Montoro ultima financiación extra para TVE entre temores a una 'limpia' en informativos
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descartada una vuelta a la publicidad

Montoro ultima financiación extra para TVE entre temores a una 'limpia' en informativos

Hacienda trabaja sobre fórmulas alternativas de financiación para inyectar fondos a RTVE y descargar del frente económico a su nuevo presidente.

placeholder Foto: Montoro, junto a Carlos Floriano, en la clausura de Intermunicipal popular. (EFE)
Montoro, junto a Carlos Floriano, en la clausura de Intermunicipal popular. (EFE)

“Hasta hace apenas semanas, la preocupación sobre RTVE tocaba en un 95% a sus cuentasy apenas en un 5% a los informativos. Sin embargo, ahora los telediarios pesan un 95% y sus finanzas un 5%”, aseguran fuentes gubernamentales. Y en ese rango de inquietudes, el Ministerio de Hacienda trabajaen estos días sobre fórmulas alternativas de financiación para inyectar fondos adicionales a la sociedady descargar del frente económico a su nuevo presidente, José Antonio Sánchez. La designación ayer como jefe de Informativos de José Antonio ÁlvarezGundín, responsable de Opinión de La Razón, apuntala esa hoja de ruta, con cambios inminentes en esa área.

“Todo va ir muy rápido”, exponen estas fuentes, que dejan claro que no se contemplan ni partidas adicionalesmás allá de las dotaciones presupuestarias ya consignadas, ni una vuelta de la publicidad a la cadena. No en vano esta última posibilidad supondría provocaruna nueva batalla con las televisiones privadas, que no están por la labor de ceder sin rechistar una parte importante del botín publicitario que ahora se reparten. Menos aún cuando, por fin, la inversión en anuncios comienza a repuntar y los Mediaset y Atresmedia comienzana ver la luz al final del túnel. En plena época electoral, tampoco está en el ánimo del Gobierno abrir ese melón.

Las fórmulas imaginativas sobre las que trabaja Hacienda, de implementación inminente, enlazan con planteamientos que ya operan en la televisión pública, como es, por ejemplo, el desarrollo de los patrocinios culturales. El mecanismo, muy codiciado por las firmas como instrumentode publicidad encubierta, permite esponsorizar un programa en la cadena pública por un importe más que razonable –entre 12.000 y 18.000 euros semanales-, logrando un elevado grado de repercusión. No en vano se trata de mensajes que no se emiten en una larga secuencia de anuncios y permiten llegar al target con más facilidad, especialmente en franjas de prime time. Estos híbridos son los quetienen recorrido en la Corporación.

El Gobierno es consciente de que, si no facilita nuevas líneas de ingresos a RTVE, se encontrará a mediados del año que viene con el desequilibrio estructural superior a 100 millones de euros que viene arrastrando la cadena, lo que le obligaría a intervenir de urgencia. Y es que la otra vía de solución, la contención de los gastos, topa con una masa salarial blindada que supone el 40% del presupuesto de la empresa. En este punto, el Ejecutivo también tiene claro que la vía del ERE no es posible en el escenario actual, tanto por el conflictointernoque se abriría con los procesos electorales en ciernes, como por el acuerdo firmado por el último presidente, Leopoldo González-Echenique, que selló en convenio el mantenimiento del empleo hasta finales de 2015.

La ‘limpia’ ideológica

En paralelo al enjuague pecuniario, desde el Gobierno y en la propia casa se da por hechoque la llegada del tándem Sánchez-Gundín supondrá cambios drásticos en los segundos niveles del área de informativos. Desde luego, tanto el Ejecutivo como Génova deslizan sin ambages que han aprendido de errores pasados y que no quieren ni por asomo un segundo caso Echenique. No falta quien recuerda como, en una de sus primeras comparecencias parlamentarias, el abogado del Estado admitió, para probar su ecuanimidad, que 15 de las 35 personas que formaban parte de la estructura de informativos se habían mantenido en la división. Y añadió, sacando pecho, que en 2004, después de que el PSOE ganara las elecciones, de 19 salieron 14.

Lo que para Echenique era imparcialidad, en el PP se interpretó desde el minuto uno como un equipo plagado de infiltrados. La cuestión, pintoresca y secundaria si cabe cuando Echenique accedió al puesto, se ha tornado en capital con los comicios a la vuelta de la esquina y con una corrupción rampante que, según los sondeos, ha dinamitado la posición electoral del PP. Sánchez, que puede haber cobrado del PP antes de llegar al cargo pero que es un ejecutivo avezado en la gestión de las televisiones públicas, sabe que los cambios deben hacerse cuanto antes y de golpe. Todo dentro de un modelo perverso, difícilmente asumible desde el punto de vista intelectual, en el que se entiende que un cambio de Gobierno legitima a una revolución en esta área.

Haga lo que haga, el nuevo equipo gestor será mirado con lupa. Primero, por los sindicatos, que dan por hecho que solo tendrán un encuentro protocolario con Sánchez antes de iniciar la zurra. Y segundo, por el Consejo de Informativos, que tampoco parece dispuesto a dar 100 días al nuevo inquilino de Prado del Rey. Sin ir más lejos, ayer mismo publicaba sendos informes en los que expresaba su preocupación por el tratamiento informativo concedido a la Diada, al entender que existió parcialidad en contra de la consulta del 9-N y que se ha atentado contra el Manuel de Estilo y el Estatuto de Información de la Corporación. Como para velar armas.

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