recibe algunas críticas por su ideal político

¿Andrés Calamaro o Andrés CalamaVOX? Cómo separar artista y persona

¿Te gusta Andrés Calamaro pero tus ideales están lejos de los de VOX? ¿Estuviste en el concierto de Barcelona del argentino y fuiste uno de los que le silbaste? ¿Qué sentiste?

Foto: El guerrero Andrés Calamaro presenta 'Cargar la suerte' en su actual gira. (EFE)
El guerrero Andrés Calamaro presenta 'Cargar la suerte' en su actual gira. (EFE)

"Tenerife tiene mojo". Así concluía Andrés Calamaro el poema que recitó entre canción y canción de su concierto en el pabellón Santiago Martín de finales de mayo dentro de la gira que le está haciendo recorrer por enésima vez España (con su nuevo disco 'Cargar la Suerte'), el país donde creció musicalmente en los 90 cuando estaba de Rodríguez. En Tenerife, al contrario que en la 'plaza' de Barcelona, no recibió ningún pito el que agitara a la masa animando a votar a VOX en el pasado ramillete de elecciones.

"Yo no estoy aquí para decir lo que la gente quiere oír, eso es demasiado fácil, para eso está Viggo Mortensen con su discurso antifascista facilón", espetó cuando parte del público le silbó en Barcelona al decir la palabra España. "Rock and roll, por favor", se escuchó desde el público tras otras palabras dentro de un discurso que no gustaba a la audiencia de aquella noche de mediados de mayo.

Unas semanas antes, ante el combate político que estaba viendo en la tele para el 28A, soltó en su cuenta de Twitter: "Me cuesta elegir entre estos cuatro muchachos (...). Prefiero el vértigo de los patriotas y reaccionarios, a su manera me representan mas que los moderados", y, ante las críticas, explicó posteriormente en su Facebook: "Queridos amigos, soy residente en Argentina, respeto la democracia pero no voto en España. Estoy en el diálogo y siempre amigable con todos los sectores. No puedo comportarme 'como si existiera internet', para mí la política es una cuestión cultural, nunca un motivo de rencillas personales ni furia. Tengo simpatía por hombres y mujeres en todos los sectores. Gracias. Andrés Calamaro". Luego, él mismo se sorprendió por ser Trending topic. "Hostias! Soy TT por primera vez en la vida y por cuestiones de cultura política transversal".

La lidia de Andrés Calamaro con los toros

Calamaro tiene admiradores -como dice de sus amigos-, de todos los sectores y colores y si ha decidido expresar su opinión se supone que habrá estudiado las consecuencias. Ya se sabía que era taurino y en una entrevista de 2015 a Libertad Digital dejó patente su razonamiento: "Preocuparse por seis toros en la plaza y aceptar cien mil muriendo asustados en el matadero (con la excusa alimentaria) es infantil, ingenuo pero también es una canallada. Porque la industria alimentaria no tiene como objetivo dar de comer a la humanidad. La realidad es que muere más gente de hambre que toros en la lidia. Ver para creer". A muchos fans, este hobbie tampoco les gustará.

"Rock and roll, por favor", pedía la voz en Barcelona ante un discurso difícil de escuchar para quien no piense como él. ¿Cómo separar al artista de la persona? ¿Se puede ser fan de un músico o artista con el que tu alineación no es ni parecida? Quizás, escuchando a Calamaro en casa quien se sienta ofendido pueda ponerse una venda en los ojos y centrarse en el rock and roll, sus letras y sus poemas.

En directo, nadie va a cambiar que este artista continúe opinando de lo que quiera y a la hora que quiera, salvo que él mismo decida cambiar de tercio. Es complejo pensar que uno va a pagar unos 40 euros para escuchar música que le trasladará emocionalmente a un lugar cercano al placebo, pero que también oirá mensajes que le irriten. De regalo, como sucedió en Tenerife, pondrá la piel de gallina con poemas tejidos entre canciones que dan una idea de la magnitud de un artista que destaca todavía más en estos días de torpes programas (supuestamente) musicales en la televisión, de los playback de Enrique Iglesias o de las flores de invernadero de Operación Triunfo. Calamaro, a esos, les deja a la altura del betún.

Un artista emociona. Conmueve, agita, es capaz de volver eufórica a una masa, de hacerla llorar, reír... También hay otros que provocan, que se lo digan a los organizadores de ARCO... Andrés Calamaro es una mezcla de todo, con la salvedad de que la última provocación no la ha hecho canción, sino que su medio de transporte han sido las redes sociales y la oratoria (a capella). Vehículos diferentes a los de 'Alta Suciedad', por ejemplo.

"El rock gusta, pero ofende"

"El rock and roll no es complaciente, el rock gusta, pero ofende", indicó en Barcelona cuando escuchó los pitos. De allí, tras casi tres horas de concierto, salió ovacionado y la música venció a su opinión (tan criticada momentos antes). El artista venció a la persona.

Diferente y más complejo lo tienen los fans de Michael Jackson que hayan visto el documental en el que la pederastia envuelve a su figura o en su día al francés Bertrand Cantat (de Noir Desir), que en 2003 mató a puñetazos a su novia (la actriz Marie Trintignant, por la que fue condenado a ocho años de cárcel, de los cuales cumplió tres y medio por buena conducta) y que vio cómo en 2010 se suicidó su novia. Otros casos dentro del rock son los de Phil Spector (que cumple 19 años de cárcel por matar a una actriz de un disparo en 2003) o Sid Vicious, que supuestamente apuñaló a su novia en el Chelsea Hotel (se suicidió antes del juicio). También al padre del rock y primera rockstar de la guitarra, Chuck Berry, quien ejerció la trata de personas con una niña de 14 años -que trabajó en su club nocturno- e instaló cámaras en el baño para espiar a las mujeres de su restaurante... Son casos totalmente diferentes y con más razón que una cuestión política sus fans también habrán reflexionado sobre eso de separar al artista de la persona.

Ni los que escuchen a Michael Jackson están a favor de la pederastia, ni los fans de Cantat avalan la violencia de género o los de Chuck Berry les gusta el acoso... Tampoco a quien le guste Calamaro tiene por qué votar a VOX o similar. Quien quiera degustar a estos artistas deben, simplemente, mirar sus obras sin ningún complejo.

Por cierto, ¿de verdad Calamaro votaría a VOX si ejerciera el derecho universal en la Piel de Toro? "Me considero cosmopolita e iconoclasta. Soy nacido en Argentina pero cierto grado de fervor nacionalista es casi una enfermedad mental", indicó en aquella entrevista a Libertad Digital hace unas Olimpiadas ya.

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