EL CONSUMO DE TV CAE ENTRE LOS MÁS JÓVENES

Los gigantes de la televisión sufren ya el impacto de Netflix y el vídeo bajo demanda

Grandes cadenas como Antena 3 estrenan formatos dirigidos al público más adulto ante la fuga de los más jóvenes hacia otros hábitos de consumo de televisión

Foto: Juan y Medio y Ares Teixidó, juntos en el plató de 'El amor está en el aire'. (Atresmedia)
Juan y Medio y Ares Teixidó, juntos en el plató de 'El amor está en el aire'. (Atresmedia)

El pasado martes, Antena 3 estrenaba en 'prime time' 'El amor está en el aire', con Juan y Medio y Ares Teixidó al frente del espacio. Un 14,1% de 'share' –un dato discreto– y 1,8 millones de espectadores refrendaron esa noche este nuevo espacio de Atresmedia que recupera el estilo de formatos como el mítico 'Sorpresa, sorpresa' o 'Lo que necesitas es amor'. ¿Una vuelta de tuerca al pasado televisivo? Más bien, una apuesta clara y decidida por un público más adulto, de mayor edad, en contraste con esos jóvenes 'millennials' que cada vez consumen menos televisión al estilo tradicional, sentados en un sofá frente a la pantalla. Cambian los hábitos de consumo y las grandes cadenas también están virando en la búsqueda de esos públicos más fieles a la tele de toda la vida.

No son pronósticos apolípticos ni escenarios pesimistas a corto plazo, pero lo cierto es que todas las cadenas, y por ende el sector audiovisual en general, andan preocupados por cómo atraer a los más jóvenes hacia sus parrillas tradicionales y, a la vez, en cómo ir adaptando y “adultizando” poco a poco, de forma moderada, su 'target comercial'. Su perfil de audiencia más interesante de cara a los anunciantes.

Imagen promocinal del programa 'Empeños a lo bestia'.
Imagen promocinal del programa 'Empeños a lo bestia'.

De lo contrario, si no lo consiguen, a largo plazo se tendrán que reformatear las apuestas televisivas hacia programaciones más pegadas al directo, a los contenidos 'factual' que ahora están tan de moda en todas las cadenas nacidas recientemente en la TDT y todos aquellos programas que solo tiene sentido verlos en tiempo real y no en un segundo visionado a través del vídeo bajo demanda o en diferido en las televisiones inteligentes. Telecinco, con programas como 'Gran Hermano' o 'Sálvame', y La Sexta, con sus espacios informativos en directo, llevarían ventaja en este sentido. Aunque el éxito de estas fórmulas también radica en su notoriedad y en su capacidad para fidelizar a sus audiencias.

En España, el consumo promedio de televisión en septiembre (214 minutos) cayó 12 minutos con respecto al mismo mes del año anterior. La caída no es atribuible solo a este efecto y sobre el dato pesa más el hecho de que septiembre haya sido un mes de altas temperaturas, de más tiempo en la calle y menos frente a la pantalla. Pero tanto Atresmedia como Mediaset reconocen que la tendencia a la baja en el consumo de minutos de televisión a través del aparato convencional es descendente desde hace tiempo.

Un nuevo desafío

El reto, por tanto, es poder contabilizar cuántos de esos espectadores se pasan a las plataformas 'online' creadas por estas cadenas, como Atresplayer o Mitele, y cómo monetarizar sus contenidos en ellas. El consumo de minutos de televisión también lleva una curva descendente durante los fines de semana del último año. De los 244 minutos de promedio registrados en enero, según el análisis de Barlovento Comunicación, a los 198 de septiembre. Solo febrero tuvo, en este sentido, un leve repunte con un promedio de 246 minutos.

“El crecimiento del vídeo bajo demanda de pago, como Netflix o Amazon Prime, es significativo entre los jóvenes pero especialmente entre los de 16 y 24"

Plataformas como Netflix y otras opciones que permiten ver capítulos de ficción en cualquier momento y sin publicidad tienen cada vez más aceptación entre estas generaciones más jóvenes. Así lo concluye, por ejemplo, el último informe sobre tendencias de la audiencia elaborado por EBU (Operating Eurovision Euroradio). “El crecimiento del vídeo bajo demanda de pago, como Netflix o Amazon Prime, es significativo entre los grupos de edad jóvenes pero especialmente entre los de 16 y 24 años, que llegaron a alcanzar el 20% del total del visionado a través de estas opciones”. El estudio también señala que en países como Suecia, menos del 70% de los veinteañeros tiene televisión en su hogar. Entre 30 y 39 años, la penetración de la televisión llega hasta el 80% y cuando alcanzan la cuarentena, más del 95% tiene un televisor. “Cuando la gente comienza a crear una familia, el ratio de televisores alcanza al de la media”.

Son pautas de países del norte de Europa pero marcan un comportamiento al que tampoco somos ajenos aquí. Y si hasta que no se forman familias no se vuelve al consumo tradicional de televisión, la clave de volver a buscar al público vuelve a estar en todos los planes estratégicos a largo plazo. Los hábitos cambian y la tele busca cómo adaptarse.

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