QUIERE QUE SU APLICACIÓN NO SEA OBLIGATORIA

Cebrián dinamita el 'lobby' de la prensa al renunciar en solitario a la 'tasa Google'

Los medios del grupo Prisa no aplicarán la Ley de Propiedad Intelectual y renuncian a cobrar el canón de compensación pensado para los agregadores de noticias

Foto: Juan Luis Cebrián (c), en la última entrega de los premios Ortega y Gasset de Periodismo. (EFE)
Juan Luis Cebrián (c), en la última entrega de los premios Ortega y Gasset de Periodismo. (EFE)

Los diarios y medios de comunicación que se engloban dentro del grupo PRISA no cobrarán la cuestionada 'tasa Google' a la que, según marca la ley, no pueden renunciar. En un movimiento que en solitario que amenaza con dinamitar la propia patronal de la prensa escrita –la AEDE–, Juan Luis Cebrián excluyó ayer a todas sus marcas de una reivindicación que, hasta ahora, ha sido uno de uno de los principales caballos de batalla de los periódicos impresos, que se resisten a que agregadores de noticias como Google News o Flipboard conviertan a la prensa tradicional en meras agencias informativas al servicio de otros supramedios. El desmarque de Cebrián –en un momento en el que todavía no existe siquiera un desarrollo de la propia Ley de Propiedad Intelectual– rompe con la unidad en el seno de este lobby y cuestiona su propio valor como interlocutor de referencia de todo el sector.

“Mientras yo sea presidente de Prisa, ninguno de los medios del grupo va a cobrar ese canon”. El presidente de Prisa se pronunció así en la apertura del curso 'Los derechos intelectuales de la creación, el conocimiento y la comunicación. Redes sociales globales', celebrado en el marco de los Cursos de Verano de El Escorial. Un anuncio sorprendente que ha pillado con el pie cambiado a sus propios compañeros de la AEDE y que, además, cobra especial relevancia en un momento en el que su mano derecha dentro del grupo, el consejero delegado de Prisa, José Luis Sainz, ostenta la presidencia de la patronal, que engloba a más de 80 cabeceras de papel.

Cebrián se posicionó de forma muy crítica con la actual redacción de la Ley de Propiedad Intelectual, que ha logrado –dijo– “el consenso formidable de que no le guste a nadie”. También censuró que la normativa actual, que entró en vigor en enero, pero que todavía no se está aplicando por la falta de un desarrollo legal que la concrete, establezca el cobro irrenunciable por parte de los medios de comunicación de un canon a todos los que usen sus contenidos en internet. Esta tasa o “compensación equitativa” está regulada en el artículo 32.2 de la Ley, que señala que “este derecho será irrenunciable y se hará efectivo a través de las entidades de gestión de los derechos de propiedad intelectual”.

Logo de Google. (EFE)
Logo de Google. (EFE)

En ausencia de una mayor concreción al respecto vía desarrollo normativo y tras el cierre de Google News en España, lo cierto es que esta tasa todavía no se está cobrando a ninguna empresa tecnológica, así que en el sector todavía no se sabe cómo deberá hacer Prisa para no cobrar esa compensación. O si el escenario apunta, realmente, a que esa compensación será requerida por las entidades de gestión tipo CEDRO y no reclamada por los dueños de El País.

Sea como fuere, diferentes voces del sector sostienen la misma perplejidad ante este desmarque protagonizado por quien dirige uno de los principales grupos de comunicación en España. Un movimiento que, además, deja en el tejado de sus competidores el descrédito que la aplicación de la polémica tasa ha generado entre los usuarios de internet. Al respecto, la patronal siempre ha defendido que este canon no tenía una finalidad recaudatoria, sino de protección, como medida de defensa ante la creación de supramedios que, como Google, controlan la puerta de entrada a internet.

Copiar el modelo alemán

El propio Cebrián reconoció ayer que la propia Asociación de Editores “está dividida”, ya que algunos editores quieren cobrar el canon y otros no. Además, recordó el caso alemán, en el que el canon ya está establecido pero es opcional, es decir, quien “quiera no cobrar no cobra”. De hecho, allí, según dijo, sólo Axel Springer decidió cumplir con el cobro del canon y “perdió el 80% del tráfico”, teniendo que volver a la posición de los demás.

Para Cebrián, esta división –que no reconocen como tal fuentes de la AEDE, sorprendidas con su pronunciamiento– va a ir en aumento puesto que muchos editores no están en la AEDE y no quieren cobrar a los agregadores como Facebook o Google, porque prefieren que les generen tráfico, “de donde procede la financiación”. En el bando opuesto, otros grandes grupos del sector consideran que gran parte del tráfico que les depara este tipo de buscadores no es de calidad ni rentable desde el punto de vista publicitario.

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