documental en la que los protagonistas de la peripecia se interpretana sí mismos. Sus personajesson realesy sus vivencias son reales. La recreación del viaje deHassan de regreso a su hogar materno.

Gracias a la mirada sin prejuicios de Hassan, el espectador se enfrenta a la dura realidad: no sólo se pierden trabajos, sino que también desaparece la esperanza. Hassan, como los propios directores le definen, “es un cowboy que vuelve a su casa después de la batalla”. Una guerra perdida por encontrar un mundo mejor para él y en el que la mejor opción es volver a casa.

Su experiencia es la de muchas personas. “La película pone cara a las cifras”, dicen sus autores, que reconocen que desde que conocieron la historia de este inmigrante su sensibilidad cambió por completo: “Cuando Hassan nos contaba cómo vino en patera, cambió mi visión sobre él y la realidad de su gente. Te cuenta su experiencia con una crudeza y una naturalidad... cómo se jugó la vida para venir en una patera y cómo a su lado murió gente. Una vez conoces lo que hizo por venir, cobra mucho más valor el esfuerzo que realiza por volver”, comenta Ernesto de Nova.

El Rayo no es sólo una visión sobrela inmigración, sino sobre denuestro propio país. A esa España rural, de carreteras secundarias y campesinos que se han recorrido toda la geografía buscando un trabajo y un sueldo. Gente a la que la vida y el trabajo han maltratado y cuyo rostro es la huella de su experiencia.

A pesar de ello, nadie entiende bien por qué Hassan quiere volver a su país, a lo que el marroquí responde con una frase lapidaria. Tan real que duele escucharla: “España es como Marruecos, si no trabajas no comes”. Puestos a no comer, Hassan tiene claro que prefiere vivir con su familiaen Marruecosque ver cómo la gente“llora por no encontrar un trabajo” en España.

España es como Marruecos, si no trabajas no comes

Hassan nos enfrenta ante la España que hemos creado, aunque no eraesa la intención de los directores del filme. Ambos admiten que su idea era crear una road movie centrada en Hassan, una personalidad arrolladora que se convierte en el centro de cada escena. “La realidad nos ha cogido a nosotros. No queríamos hacer cine socia,l pero estamos contando una historia que es el reflejo de otras muchas historias que dicen que España ya no es un país de oportunidades”, explica De Nova a este periódico.

En el camino de vuelta a casa Hassan se encuentra con campesinos, cooperativas, trabajadores en paro, españoles que han tenido que salir fuera para tener su oportunidad y con la otra cara de su moneda: un inmigrante que sigue pensando que aquí se vive mucho mejor.

Esa conversación entre ambas mentalidades, con África de fondo, describe las dos realidades que conviven en la actualidad. Aquellos que siguen arriesgando su vida por cruzar una valla llena de cuchillas para llegar a la tierra de las oportunidades y losque se han dado cuenta de que la vida aquí ya no es lo que era.

Los últimos acontecimientos en Melilla hacen que El Rayo cobre una especial relevancia, aunque sus autores prefieran no comentar mucho sobre el tema. Fran Araújo zanja el tema asegurando que “es un problema institucional”. “Por supuesto hay cosas que claman al cielo, son seres humanos y no se les puede tratar como mercancía”, concluye.

Estrella por azar

El Rayo nace del más puro azar. La tía de uno de los directores, Ernesto de Nova, recibió la visita de un inmigrante que quería comprar un tractor para poder volver a Marruecos. La historia llegó a los oídos del realizador que la comentó con su compañero Fran Araújo. Ambos quedaron prendados, y más cuando conocieron a Hassan y susganas de vivir.

Llevar a cabo el proyecto se convirtió en una obsesión para ellos: “Queríamos contar esta historia, la hubiéramos rodado hasta con un móvil”, comenta De Nova.

Ambos directores coinciden en que “lo más difícil ha sido terminarla y estrenarla”. Más siendo un proyecto arriesgado, alejado del circuito comercial y que juega constantemente con los límites entre ficción y documental.

placeholder Hassan Benoudra en un fotograma de 'El Rayo'

Un proyecto que nace en los márgenes de una industria española a la que Ernesto de Nova dice no pertenecer, pero que cree sobrada de talento. “Estará en crisis el dinero, pero no el cine. La industria española siempre está peor que nunca, ahora hay un momento de creatividad brutal. No podemos estar peor que nunca cuando hay películas españolas en Locarno, en Rotterdam y en muchos festivales internacionales”, añade Fran Araújo.

Pero el talento no es suficiente para arrastrar al espectador a las salas. Los directorespiden respaldo alcine más arriesgado: “Hay que conseguir que no se dé la espalda a este cine, que el público se acerque a ver estas películas. Si fuera son capaces de apreciarlo, aquí también deberíamos serlo”.

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