precursor del periodismo de investigación

Antonio Rubio redescubre a Luis de Oteyza, el Kapuściński español

Oteyza, director de 'La Libertad', fue el único periodista español que, en 1922, tras el desastre de Annual, cruzó líneas enemigas y entrevistó en Marruecos al líder de los rifeños, Mohamed Abdelkrim

Foto: El periodista Luis de Oteyza entrevista a Abdelkrim. (Alfonso Sánchez)
El periodista Luis de Oteyza entrevista a Abdelkrim. (Alfonso Sánchez)

El periodista Antonio Rubio ha buceado en las hemerotecas de la prensa española para redescubrir y poner en valor el trabajo periodístico y literario de Luis de Oteyza, director del diario La Libertad a principios del siglo pasado y único periodista español que, en 1922, tras el desastre de Annual, cruzó las líneas enemigas y logró entrevistar en Marruecos al líder de los rifeños, Mohamed Abdelkrim, para saber cómo y por qué murieron más de 8.000 soldados españoles en aquella cruenta batalla.

Oteyza se convirtió para Rubio –responsable de investigaciones periodísticas como la de los fondos reservados o el GAL, entre otras muchas, durante su etapa en Cambio 16 y El Mundo– en una obsesión. A él le ha dedicado siete años de trabajo para concluir en una tesis defendida en 2005 con una nota de cum laude que es uno de los pioneros del periodismo de investigación en España y una figura análoga a lo que, en el siglo XX, ha representado el polaco Ryszard Kapuściński para generaciones de periodistas. Ahora, quiere llevar su obra y su legado a las páginas de un libro, Luis de Oteyza, el oficio de investigar, que la editorial Libros.com editará si recibe el apoyo necesario en la campaña de crowdfunding abierta en internet para ello.  

 

Rubio, oriundo de Melilla, llega a la figura de Oteyza tras investigar el papel de los periodistas de entonces en el conocido desastre de Annual y su reflejo en la prensa del país. Así, concluye que la primera pieza periodística que se puede calificar propiamente de periodismo de investigación es un artículo publicado el 24 de julio de 1921 en el diario El Sol que dirigía Manuel Aznar Zubigaray, abuelo de José María Aznar, y que se titulaba “¿Quién manda la Jarka?”. Tres días antes se había producido la citada batalla.

Tras aquel suceso, hubo un grupo de periodistas que se dedicaron a investigar cómo se había producido ese desastre. Entre ellos, el citado Aznar Zubigaray y otros tres periodistas: Víctor Ruiz Albéniz (abuelo del exministro Alberto Ruiz-Gallardón), López Rienda, que escribió después un libro –El escándalo del millón de Larache, un caso que Rubio compara con el escándalo de los fondos reservados– y el propio Luis de Oteyza.

En agosto de 1922, Oteyza llega hasta Axdir, donde estaba el cuartel general de Abdelkrim, acompañado del fotógrafo Alfonso Sánchez, más conocido en la época como Alfonsito. Allí logró entrevistar a Abdelkrim y este le explicó el porqué de su ataque y enfrentamiento con los españoles y, de su puño, para que Oteyza pudiera explicarlo después, le escribió unas notas dirigidas al pueblo español. En esa localidad marroquí, Axdir, había también 326 soldados españoles que habían sido hechos prisioneros por el líder rifeño. Oteyza pudo entrevistarse también con varios de ellos.

“Este libro es un homenaje y reconocimiento a todos aquellos periodistas que se han enfrentado y enfrentan al poder económico, judicial y político y luchan por que la información sea intencional y sirva para cambiar algo, como decía el maestro Kapuściński”, explica Rubio. Porque la trayectoria posterior de Oteyza no está exenta de sobresaltos.

Como director del diario La Libertad elegido democráticamente por la redacción tuvo que hacer frente a las presiones del banquero Juan March, que en 1925 se hizo con el control del periódico para intentar cambiar su línea editorial. Oteyza acabó emigrando a Filipinas y de ahí inició un periplo por varios países de Latinoamérica denunciando el colonialismo imperante en todas esas tierras en una trayectoria que corre paralela a la de otro periodista de renombre de la época: Manuel Chaves Nogales.

“Si el periodista, director, político, intelectual, embajador, poeta, novelista, aventurero Luis de Oteyza estuviera vivo veríamos su firma desde Venezuela –explica Rubio–, en tierras africanas o asiáticas como enviado especial. Estaría cubriendo los últimos acontecimientos o movimientos del Estado Islámico, denunciando las irregularidades o falta de libertad de expresión que sufre el país sudamericano. O habría puesto camino a Egipto navegando por las aguas del Canal de Suez, el mar Rojo, el océano Índico, Filipinas y China hasta llegar al país de los cerezos, como narra en su libro de viajes De España al Japón (1927).Y, por último, se encontraría con Antoine de Saint-Exupéry, autor de El Principito, en Cabo-Juny tras culminar su viaje Al Senegal en avión (1928)”.

“Y muy posiblemente, a su vuelta de esas andanzas periodísticas, donde denunció el colonialismo imperante en todas aquellas tierras, estaría cubriendo las manifestaciones en la puerta del Sol y levantando algún caso de corrupción de los políticos de aquella época”, añade.

El libro necesita el apoyo de 150 donantes y “entusiastas del periodismo” para que se pueda editar. Libros.com ofrece, como adelante, la posibilidad de consultar el primer capítulo, escrito por Antonio Rubio. 

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