inmigración, policía y hip hop

La Llama que incendia el extrarradio

Un grupo de jóvenes del Raval rima y rapea para mostrar la realidad del barrio que no se ve en televisión

Foto: La Llama, hip hop de combate
La Llama, hip hop de combate

“Te mienten solamente para que te líes, queremos a monarcas encerrados en los CIE (…) Cárcel, CIE, redadas sin fronteras: así se construye la riqueza europea”. La rima retumba y se repite con crudeza en Verdades ocultas, la tercera canción del colectivo de hip hop La Llama, que vio la luz a finales de noviembre y está  dedicada a pedir el cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), en los que se hacina a cientos de  inmigrantes por faltas administrativas, no delitos, tales como carecer de permiso de trabajo.

Precisamente, otro rapero, el famoso Lory Money (autor de joyas como ‘El Pequeño Nicolás’ o el himno ‘OLA K ASE’) ha sido detenido esta semana y puesto en libertad pero Extranjería ya había propuesto su internamiento en el CIE de Zapadores (Valencia) durante sesenta días, hasta que se resolviera su expulsión a Senegal. Probablemente, su condición de celebridad le haya reservado mejor destino. La mayoría no tienen esa suerte.

En el caso de La Llama, podría parecer una simple canción reivindicativa más pero no estamos ante un grupo de rap al uso. Es, posiblemente, el único que existe en España con sus características. Lo forman varios chicos criados en las calles y plazas del barrio del Raval en Barcelona, uno de esos lugares en los que el esfuerzo vecinal suple el olvido institucional y donde se combate la precariedad con grandes dosis de imaginación y apoyo mutuo.

Los miembros de La Llama se conocieron en los talleres de rimas que se realizan dos veces por semana en el TEB, una asociación que lleva veintidós años interviniendo en el tejido social del Raval, y allí saltó la chispa y prendió la mecha. Fuego contra el veneno.

Más poesía y menos policía

La Llama nació en octubre de 2013 a raíz de un nuevo episodio de violencia policial en el Raval. La muerte del empresario y vecino del barrio Juan Andrés Benítez tras ser golpeado repetidas veces por varios Mossos d’Esquadra en la calle Aurora fue el detonante.

“Se encendieron las alarmas, el barrio estaba muy alterado, ya había muchas malas actuaciones policiales previas y no queríamos que los chicos hicieran el cafre por ahí sino que trasladaran su frustración a la música”, recuerda Susi Álvarez, educadora social que trabaja con La Llama.

Queríamos acabar con esa asociación del rap con música de delincuentes, esa imagen de chavales que no hacen nadaReconducir hacia una potencia creativa la rabia de unos chavales que conocían de primera mano esos abusos es la tarea que se fijaron tras el suceso. Que fuesen capaces de expresar sus opiniones, sentimientos y vivencias, las de todo un barrio, mediante rimas.

“Ya hacíamos música de manera individual con ellos en el TEB y lo que surgió fue crear un proyecto colectivo para hacer fuerza en el barrio y denunciar la situación de recorte de derechos mediante las canciones. También queríamos acabar con esa asociación del rap con música de delincuentes, esa imagen de chavales que no hacen nada”, añade Álvarez.

El proceso de creación de las canciones de La Llama se inicia con una lluvia de ideas en la que los jóvenes proponen los asuntos que quieren tratar. Unos se eligen y otros se descartan. A partir de ahí, comienza una búsqueda de información y documentación.

“Quieren hacer en enero un tema sobre Palestina, así que fuimos al cine a ver Nacido en Gaza. Buscaremos a colectivos y personas de Palestina e Israel para que nos cuenten  y luego en el estudio compondrán la canción a partir de todo este material”, explica Álvarez.

Será el quinto tema de La Llama, ya que acaban de grabar el cuarto, sobre la crisis, aunque aún no han terminado el vídeo. Todos componen las rimas, participan en la búsqueda y creación de las bases y rapean. También aprenden a grabar el sonido y a realizar las tomas de vídeo y el montaje. “El  objetivo final es que sean autónomos en el futuro, enseñarles todas las herramientas para que puedan hacer música, vídeo y sonido ellos solos”.

Hemos conseguido que apliquen a su vida esas cosas tan importantes y positivas sobre las que cantanEste proyecto musical, formativo y de protesta, que comparte trazos con la Alianza Hip Hop para las calles de Quito (Ecuador), es también un motor de cambio personal, como confirma la educadora. “Hemos conseguido que apliquen a su vida esas cosas tan importantes y positivas sobre las que cantan. Si estás rimando sobre Derechos Humanos, no puedes ir haciendo el cafre, o si pides igualdad no digas que tu novia te ha dejado “porque es una guarra” o cosas así. Se ayudan unos a otros para darse cuenta de esto. Tienen que aplicarse más, pero están en el camino”.

En su piel

“Te enteras viendo la tele, nosotros lo vivimos en la piel, que es bastante diferente”, cantan en Verdades ocultas. Así es la piel de los jóvenes miembros de La Llama.

PREGUNTA: ¿Qué es lo que más te gusta de estar en La Llama?

Waqar (21 años, nacido en Barcelona de origen paquistaní): La unión entre nosotros.

Abdesamad (17, Barcelona, origen marroquí): Cantar a favor de los derechos humanos.

Francisco (17, Barcelona): Que luchamos a favor de los derechos humanos y dejamos un mensaje claro a la gente, hacemos lo posible para que abra los ojos de cómo están las cosas.

Michael (18, Barcelona): Compartir experiencias con los compañeros, porque puedes mostrar tus habilidades y que ellos muestren las suyas, y todos salimos ganando con eso.

Waqas (18, paquistaní): Que todos nos ayudamos entre nosotros.

p. ¿Qué es lo más importante que has aprendido en La Llama?

W: A tolerar, a respetar y ser mejor persona.

A: Aprender a valorar lo que tengo, a respetar,… y la existencia de los CIE, que no sabía que existían ni qué eran.

F: Los valores. Yo antes era un chaval muy diferente a como soy ahora, he aprendido a respetar a la gente. En la vida hay muchas personas muy diferentes y tienes que tratar igual a todas. Yo antes era más despreocupado de lo que le pasaba a otra gente.

M: El respeto y la unión. Sobre todo respetarnos, respetar a la gente que nos escucha y a la gente con la que tratamos.

W: La educación para cantar.

P. ¿Vives en el Raval? ¿qué es lo que te gusta del barrio y lo que no?

W: Vivía, ya no. Me gusta la multiculturalidad y no me gusta que hay mucha policía y mucho abuso policial.

A: Me gusta prácticamente todo. No me gusta el abuso policial y la Sanidad de nuestro CAP, nuestro médico de cabecera, que ni te tocan. Te tienen media hora en la sala de espera y te dan un Ibuprofeno y ya.

F: Sí, vivo aquí. Me gusta la gente que hay, la compañía que tengo y a la que veo cada día, los pequeños comercios,… No me gusta la prostitución, las drogas, que nos quiten muchas cosas por ser de este barrio.

M: La multiculturalidad que hay, aprendes cosas de otras culturas y eso es lo que enriquece al ser humano. No me gusta cómo nos trata la policía.

W: Me gusta que sea un barrio donde todos nos respetamos. No me gusta que a veces la gente que no conoce el barrio hable mal de nosotros.

P. ¿Crees que haciendo rap con La Llama se pueden cambiar las cosas? ¿Has cambiado tú desde que estás en La Llama? ¿En qué?

W: Creo que sí, porque luchamos por algo básico como son los derechos humanos. Sí, en mi forma de pensar.

A: Creo que sí. He cambiado en mi forma de ser. En el día a día, antes era como un Zipi y Zape pero en uno, ahora estoy más centrado y no hago tonterías.

Las cosas están montadas como están montadas, lo que podemos hacer es cantar y contarle cosas a la gente como mejor sabemos, que es rapeandoF: A ver, se pueden cambiar pero… Las cosas están montadas como están montadas, lo que podemos hacer es cantar y contarle cosas a la gente como mejor sabemos, que es rapeando.

M: Creo que sí se pueden cambiar las cosas.  Yo he cambiado en la forma de expresarme, ahora lo hago mejor. Pienso mucho más lo que digo.

W: Creo que sí. Ahora los niños del barrio escuchan nuestro rap. Yo antes era diferente, hacía tonterías.

P. ¿Qué te gustaría cambiar de Barcelona?

W: El comportamiento de los guiris, que son más privilegiados que la gente que vive aquí.

A: Básicamente nada.

F: Me gustaría cambiar lo de los hoteles, porque desahucian a muchas personas de sus propias casas para montar un hotel de cinco de estrellas que cuesta doscientos euros una noche. Y uno del Raval, te lo digo porque es mi barrio, no se puede permitir pasar una noche en ese hotel que está donde antes había un bloque de vecinos.

M: Me gustaría cambiar la parte clasista que hay, la gente que intenta disfrazar la ciudad para que los de fuera la vean bonita cuando vienen.

W: No lo sé.            

P. ¿Te gustaría dar conciertos para mucha gente y que La Llama fuese conocido?

W: Sí, estamos luchando por un mundo mejor y creo que eso se debe compartir.

Cambiaría de Barcelona la parte clasista que hay, la gente que intenta disfrazar la ciudad para que los de fuera la vean bonita cuando vienen.A: Sí, ¡eso no se pregunta! (risas).

F: Sí, me gustaría que La Llama fuese más conocida, pero no por la fama ni mucho menos sino por los temas de los que hablamos y por la gente que nos apoya.

M: Sí, claro, a todos los artistas les gusta (risas).

W: Sí.

P. ¿Qué música escuchas? ¿Han cambiado tus gustos desde que estás en La Llama? ¿Cuáles son tus cantantes favoritos?

W: Hip hop y todo lo que se mezcla con ello, reggae, jazz, rock.

A: De todo un poco. Antes no escuchaba tanto rap y ahora sí: A13, Doble V, Rapsus. Lírico es mi cantante favorito.

F: Mucho rap. Lo que más me mola es A13, la peña de Madrid, el Darmo es mi cantante favorito. Y de aquí, el Lírico.

M: Un poco de todo, menos el reguetón. Ahora escucho más rap que antes.

W: Eminem y Tupac. Ahora también escucho al Lírico.

Cultura
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios