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Hallan huevos milenarios de lombrices intestinales parásitas en un inodoro en Israel
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Hallan huevos milenarios de lombrices intestinales parásitas en un inodoro en Israel

Los avances en higiene que ha traído consigo la modernidad hacen que el ser humano disponga en la actualidad de más defensas

Foto: Gusanos adultos de Ascaris lumbricoides (Creative Commons)
Gusanos adultos de Ascaris lumbricoides (Creative Commons)

Arqueólogos han descubierto en Israel huevos de lombrices intestinales parásitas de hace 2.700 años, bajo un retrete de piedra. El equipo estima que estos gusanos habrían sido los causantes de la mala salud de algunos de los usuarios de este inodoro, que formaba parte de una mansión.

Su antigüedad se remonta al siglo VII a.C., y fue localizado en 2019 en el sur de Jerusalén. En ese momento tuvo lugar una excavación del pozo ciego bajo el retrete. Con ella, los arqueólogos esperaban hallar más información sobre las condiciones sanitarias de la época. Esto permitió la identificación de cuatro especies de gusanos parasitarios capaces de infectar a humanos, tal y como recoge un artículo publicado en International Journal of Paleopathology.

Según Gizmodo, el retrete estaba ubicado en el jardín de una propiedad de grandes dimensiones. Debido a las piezas decorativas halladas en el lugar, sus inquilinos habrían contado con un alto poder adquisitivo. Sin embargo, su riqueza no habría podido evitar la ingesta de parásitos. Bajo el inodoro había huevos de tricuro (Trichuris trichiura), tenia (Taenia), ascáride (Ascaris lumbricoides) y oxiuros (Enterobius vermicularis).

“Son duraderos y, en las condiciones especiales que ofrece el pozo negro, sobrevivieron durante casi 2.700 años”, ha apuntado Dafna Langgut, paleobotánica de la Universidad de Tel Aviv y autora principal del trabajo. “Las lombrices intestinales son parásitos que causarían síntomas como el dolor abdominal, náuseas, diarrea y picores”.

¿Dónde pueden encontrarse?

"Algunas de ellas son especialmente peligrosas para los niños y provocarían desnutrición, retrasos en el desarrollo, daños en el sistema nervioso y, en casos extremos, incluso la muerte", ha proseguido Langgut. Aunque se remonten a hace casi tres milenios, estos parásitos siguen existiendo en la actualidad. De hecho, muchos son ingeridos por humanos a través de alimentos contaminados.

Afortunadamente, los avances en higiene que ha traído consigo la modernidad, como las cañerías, el lavado de manos y los desinfectantes, hacen que el ser humano disponga en la actualidad de más defensas contra estos parásitos. Aun así, continúan siendo una de las principales causas de enfermedad en muchas partes del mundo.

Arqueólogos han descubierto en Israel huevos de lombrices intestinales parásitas de hace 2.700 años, bajo un retrete de piedra. El equipo estima que estos gusanos habrían sido los causantes de la mala salud de algunos de los usuarios de este inodoro, que formaba parte de una mansión.

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