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Bienvenido a la república del 'festivalero'
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arranca la temporada de festivales de música

Bienvenido a la república del 'festivalero'

Gerardo Cartón y Jorge Obón publican el primer 'Manual del perfecto festivalero', una guía de supervivencia y disfrute de grandes festivales como el Sónar o el FIB, Glastonbury o Coachella

Foto: Concierto de David Guetta en el Coachella (Reuters)
Concierto de David Guetta en el Coachella (Reuters)

No beberse (ni meterse) todo el primer día, dormir entre tres y cinco horas, comer aunque no tengas hambre, hidratarse, llevar ropa (subrayado: muda, bañador y chubasquero) de repuesto, Juanolas, vaselina, crema solar, calzado cómodo… Aunque lo parezca, no vamos a una batalla, nos vamos de festival. Y no es tan simple como pagar una entrada, ponerse la pulsera y ver conciertos.

Todo buen festivalero que quiera llamarse así tiene que tener estos consejos en cuenta. Insisten en ellos Gerardo Cartón, exdirector de PIASRecords Spain y uno de los personajes más destacados de la industria musical española, y el periodista Jorge Obón. Ambos, junto al ilustrador Manuel Bartual, han creado el Manual del perfecto festivalero (Lunwerg), o lo que es lo mismo: la primera guía de supervivencia y disfrute de festivales del mundo.

“Los festivales son hoy en día el acto social por excelencia al que acude todo el mundo. Incluso han terminado sustituyendo o sobrepasando al cine, al teatro o al propio concierto local como evento prioritario. No importa de dónde venga: has ido o irás a alguno. Sin embargo, hay gente que no tiene ni idea de cómo aprovecharlo a tope o cómo disfrutarlo en su máxima expresión. Al final, la mayoría de asistentes se dedica a ir corriendo como pollos sin cabeza de escenario en escenario o a emborracharse hasta el desmayo, y yo les diría que un festival puede dar para mucho más que eso”.

placeholder Lunwerg publica el 'manual del perfecto festivalero'

Así explican el porqué este manual que se torna en imprescindible por su practicidad: recopila una buena cantidad de consejos, kits de supervivencia y una detallada clasificación (con notas incluidas)de los principales festivales patrios e internacionales analizados según su precio, comodidad, su nivel de diversión o magia, el cartel o el sonido, más unas pequeñas páginas amarillas con alojamientos y restaurantes testados.

Cartón cuentadesde Coachella a El Confidencial que la idea de crear este libro surge "porque no había ninguno escrito sobre el tema y menos desde mis tres puntos de vista: el del profesional, el del artista y el del fan. Y porque, además de manual, es una 'memoria de festivales' de muchos que nos hemos criado y crecido personal y musicalmente en ellos. Este libro es, como decían Depeche Mode, MUSIC FOT THE MASSES".

Le preguntamosporqué están tan de moda los festivales y si se han vuelto un coto privado de desfasados y postureo.“Postureo hay hasta en la cola del autobús y el desfase en la vida es necesario. Yo estoy encantado con que cada vez haya más festivales y que todo el mundo vaya por lo menos una ve en la vida. Se sale más feliz y mejor persona y, por lo tanto, no pueden ser sino buenos. Mi mundo utópico e ideal es aquel en el que los festivales sustituyen a los países y las pulseras a las banderas”.

Tras semejante alegato festivalero, sus cinco consejos para aprender a sentirlos con la misma pasión que él son:

1. Déjate lo mejor para el último día. Es lo único que recordarás.

2.No te subas encima de nadie para ver un concierto. Hay gente detrás.

3. Se generoso. Regala tabaco, sonrisas… dale un trago a alguien que tengas a tu lado y no tenga bebida.

4. No empalmes. Te cargas el día siguiente seguro y los festivales sólo duran dos o tres días, recuerda.

5. Ve a ver grupos que no conozcas y guíate por el instinto. Fuck Wikipedia!

De Glastonbury al FIB, el Sónar y el Primavera

placeholder Manuel Bartual ilustra el 'Manual del perfecto festivalero'

Con los ingredientes que barajan en el libro, Cartón y Obón, que se han curtido en cientos de festivales, defiende queGlastonbury(que este año se celebra del 24 al 28 de junio con un cartel impresionante con, entre otros, Foo Fighters, Kayne West, Florence & The Machine, Pharrell Williams, Patti Smith o Motörhead) es el mejor festival que existe. “Es el único que aún conserva su pureza” y “el festival grande más ecléctico del mundo”, escriben sobre ‘el festival del barro’ y la lluvia.

“La barbaridad de festival de Glastonbury nace a principio de los años setenta, después de que su creador,Michael Eavis, se quedara maravillado viendo aLed Zeppelinal aire libre y decidiera que había que hacer algo más serio. Es un heredero tardío de la cultura hippie, pero no por ello menos válido”, defienden los autores. Además, destacan su carácter solidario ya que cada año una buena parte de las ganancias se destinan aGreenpeace, Oxfam o UNICEF.

Elegir uno de los festivales españoles, no es tarea fácil. Más allá de las notas, Cartón se queda con el Sónar “por su sonido y profesionalidad”; el Primavera Sound “por su cartel” y el FIB “por la ciudad, el recinto y su magia”. Y añade dos más: “de los más jóvenes, Vida y SOS son mis favoritos”.

El que mejor nota saca es el Faraday/Vida Festival (con 8,5 puntos), que tendrá lugar del 3 al 5 de julio en Vilanova i la Geltrú. Cartón y Obón lo describen como una propuesta “distinta y única”, con un cartel que no trata de competir con los grandes festivales y que lleva a lo más granado del “delicatessen indie-pop”. Además, destacan su comodidad, su ambiente casi familiar y la implicación de los habitantes de Vilanova, donde “todo el mundo tiene su historia musial”. Ah, además garantizan que tiene “el mejor backstage del mundo. Por encima del de Coachella, el de Glastonbury e incluso el de Benicassim”.

Le siguen dos de los grandes colosos de la escena festivalera española: el Sónar (8,4), que tendrá lugar del 18 al 20 de junio, y el Primavera Sound (8,3), del 28 al 30 de mayo. “Sónar es un festival serio al que hay que ir a bailar y a escuchar y a saber qué se cuece año tras año en una música que, a día de hoy, mueve montañas”, afirman sobre la pasión desatada por la electrónica, algo mucho más residual cuando Enric Palau, Ricard Robles y Sergi Caballero crearon el festival. “Hoy en día son el referente indiscutible del género”, apuntan.

Por su parte, del Primavera Sound destacan que “ha llegado al nivel que no llegado ningún festival español. Es el festival al que más gente quiere ir del mundo”. “Lo especial del Primavera Sound es que, al igual que Benicàssim, es la iniciativa de unos locos que ya auspiciaban en su sala primigenia, la Nitsa, el cambio del indie a la electrónica”, unido a su trabajo por descubrir siempre artistas interesantes más allá de los grandes cabezas de cartel.

Remata el libro un buen anecdotario de quien se ha curtido a base de festivales. Historias que ponen los dientes largos y que van desde el día que Cartón hizo que Obón flipara con sus hasta entonces odiados The Cure, un desayuno a base de arroz con bogavante en el Sónar o el Monopoly por los camerinos del Coachella con una botella de vino francés en la mano intentando -conocer artistas- encontrar un abridor.

De todas, cuenta Gerardo Cartón, la que más le marcó fue su encuentro con Grace Jones en el Sónar e Ibiza, pero “no sale en libro ni saldrá. Lo mejor de los festivales, se queda en los festivales”. Ya lo saben.

No beberse (ni meterse) todo el primer día, dormir entre tres y cinco horas, comer aunque no tengas hambre, hidratarse, llevar ropa (subrayado: muda, bañador y chubasquero) de repuesto, Juanolas, vaselina, crema solar, calzado cómodo… Aunque lo parezca, no vamos a una batalla, nos vamos de festival. Y no es tan simple como pagar una entrada, ponerse la pulsera y ver conciertos.

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