Delibes, un escritor olvidado en las aulas
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quinto aniversario de la muerte del escritor

Delibes, un escritor olvidado en las aulas

La obra del novelista y académico está en peligro de extinción dentro del currículo educativo de los lectores de la ESO y Bachillerato, una ausencia a golpe de reformas educativas y 'best sellers' exportados

Foto: Una fotografía de archivo del escritor Miguel Delibes, en su casa, en el año 2002. (EFE)
Una fotografía de archivo del escritor Miguel Delibes, en su casa, en el año 2002. (EFE)

Nadie puede negar que Miguel Delibes ha sido un referente de las letras españolas del siglo XX. Muchos lectores adultos recordarán haber leído en el colegio o el instituto varias de sus obras, como Cinco horas con Mario, El camino, Las ratas o Los santos inocentes. No era una prosa fácil, a priori, para un adolescente, pero formaba parte esencial de un currículo que empezó a dejarle de lado con la colección incesante de reformas educativas. Hoy, cinco años después de su muerte, es uno de los grandes olvidados del temario de Lengua y Literatura que estudian los jóvenes. Poco más que unacita en negrita dentro de los libros de texto.

"Está olvidado", explica José Manuel Querol, profesor de Lengua y Literatura en el IES Lázaro Cárdenas de Collado Villalba (Madrid). "Su presencia ha quedado reducidaa una anécdota. Se ve muy de pasada", confirma MontseIglesias, que hace lo propio en el IES Sapere Audes, de Villanueva del Pardillo (Madrid). Todo viene de lasreformas educativas, añade la profesora. Con la LOGSE las asignaturas de Lengua y Literatura se funden en una única materia. ¿Resultado? Se reduce elcontenido de literatura. "Hoy no se estudia literatura. Se hace un recorrido histórico con sus características. No da tiempo a más. Cuando las asignaturas estaban separadas había cierto margen, pero ya no. Y los chicos buscan la nota, no entender una novela", recalca Querol.

Pero no queda aquí, porque después llegala "tiraníade las pruebas", define el profesor, que hace que todavía se pase más de puntillas por nombres imprescindibles de la literatura española.Estas pruebas son la de Conocimientos y Destrezas Indispensables de la Comunidad de Madrid y la PAU. "Los profesores de Lengua, y también les pasaa los de Matemáticas, estamos machacados por las pruebas externas. En las CDI se pregunta más por morfología, sintaxis y comprensión lectoray en la PAU la pregunta de literatura no es sobre autores concretos –y vale dos puntos sobre 10–. Delibes se preguntaría dentro de la narrativa de posguerra, por lo que queda muy reducida su presencia", señala Iglesias. "Es un nombre más", dice Querolsobre el examen de selectividad.

Delibes entra dentro del temario de la parte de Literatura en 4º de la ESO y 2º de Bachillerato, en concreto dentro de la novela de posguerra. En 2º de Bachillerato los alumnos tienen que leer cuatro obras, que decide el profesor y corresponden a un autor del siglo XVIII, otro del XIX y dos del XX de antes y después de la guerra. Querol asegura que en los centros en los que ha trabajado nunca han mandado leer a Delibes a los alumnose Iglesias remarca que, como mucho,Cinco horas con Mario.

¿Y por qué se ha olvidado? Ambos profesores ofrecen distintas razones, pero sobre ellas prima el fomento de la lectura en los jóvenes a través de obras que les son más cercanas en tiempo y temáticas. "Puede que sea una cuestión ideológica, porque Delibes tiene cierta conexión con un modelo determinado de lo que es España y Castilla, pero no creo que sea el motivo principal. Simplemente se pierde porque hay un maremágnum enorme que ha ido creciendo con la literatura desde 1975. Se han tenido que incorporar muchos más autores y a los más complejosse les deja de lado por un motivo práctico", analiza Querol volviendo sobre las pruebas.

Pero, añade, no es algo que pase sólo con Delibes. "También ocurre con Torrente Ballester, Álvaro Cunqueiro e incluso Cela, que últimamente parece que no lo entienden los alumnos. Así que terminas mandándoles algo de Carmen Laforet o similar, de estructuras narrativas más sencillas, porque al final es una pregunta general en la selectividad y se buscan lecturas vistosas y más fáciles para el alumno". También pasa con Miguel Hernández, insiste para detenerse en la figura del poeta. "Al no estar encuadrado en una generación exacta, está medio perdido y es una pena. Quedan desdibujados y convertidos en un nombre escrito en negrita en los manuales. Y el caso de Hernández me parece mucho más sangrante".

Otra de las razones, añade Iglesias, es que "Delibes hoy les suena tan distante como Cervantes". "Hablar de Delibes les queda muy lejano y es complicado. Delibes tiene un lenguaje maravilloso, enérgico pero es duro. Cuando yo era pequeña El camino era un libro para niños, pero la vida ha cambiado tanto que a ellos les cuesta. A veces no somos conscientes del paso del tiempo".

Además de que es muy localista, añadeQuerol. "Es un gran narrador pero creo que es un gran narrador local. Ahora la influencia de la literatura anglosajona, y en especial de la norteamericana, hace que los gustos en el modo de narrar y los temas sean muy distintos y estén muy alejados de Delibes. Hay que saber bastante español para entenderle de verdad, y eso es un hándicap".

Fomentar la lectura, perocon lo que les gusta

"Hoy se lee mucho en los centros, mucho más que hace diez años", defiende Montse Iglesias. La profesora garantiza que los jóvenes de hoy en día leen cada vez más pero hay que atraparles con lo que les gusta. De hecho, el Barómetro de Hábitos de Lectura de la Federación del Gremiode Editores de 2012 (el último publicado) aseguraba que el 84,6% de los niños de 10 a 13 años leen en su tiempo libre más allá de los libros de clasey un 77% lo hace frecuentemente.

Por eso, para fomentar el hábito lector,los clásicos se han ido perdiendo. "Se tardan mucho en introducir. Para fomentar la lectura se les ponen obras más fáciles porque si son difíciles no leen. Estamos ganando en población lectora pero a través de obritas para jóvenes", explica Iglesias. Esto hace, analiza Querol, que en el caso dela novela de posguerra "se tiende a mandarles algo más moderno, que les guste un poco más y con lo que se sientan más identificados. El mundo rural no existe para ellos, así que procuramos darle algo más urbano y cercano".

"Los jóvenes de hoy leen cosas que no entran en los currículos y que pueden aportarles experiencias muy gratificantes. Y está bien porque se trata de que se apasionen por la lectura, no de leer por leer ni de que estar delante de un libro se convierta en una tortura", explica José Luis Pazos, presidente de la FAPA Giner de los Ríos y portavoz de CEAPA.

Para él, "la LOMCE ha sido una reforma completamente equivocada". "El currículo hay que reformarlo, pero no para volver al pasado de memorizar, volcar y olvidar, que es lo que tenemos ahora mismo. El tratamiento que se hace de la literatura en las aulas es bastante deficiente y parte de unos autores de obligado conocimiento cuando, en realidad, se debería dar pie al alumno para descubrir autores por sí mismo y hacer un análisis crítico de la literatura que tiene a su alcance. Se tratade que se conviertan en lectores en general y no de determinados autores".

Apuesta por experiencias pedagógica más libres e innovadorasque partan de listados o bases de datos de libros entre los que puedan elegir. Pero, añade Pazos, "esto significa que no vale con una lectura y una examen pregunta-respuesta. Supone más trabajo para el profesorado y en un momento de recortes de profesores y menos tiempo para preparar las clases es más complicado. Si invertimos más en educación tendremos mejor profesorado, éstos tendrán más tiempo para preparar sus clases y enseñaremos mejor a los chicos. Es un círculo pedagógico".

Una de esas experiencias innovadoras es la que lleva a cabo Iglesias en su instituto. Se trata de un proyecto de innovación pedagógica ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos)que involucra a los alumnos a través de una actividad motivadora y que se convierte en un eje en varias materias. Un ejemplo:los alumnos de 3º de la ESO han leído Tuerto, maldito y enamorado, una obra de Rosa Huertas de 2010 que habla del siglo XVII y Lope de Vega basando el relato enintrigas, amores y aventuras en tono adolescente. Esta experiencia ha servido para que los chicos comiencen a interesarse por Lope, Calderón de la Barca o la poesía del Siglo de Oro. "Es un paso, una forma de empezar. Otra cosa es que conozcan de verdad la obra de Lope".

Otra idea esdedicar una de las cinco horas de la clase a lectura personal, es decir, los jóvenes eligen el libro que quieren leer. Es un modo, remacha, de que "vayandescubriendo lo que les gusta. Yse consigue que lean mucho, pero de lo que les interesa, claro". Querol también da en el clavo al asegurar que los medios de comunicación, el cine o el teatro tienen parte de responsabilidad. "Cuando suena un autor, nosotros lo aprovechamos en clase", asegura.

Aunque en las aulas también aparece otra tendencia más peligrosa dentro de las llamadas lecturas obligatorias y son las versiones lighty modernizadas, como la última más famosa de El Quijote firmada por Arturo Pérez Reverte. Iglesias y Querol se muestran contrarias a ellas porque, aseguran, los chicos acaban leyendo al adaptador y no al autor. "Me parece bien que se adapte el lenguaje para que sea más accesible, pero no soy partidaria de la adaptación. Es casi mejor leer otra cosa porque no van a leer ni a Cervantes ni a Delibes ni a Galdós", dice Iglesias.

Además de los peligros que pueden entrañar, como destaca su colega. "Si las usamos desde 1º de la ESO, estamos simplificando estructuras y personajes y, al final, eso se arrastra y cuando sean adultos van a necesitar otras adaptaciones". Sea en versión reducida y modificada o pura, lo cierto es queDelibes cada vez está menos (y se le espera menos)en las aulas. Sirvan sus palabras, en una entrevista en El País,para animar a jóvenes y no tan jóvenes lectores a entrar en su universo: "Yo, como lector, suelo iniciarme con un autor por lo más corto que encuentre. En mi caso personal empezaría por Viejas historias de Castilla la Vieja. Y si me gustase, iría aumentando el volumen de mis lecturas respetando la cronología, aunque sin ningún rigor".

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