entrevista con el PRESIDENTE DE UNIDAD EDITORIAL

Galiano: “¿Si soy un superviviente? No tengo ningún apego a la silla”

Se defiende de quienes cuestionan su permanencia al frente de la editora de 'El Mundo' y explica las claves del cese de David Jiménez o de Casimiro García-Abadillo

Algo más de 1.300 periodistas y trabajadores dependen de él. El presidente de Unidad Editorial, Antonio Fernández-Galiano (Madrid, 1957), es poco dado a dar entrevistas, y menos a hablar de su negocio y de su gestión. Entiende que lo mejor es hacer el menor ruido posible y no generar interferencias. Pero en los dos últimos años, ha sobrevivido a cuatro directores de 'El Mundo' (el último, con graves acusaciones contra él) mientras se ejecutaba un nuevo ERE en tiempos muy adversos para la compañía. Y todo, con la puntilla de una opa en Italia que de forma sorpresiva ha dejado las riendas de RCS Mediagroup en manos de Urbano Cairo, apodado allí como 'el pequeño Berlusconi', y dispuesto ahora a emprender toda una revolución en el grupo. Hay razones más que de sobra para que Fernández-Galiano rompa su silencio. Y para que se explique a calzón quitado. Sus retribuciones, la caída de un director tras otro, si está o no cuestionado o si se aferra o no a la silla de Unidad Editorial.

PREGUNTA. En los últimos dos años, ha despedido a Pedro J. Ramírez, a Casimiro García Abadillo, a David Jiménez y, por último, ha ejecutado un ERE con 160 despidos en todo el grupo. ¿Resulta difícil de comprender que todavía siga al frente de la compañía? ¿Es usted el último superviviente?

"¿Que yo continúe o no después de lo sucedido? Habría que preguntárselo a los accionistas"RESPUESTA. Bueno. ¿Ser superviviente o no? No lo sé. Yo estoy aquí para hacer mi trabajo y mi trabajo ha sido ese. Objetivamente, todo lo que se ha hecho había que hacerlo, bien porque el accionista y propietario de la compañía ha estimado oportuna una determinada orientación en relación a los directores de 'El Mundo' o bien porque el propio contexto de mercado ha exigido determinadas intervenciones.

Yo sabía, y es un tema que se ha comentado en numerosas ocasiones con los accionistas, que la salida del fundador del periódico iba a ser una salida complicada. Todos los profesionales que han pasado por la dirección del periódico tienen cosas buenas y en todos había razones, vistas así por el consejo de administración y por los accionistas, para que sus mandatos fueran limitados en el tiempo. ¿Que yo continúe o no después de todo lo sucedido? Esto habría que preguntárselo a los accionistas, que son los que me mantienen. Afortunadamente, y lo digo de verdad, no tengo ningún apego a la silla. Ninguno es ninguno. Yo no necesito, de verdad, todo lo que esto significa para sentirme feliz ni para sentirme realizado. Por tanto, el día que los accionistas quieran quitarme y piensen que ya no soy útil para el proyecto, lo podrán hacer con absoluta facilidad.

Antonio Fernández-Galiano posa a las puertas de Unidad Editorial, sede de 'El Mundo'. (Itxaso González)
Antonio Fernández-Galiano posa a las puertas de Unidad Editorial, sede de 'El Mundo'. (Itxaso González)

P. Vemos estos días la crisis interna que se ha abierto en el PSOE y la exigencia de responsabilidades a Pedro Sánchez tras unos malos resultados electorales. ¿En qué momento deben asumir responsabilidades los editores cuando año tras año caen las ventas en los quioscos y las cuentas tampoco arrojan beneficios? ¿En qué momento cabe pedirle a usted responsabilidad en este sentido?

R. Son cuestiones distintas. No es comparable la responsabilidad política de quien se ocupa de la cosa pública con la responsabilidad de un gestor que se ocupa de cosas privadas. La responsabilidad del gestor es con sus accionistas y quienes le pagan. No entiendo que en el ámbito privado nadie pague a alguien por que las cosas vayan peor. En el terreno de la empresa privada, la discusión es mucho más limitada porque todo lo fija quien se juega los cuartos. Si el que se juega el dinero entiende que aquel a quien paga le da un retorno, lo mantiene. Y si no le da un retorno, lo cesa.

P. Pero las cifras de venta de 'El Mundo' sí han sido una guillotina para que los diferentes directores hayan ido cayendo uno tras otro...

R. Eso es un mito. Los diferentes directores han caído por muchos motivos. Y las ventas de 'El Mundo' no han tenido un comportamiento tan desastroso como se ha pintado. Han seguido, entre 2008 y 2015, un comportamiento muy parecido al del sector. En ese periodo, se ha producido toda la convulsión del nombramiento de directores que han estado poco tiempo y, sin embargo, a pesar de eso, y son cifras oficiales, el comportamiento del mercado ha sido bastante parecido para todos. Ha habido momentos en los que 'El Mundo' ha caído más y momentos en los que ha caído menos. Ahora está cayendo menos.

Hay muchos factores que intervienen en la caída de la difusión de los periódicos, porque hay un problema de sector. Cuando me preguntabas por la responsabilidad de los editores, pensé que entrabas en un terreno interesante, como el de la responsabilidad colectiva que tenemos como grupo, como AEDE. Ahí sí que hemos incurrido en una dejación. Creo que hemos hecho muy poco por defender muchos aspectos de nuestro negocio. Algunas razones de que la difusión caiga residen, por ejemplo, en la destrucción de la red de quioscos, que antes era una joya. Hemos entrado también en una dinámica diabólica de incremento de precios y de merma de la calidad de los productos. Dime en qué mercado, a mayor precio y menor calidad, un producto vende más. Todo eso tiene una incidencia tremenda en las ventas.

P. Casimiro García-Abadillo, antes de irse, publicó lo siguiente en un artículo: "Tampoco en este negocio [el de los periódicos] estamos a salvo de los malos gestores que son capaces de hundir hasta los más sólidos imperios". ¿Eran palabras dirigidas a usted?

R. Yo puedo decir que hablé con él y que me dijo que se refería a otro editor. Esto es lo que puedo decir y es rigurosamente cierto. Yo no sé qué significa eso de hundir un imperio. Yo creo que lo que ha sufrido es el mercado en su conjunto. Dentro de ese mercado, Unidad Editorial mantiene una posición de protagonismo muy palpable. Creo que se nos ha tratado muy injustamente. Seguramente, porque hemos padecido un problema singular que no han padecido otros y que fue la digestión de una compra como la de Recoletos a un precio que, evidentemente, después de la crisis, a toro pasado y con los datos de hoy, fue un precio difícilmente digerible. Gestionar simultáneamente la integración de dos grupos, Recoletos y Unidad Editorial, y una crisis que se inició en 2008, ha sido una tarea titánica para este equipo.

"No sé a qué se debe una salida tan accidentada de David Jiménez. Que hable y diga cuándo le he levantado yo una información"

Luego hay otra tendencia, que es mirar Unidad Editorial únicamente a través del cristal del color de 'El Mundo', y Unidad Editorial es algo más que 'El Mundo'. La tentación podría haber sido hacer liquidez despiezando el grupo y no se ha hecho. Se han hecho ajustes inevitables, pero hemos procurado mantener las cabeceras y las voces que cada cabecera representa. Y siguen siendo cabeceras que mantienen sus posiciones relativas. Si hubiera sido tan desastrosa la gestión, 'El Mundo' no sería el segundo, sería el cuarto. Si fuera tan desastrosa la gestión, 'Marca' no sería líder. Si hubiera sido tan desastrosa la gestión, 'Expansión' hubiera cedido terreno y no lo ha hecho. Y 'Telva' no hubiera seguido siendo líder como lo es, y así tantas y tantas cosas. Yo creo que, sinceramente, se nos ha tratado de una manera un poco injusta. Quizá porque hemos sido más noticia de lo que nosotros deseamos ser.

P. ¿Por qué se cesó a Casimiro García-Abadillo solo un año después de su nombramiento?

R. Todo esto ha ocurrido también en un contexto muy complicado en Italia. Hablamos de los cuatro directores que ha tenido 'El Mundo', pero podríamos hablar también de los cuatro consejeros delegados que ha tenido RCS, que tampoco es una cuestión menor. En ese momento, RCS tenía, respecto a los periódicos, también en Italia, una visión muy particular y muy orientada a un cambio de modelo, a un tipo de periodismo distinto y más digital. Es discutible, sin duda, pero esa era la estrategia del grupo. Había unas directrices estratégicas. Casimiro tenía un contrato por un año, que eso tampoco se ha contado. Y el accionista consideró oportuno hacer la apuesta, que luego no salió bien, por un cambio de modelo y con un tipo de director completamente diferente. Intentamos buscar al mejor e hicimos una selección muy bien pensada, te lo aseguro. Pensábamos que David Jiménez podía responder al perfil que se exigía desde Italia. Luego, lo cierto es que David, siendo un excelente periodista en un montón de terrenos, no llegó a cuajar, por mil razones en las que no voy a entrar. Esa es una razón directa y hay otra indirecta, en un ámbito más amplio, que es el de la sucesión del fundador.

Galiano sigue pensando que no hay hueco para tres diarios de centro-derecha en España. (J.C / I.G.)
Galiano sigue pensando que no hay hueco para tres diarios de centro-derecha en España. (J.C / I.G.)

P. ¿Por qué pensaron que un periodista que llevaba 25 años fuera de España y que presumía de no conocer nada de la política española podía ser un buen director de 'El Mundo'?

R. Había un componente de apuesta muy importante. Era una apuesta arriesgada, sin duda. Quizás alguien pensó que el momento del mercado exigía de apuestas arriesgadas por eso de la disrupción. Esa es la razón fundamental por la que el foco se puso en un periodista con ese perfil. Un periodista al que no debiera perjudicar este episodio de dirección del periódico, porque David Jiménez llegó como un periodista muy reconocido por la redacción de 'El Mundo' y como un periodista prestigioso.

P. Su salida, sin embargo, no ha sido pacífica. Ha denunciado interferencias por su parte y alega que se ha vulnerado su cláusula de conciencia como director. Le dibuja a usted como un hombre que quiere dirigir el periódico desde la sombra.

R. La cláusula de conciencia es que un director puede renunciar a su cargo y salir indemnizado si interpreta que el editor le está imponiendo una línea editorial distinta a la que tenía pactada. David en ningún momento denunció ningún tipo de presión por mi parte en la aplicación de una línea distinta de la pactada. Sí hablamos claramente, antes de que fuera nombrado director, de la línea editorial del periódico. Esa línea es sagrada y la impone y la dispone el consejo de administración. Nosotros tenemos que ser fieles, sobre todo, a nuestros lectores. Y yo siempre me he preocupado de preservar la observancia de la línea editorial por respeto, insisto, a nuestros lectores, que son los que nos sostienen. No sé por qué razón invoca una cláusula de conciencia a la que no recurrió en su momento. Y no sé a qué se debe una salida tan accidentada. Yo lo que digo es que hablen los distintos periodistas de 'El Mundo' y digan cuándo se les ha levantado una información. Que hable y diga él cuándo se le ha levantado una información. A él, a Casimiro o a cualquiera. Es más, yo he discrepado de él, como he discrepado de otros directores, porque es algo normal en la vida. La discrepancia hasta puede ser sana, pero siempre he tenido un respeto escrupuloso. Y no una, en muchas ocasiones, le he dicho que no estaba de acuerdo con algunas cosas, pero que como director él tenía la última palabra y yo le iba a respaldar. Esto ha sido así y está así documentado. Lo que no creo que pueda documentar de ninguna manera es que yo le haya levantado una información, que yo le haya dicho que no publicara un editorial, que dejara de pedir la dimisión de uno o de otro, porque no ha sido así.

"Cairo me dijo, literalmente: 'Yo creo que Unidad Editorial va a ser la flor en el ojal de RCS”

No lo entiendo, pero, bueno, en fin, son misterios que tiene la vida. Y si yo hubiera aspirado a ser quien dirigiera 'El Mundo', desde luego no hubiera propuesto a Pedro García Cuartango, que es una persona íntegra por los cuatro costados. Me parece todo un poco sorprendente. A veces, uno tiene que cargar con acusaciones que me parecen injustas, pero forma parte de este negocio.

P. ¿Tiene miedo de que muchos lectores que han abandonado 'El Mundo' durante estos años de bandazos sean ya irrecuperables?

R. Yo creo, como he dicho antes, que los que han abandonado 'El Mundo' no son más que los que han abandonado el 'ABC'. Hay un problema de abandono al producto en términos de mercado. Y luego ha habido momentos en los que, efectivamente, 'El Mundo' se ha comportado peor que otros y al revés. El mercado pierde lectores y ahí es donde te decía lo de la responsabilidad de los editores en su conjunto. Yo creo que sí que algo nos debemos hacer mirar en conjunto los editores. Nosotros, y también los propios periodistas, porque, en el fondo, su credibilidad también está en juego en todo esto.

Antonio Fernández-Galiano, en su despacho de Unidad Editorial. (J. Cerezo / I. González)
Antonio Fernández-Galiano, en su despacho de Unidad Editorial. (J. Cerezo / I. González)

P. El nuevo dueño de RCS, Urbano Cairo, antes de visitar Unidad Editorial, dio una entrevista en Italia en la que dijo que era urgente intervenir en España y analizar el recorrido editorial que había tenido 'El Mundo'. ¿Ha cambiado su percepción después de visitar Unidad Editorial en persona?

R. La primera vez que me vi con él me afirmó de una manera muy rotunda que sus planes para Unidad Editorial eran potenciarla y mantener la inversión. Y me dijo, literalmente: “Yo creo que Unidad Editorial va a ser la flor en el ojal de RCS”. Cuando vino aquí, vio confirmadas muchas cosas, porque se fue francamente impresionado. No lo digo yo como una apreciación subjetiva, lo declaró él en Italia en una rueda de prensa varios días después. Por lo tanto, también te pido que, en la misma manera que se te quedan en la retina y en la memoria sus declaraciones antes de hacerse con el grupo, analices sus declaraciones después de su visita a España, porque son muy interesantes. Quizás él, como muchos otros, tenía una percepción equivocada por el ruido que ha habido en torno a 'El Mundo' durante estos últimos años. Un ruido que no deseamos.

P. Cairo apuesta por fórmulas agresivas de 'marketing'. En esa misma entrevista que mencionaba, llegó a decir también que una idea podría ser bajar el precio de los periódicos a la mitad durante un tiempo…

R. Es un hombre con un gran sentido comercial y creo que él sí va a dar un impulso definitivo a las apuestas promocionales y comerciales. No sé si bajando el precio, pero lo ha declarado recientemente, en la junta general de accionistas de RCS. Allí dijo que es un error restringir los costes de 'marketing', porque son fundamentales para el desarrollo de las cabeceras.

P. En la última entrevista que dio a El Confidencial, en 2013, aseguraba que “no hay sitio en el centro-derecha para tres diarios. El ajuste será ordinario o será sangriento”. ¿Sigue pensando lo mismo?

R. Sí, me mantengo coherente en mis convicciones.

"Mi salario declarado en las cuentas anuales de la compañía es un salario por debajo del de cualquiera de mis homólogos en el sector"P. ¿El ajuste ya está siendo sangriento para Unidad Editorial con el último ERE?

R. Para todos, perdón. Está siendo sangriento para todos. Se ha hecho más ruido o han tenido más eco los ajustes de unos periódicos que los de otros, pero los ajustes se han producido en todos.

P. Estos días se ha dado a conocer su retribución en 2014 (765.000 euros de sueldo fijo y un incentivo diferido de 1,7 millones). ¿No cree que resulta difícil entender un sueldo tan alto para una empresa que atraviesa una crisis tan alargada?

R. Lo primero, niego la mayor y digo que se ha tergiversado. La retribución de 2014 corresponde a un contrato que se me hizo en 2011 en el que se me atribuía un sueldo; y luego, lo que ocurrió es que yo, y se puede analizar, no he percibido retribución variable en ninguno de estos años, mientras que otros ejecutivos han ido recibiendo su parte variable en la retribución de cada ejercicio. Yo recibí de una manera acumulada y de una sola vez en 2014 una cantidad, y esa cantidad elevó el total de percepciones significativamente. En 2015, mi salario declarado en las cuentas anuales de la compañía es un salario por debajo de cualquiera de mis homólogos en el sector. Y mi salario de 2016 va a ser un salario claramente por debajo de cualquiera de mis homólogos, y reto a cualquiera a verificarlo llegado el momento. Y en 2017 será exactamente igual. Finalizado mi mandato en 2014, me comprometí en un nuevo mandato de tres años a bajar mi salario fijo anual a razón de un 7% al año.

P. Más allá de las cantidades percibidas, después del último ERE y los últimos 160 despidos, ¿ha habido algún ajuste más, algún esfuerzo más en sus remuneraciones, dado el momento por el que pasa Unidad Editorial?

R. El ajuste más importante que se ha hecho en las retribuciones de la cúpula de Unidad Editorial es el mío. Además, en ese incentivo diferido que se me pagó en 2014, yo renuncié a un tercio de lo que estaba provisionado en las cuentas de Unidad Editorial. Y del salario bruto fijo anual que se me fijó en el contrato que firmé en 2011, ningún año he percibido lo que ponía en el contrato. Y a medida que se han ido bajando los salarios aquí, he ido bajando los míos. Y si te fijas en mis salarios anteriores a 2014, verás que son unos salarios muy por debajo que el de cualquiera de mis homólogos en el sector. Por lo tanto, me ha dolido este tema. Sobre todo, porque he percibido una cierta maldad a la hora de tratar la información.

"El sector sigue siendo demasiado pequeño para la cantidad de operadores que somos"P. ¿Sigue apostando entonces por un gran periódico de centro-derecha que aglutine a 'El Mundo' y 'ABC'?

R. No lo sé. Ya no me atrevo. Aquello fue tan polémico y ha tenido tan poco… En fin. Yo sí sigo pensando que el sector sigue siendo demasiado pequeño para la cantidad de operadores que somos. Y es evidente. Mientras tanto, está sucediendo una cosa: la apertura de esa inmensa oportunidad que representa internet y donde nosotros, por cierto, nos estamos desenvolviendo francamente bien. Ahora vemos un horizonte con internet que no se veía tan claro hace unos años. Y ahí tenemos una ventaja competitiva muy importante. Seguramente, somos, después de Google y Facebook, el tercer operador de tráfico. El volumen en internet va a ser importantísimo. Esto ya lo hemos aprendido. Solo los medios que consigan tener un determinado volumen de tráfico podrán llegar a optimizar el negocio en la red.

P. ¿Hasta cuándo estará Pedro García Cuartango en funciones?

R. En funciones estamos todos aquí. A mí me parece que es un magnífico profesional, un magnífico director y una persona que, mejor que nadie, comprende las señas de identidad de 'El Mundo'. Ha sido capaz también, en tiempos turbulentos, de amansar las aguas que fluyen por la redacción. Creo que Cuartango se ha evidenciado como un magnífico director. En lo demás, no sé. Yo nunca me acuerdo de que él está en funciones. Para mí es el director. Su relevo y su nombramiento sucedieron en un momento muy peculiar, con una opa lanzada en Italia. Es normal que allí no se atrevieran a dar un paso definitivo. Hay que darle tiempo también al nuevo accionista para evaluar todo. Hay que dar tiempo al tiempo y ver cómo finalizan las cosas.

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