El Museo de Ciencias Naturales censura a dos artistas por defecar en la Constitución
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publicaron un tuit con las fotos polémicas

El Museo de Ciencias Naturales censura a dos artistas por defecar en la Constitución

La institución ha decidido cancelar la performance de Laura Corcuera y Mónica Cofiño, que figuraba como el apogeo de una muestra dedicada a la mierda

Foto: Una de las dos fotos polémicas, publicadas en la cuenta personal de las artistas horas antes de su actuación en el museo.
Una de las dos fotos polémicas, publicadas en la cuenta personal de las artistas horas antes de su actuación en el museo.

El Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) ha suspendido la intervención Excreta horas antes de su celebración en su aula de Biología. La institución pública ha decidido cancelar la performance, un proyecto escénico de Laura Corcuera y Mónica Cofiño, que estaba considerado como el momento cumbre de la exposición dedicada a la mierda, que desde el 19 de noviembre se puede visitar en el centro.

El detonante de la decisión, comunicada por teléfono ayer a última de hora de la tarde a las dos artistas, ha sido la publicación en la cuenta personal de Twitter de Corcuera de un par de imágenes de las dos artistas, de cuclillas, en posición de defecar dentro del monumento a la Constitución de 1978, situado en los jardines del museo.

Pilar López, directora de Programas Públicos del MNCN, considera que no han censurado la acción y sitúa el conflicto en la falta de sintonía con el mensaje lanzado. “La comunicación previa del proyecto por una de las partes no ha sido consensuada y con una orientación distinta a la original. Se escapa de lo que se pretendía transmitir. Entiendo que no se ha censurado, la orientación de la performance ha acabado por no coincidir con la línea de trabajo y los objetivos del museo”, ha explicado a El Confidencial.

Actuación desmedida

Por su parte, Corcuera lamenta por dos motivos la decisión tomada. “Esto es una paletada, no se me ocurre otra palabra más suave para definirlo. Nos da mucha pena porque la gente no va a poder ver la performance y porque era una apuesta muy inteligente por parte del museo y con esta actuación desmedida su imagen sale perjudicada”.

En su defensa, la artista arguye que las imágenes de la polémica “eran poéticas, en un escenario precioso que permitía una lectura semiótica en consonancia con la performance y su intención de resignificar: el monumento como retrete y la mierda como abono para algo nuevo, un concepto muy positivo”.

López argumenta que el papel de la institución científica no es la intervención en cuestiones que pueden ser consideradas políticas. “Puedes decir que el sistema es una mierda, y en eso podríamos estar de acuerdo, pero el contexto de la exposición no es ése sino la transmisión del conocimiento científico a la sociedad, no es nuestro papel hacer juicios de valor. El mensaje del museo no es ése”.

Contra la libertad de expresión

Corcuera evalúa lo que más le ha dolido de la cancelación. “Como artistas, es humillante tener que explicar por teléfono lo que era esta performance cuando te llaman para decirte que se suspende. Debes confiar en el trabajo que encargas. Nosotras no nos metemos en lo que hacen los científicos”.

También añade que decidió borrar el tuit de la polémica de su cuenta personal: “Pensé que era una tontería que eso pudiese ser el motivo de la suspensión. Se han cagado, nunca mejor dicho”. Y remata, con indignación: “Éste es un país franquista y poder hacer algo así era demasiado bonito para ser verdad”.

En principio, las dos partes celebrarán el lunes un encuentro presencial para tratar la suspensión, aunque no parece que compartan ni siquiera el orden del día. Desde el museo indican que se trata de reorientar el proyecto y ver si de algún modo se podría llevar a cabo la performance mientras que las artistas acudirán a la reunión con la intención de cobrar todo el trabajo realizado hasta el viernes.

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